Altamirano insistió con una "persecución política y judicial" en su contra
En la antesala al debate, la dirigente política insistió en sus denuncias contra el poder político.
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La dirigente de la agrupación 1 de Octubre compareció ante el Juzgado Correccional 1. Antes de ingresar a la audiencia, la referente social ratificó su postura crítica hacia el poder político local, cuestionó el accionar del juez Carlos Pocorena y aseguró que el proceso penal es un intento de disciplinamiento hacia los sectores vulnerables que ella representa.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn la antesala de la audiencia, la dirigente insistió en la persecución política y judicial en su contra y vinculó la celeridad de este proceso con su rol activo en las denuncias contra la gestión del intendente Miguel Lunghi.
Altamirano, fiel a su estilo confrontativo, aprovechó el contacto con este Diario para denunciar un trato desigual por parte del Poder Judicial. Según sus palabras, el juicio representa la "culminación de un hecho de persecución política" que busca criminalizar la protesta social en la región.
Durante su alocución previa al ingreso a la sala, la dirigente comparó su situación procesal con causas de mayor gravedad institucional que, según su visión, no recibieron el mismo tratamiento. "Vamos a presenciar un juicio por unos vidrios cuando no tuvimos esta posibilidad de juicio oral y público por el asesinato de Sebastián Simón", expresó Altamirano en referencia al joven atropellado por un exfuncionario municipal.
En ese sentido, cargó contra el magistrado a cargo del debate, al señalar que existe una "connivencia política y judicial" que garantiza la impunidad de ciertos sectores mientras se ensaña con los referentes de los movimientos sociales.
El contraste con el caso Sebastián Simón
La dirigente social fundamentó su postura de persecución política al señalar la figura del juez Pocorena y del fiscal Calonje, a quienes acusó de haber pactado un juicio abreviado para beneficiar a Luciano Jaureguiber en la causa Simón. Para la referente de la Primero de Octubre, el sistema judicial local opera con un doble estándar que prioriza la condena de quienes "osan levantar la voz" por encima de la búsqueda de justicia real. "Está demostrado que cuando ellos quieren condenar, condenan", sentenció ante los micrófonos de la radio del multimedios.
Altamirano vinculó este nuevo proceso con sus denuncias históricas sobre la presunta corrupción en la entrega de tierras y otros manejos de la administración lunghista. Recordó que, años atrás, denunció a todo el gabinete municipal ante la misma fiscalía que hoy la acusa. Bajo esta lógica, el juicio por los daños en la Municipalidad funcionaría como un "escarmiento" público para desalentar su activismo y su presencia en las calles.
La líder social sostuvo que su compromiso con los sectores más vulnerables es lo que genera incomodidad en el poder político, provocando una respuesta punitiva coordinada.
Pese a la posibilidad de que una nueva sentencia derive en una detención efectiva, Altamirano se mostró desafiante y aseguró que su liderazgo no depende de su libertad física. "Yo puedo ir presa hoy, salir y seguir dirigiendo mi organización", afirmó, minimizando el impacto personal de una eventual condena.
Sin embargo, no dejó de señalar que el proceso judicial ha condicionado su accionar en los últimos dos años, lo que explicaría su menor perfil público y su retiro momentáneo de las manifestaciones masivas que solían caracterizar a su agrupación.