Necrológicas de la ciudad
El recuerdo para José Alberto Aguilar, Oscar Ferrari, Roque Trillo y Raúl Baldovino.
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JOSÉ ALBERTO AGUILERA (“CACHO”)
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Nació el 20 de febrero de 1935. Falleció a los 91 años el 9 de septiembre de 2026.
“A tus 91 años dejaste de compartir con nosotros toda tu sabiduría, desde un simple paso de rosca milimétrica hasta una información importante que nos guardabas en recortes de diario perfectamente rotulados. Siempre en actividad, con las idas al supermercado en bicicleta. La tenías que dejar atada porque las compras pesaban mucho, hasta las rutinas diarias de bici fija en el living de la casa. Fuiste un padre justo y abnegado por fu Familia. Un excelente tornero que supo llevar adelante la economía vamiliar, saliendo todos los días con tu guardapolvo azul impecable hacia el taller donde pasaste gran parte de los días.
Te vamos a recordar siempre como buen padre, hermano, primo, abuelo y persona sana y respetuosa que fuiste. Todos tus nietos siempre te quisieron y respetaron mucho, con los cuales pudiste compartir muchas cosas y los hiciste felices.
En unas líneas que envió tu nieta mayor te describe como ese gran abuelo que supiste ser: ‘Papá, decile al abuelo que lo amamos y le agradecemos todo el amor que nos dio siempre, desde las encomiendas con Anteojitos para que juguemos y aprendamos, las cajas con chocolatines, cuando nos alzaba como hamaquita y nos cantaba ‘yo te daré te daré una cosa..’, la infinidad de veces que pintó la calesita y la hamaca de su casa para que siempre la encontremos bonita en nuestras visitas, por enseñarnos cómo cantan los venteveos y hacer los flanes con caramelo más ricos del mundo. Siempre estarás presente en cada cosa simple de la vida. Te recuerdan tu esposa Norma, tus hermanos Luis y Nenucha; tus hijos José Gerardo y Esteban; tus hijas políticas María José y Martita; tus sobrinos Alejandra, Verónica, María Eugenia, Lucas, Lorena, Martín; tus nietos Julieta, Francisco, Luciana, Nachi, Ulises, Trinidad, Luan, Lourdes, Abril y Nicolás.
Tus bisnietos Joaquín, Lisandro y Benjamín. Te vamos a recordar siempre, Cachito”.
OSCAR HORACIO FERRARI (“CHIPI”)
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Nació en Tandil el 7 de diciembre de 1943. Falleció el 17 de septiembre de 2026 a los 83 años.
“Nació en el seno de una familia de raíces inmigrantes, hijo de Laura Isabel Bruno y Luis A. Ferrari. Fue el tercero de cuatro hermanos: sus mayores: Alberto ("Cacho") y Edgardo, y su hermana menor, Cristina.
Toda su vida residió en domicilios céntricos de la ciudad, lo que, sumado a su carácter alegre y cordial, le permitió cosechar una infinidad de conocidos con quienes siempre se detenía a intercambiar un saludo y unas palabras. Era una persona sumamente sociable tanto con amigos como con clientes y proveedores.
Cursó sus estudios primarios en el Colegio San José y la secundaria en la histórica "Antigua Escuela Fábrica" (hoy Escuela Técnica Nº 1).
Su camino en el trabajo comenzó de adolescente como cadete en Marino y Ferrari, un negocio de venta y reparación de máquinas agrícolas del que su padre era socio propietario. Ya de adulto, dio un paso más allá y abrió, junto a su padre, un comercio propio del mismo rubro a la vera de la ruta, Ferrari Máquinas, el cual atendió personalmente de manera incansable hasta hace muy poco tiempo.
Desde muy joven demostró una gran pasión por el deporte: practicó pelota paleta en los clubes Hípico y Ferro.
Su gran amor deportivo fue el golf, lo practicó en el Tandil Golf Club. Allí cultivó grandes amistades y formó parte de la Comisión Directiva en la época clave en que la cancha se amplió de 9 a 18 hoyos.
En sus últimos tiempos, era habitual encontrarlo los domingos como parroquiano en el Club Paso del Portillo.
Disfrutaba enormemente de viajar, tanto por el país como al exterior, haciéndolo siempre en familia, con amigos o vinculado a la práctica de sus deportes.En 1976 se casó en Puán con Elsa Jacquier -con quien este año cumplió sus Bodas de Or, formando una hermosa familia con la llegada de sus cuatro hijas: Rafaela, Gabriela, Marcela y Candela. Tuvo la dicha, la emoción y la alegría de disfrutar de ocho hermosos nietos, quienes hoy lo recuerdan con muchísimo amor.
