Tenencia de armas, un debate que se reaviva
Tras el asesinato de Adaro, se recrudece el debate por la tenencia de armas de fuego.

El brutal y desconcertante episodio registrado el pasado lunes por la madrugada, cuando un vecino disparó y asesinó a Gianfranco Adaro, un joven de 18 años que estaría robando cables, reavivó el debate por la tenencia de armas y su uso.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailA priori, el homicidio no cuadraría dentro de la legítima defensa e inauguraría una nueva era en la historia policial tandilense. El punto de inflexión es que agresor y víctima no se conocían. Los disparos fueron para desalentar o reprimir el robo de cables, y terminaron impactando mortalmente contra el chico de 18 años.
Es posible preguntarse por qué un civil tenía un arma de estas características en su poder y por qué decidió usarla de esa manera. La normativa vigente sobre tenencia de armas exige una credencial de Legítimo Usuario de Armas de Fuego, que debe tramitarse ante la Agencia Nacional de Materiales Controlados (Anmac). En esta dirección, vale reseñar que es muy difícil analizar la cuestión de las armas con datos duros, porque los datos que existen a nivel nacional son “precarios” y desagregarlos a nivel local es aún más complejo.
Por ello, se desprende que es muy complicado en Argentina conocer cuál es el estado actual del mercado de armas y del parque de las armas que existen legalmente, y más complejo aún en el caso de las armas ilegales. No obstante, algunas estadísticas oficiales indican que por día mueren entre siete y ocho personas por disparos de arma de fuego y que uno de cada cuatro femicidios son cometidos con ellas.
Ciertos estudios valoran que es un mito que las armas sirven para defensa personal porque la mayoría de las veces se usan para resolver conflictos interpersonales de la peor manera, en casos de violencia de género y en conflictos entre vecinos y familiares, y se potencian los riesgos.
Asimismo, el consultor en seguridad Tobías Schleider, en una entrevista concedida al Portal Universidad de la UNMdP, aseguró: “Una casa en donde hay un arma, aumenta hasta 14 veces las probabilidades de que una persona que la habita muera por acción de esa misma arma. Puede ser por accidente, mala manipulación, suicidio o bien por una persona que ingresa a la casa para cometer un delito y utiliza el arma propiedad de la víctima. Esto es mucho más frecuente de lo que se cree y es algo que se evita si no se tienen armas en el domicilio, es así de simple”.
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