Era un hombre admirable, hospitalario y dueño de un buen humor inquebrantable que contagiaba a todos. Amante de la buena mesa, frecuentaba diversas peñas donde disfrutaba de hacer y compartir asados acompañados de un buen vino. En su hogar, cada fin de semana era el gran anfitrión, reuniendo a toda la familia alrededor de sus clásicos asados y otras sorpresas culinarias.
Se nos ha ido una gran persona, pero su alegría, su calidez humana y su ejemplo quedarán por siempre en nuestros corazones”.
ROQUE OMAR TRILLO
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Nació el 16 de agosto de 1934. Falleció a los 92 años el 11 de septiembre de 2026.
“Hoy recordamos con profundo amor a un hombre cuya vida estuvo marcada por el trabajo, la amistad, la familia y, sobre todo, por el amor incondicional hacia sus hijas.
Roque Omar Trillo, el Negro, el Loco, nació en Dolores el 16 de agosto 1934 en el Convento de San Roque. Fue el único hijo de una madre soltera, María Encarnación Trillo, quien supo acompañarlo y abrirle camino en la vida. Desde joven aprendió el valor del esfuerzo y del trabajo. Junto a su padrastro, Fidel, se dedicó a la pintura de obra, hasta que la vida le impuso demasiado pronto la dolorosa pérdida de quien había sido una figura importante en su camino. Entre sus recuerdos, siempre se jactaba de ser el único hombre junto a su padre a quien la Hermana Máxima dejaba entrar al Colegio de las Hermanas para pintar la capilla.
Fue un hombre de múltiples oficios y pasiones. Aviador y aeroaplicador fumigador, encontró en el cielo y en la vida del campo una parte de su historia y de su identidad. También fue, para quienes tuvieron la dicha de conocerlo, un verdadero amigo de sus amigos, de esos que dejan huellas profundas, que siempre están dispuestos a ayudar y cuyo recuerdo permanece aún cuando ya no están. La familia ocupó un lugar en su vida. A principio de los años 70, conoció a Emma Guadalupe Oliva, quien lo convirtió en su compañero por más de 50 años y en padre de crianza de una niña y padre biológico de otra. A ambas las unió con el mismo amor, acompañándolas y dejando en ellas enseñanzas, recuerdos y una parte imborrable de su historia. Del mismo modo y haciendo honor a su nombre, fue amante de los animales, a los que cuidaba con amor y mucho respeto. En los últimos años de su vida trabajó en Tahersa, manteniendo hasta donde pudo, a sus 82 años, ese espíritu de hombre trabajador que lo caracterizó. Después de atravesar una larga enfermedad cardíaca, finalmente emprendió su último viaje este 11 de septiembre a los 92 años . Se fue acompañado por sus dos hijas: Ana Cristina y María Laura, quienes permanecieron a su lado durante su agonía, sosteniéndolo con amor hasta el último momento. Hoy ya no está físicamente, pero permanece en cada recuerdo, en cada historia compartida, en quienes lo quisieron y, especialmente, en el corazón de sus hijas. Que el cielo, que tantas veces surcó durante su vida, sea ahora el lugar donde encuentre la paz. Sus hijas lo despiden con amor, agradecidas por todo lo entregado y por la huella que dejó para siempre en sus vidas. Descansa en paz. Siempre vivirás en nuestro recuerdo y en nuestros corazones”.
RAÚL BALDOVINO
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Nació en Capital Federal el 24 de noviembre de 1955. Falleció a los 70 años.
Sus padres fueron Abel y Carolina y su tía y madre de corazón fue Regina (la tía Negra), quien lo recibió y acogió en Tandil siendo un niño
Vida familiar: se casó con Nancy Clares. Sus hijos son Mauricio y Flavia. Sus hijos políticos, Betiana y Lihue, y su nieta adorada es Ambi.
Trabajó en Correo Argentino junto a su padre y, de muy joven, inició su carrera como bancario en el Banco Comercial. Carrera que lo llevó a ser gerente de los Bancos Local y Balcarce. A la par desarrolló junto a su compañera la Librería Nancy, comercio que hoy tiene 47 años funcionando.
Ka mayor parte de su vida vivió a una cuadra de la librería, en la avenida Perón.
Le decían el Chino, el Negro o Baldo.
Le gustaba jugar al pádel en su juventud.
Era hincha de Racing”.