Brasil retiró a su embajador tras los reiterados insultos de Javier Milei contra Lula da Silva
El gobierno brasileño decidió que el embajador Julio Bitelli no regrese a Buenos Aires tras las nuevas declaraciones del presidente argentino, reduciendo el vínculo bilateral al nivel de encargados de negocios.
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Tras la sucesión de declaraciones del presidente Javier Milei contra su par de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, el canciller de ese país definió que su embajador no volverá a la Argentina. De esta manera, las relaciones diplomáticas quedarán reducidas al nivel de los encargados de negocios.
Mauro Viera, el canciller brasileño, citó a Itamaraty al embajador argentino Daniel Raimondi, a quien le entregó una protesta formal con la decisión de no enviar de vuelta a su embajador, Julio Bitelli, a Buenos Aires. El diplomático había sido llamado en consulta al inicio del conflicto, cuando Javier Milei calificó de “ladrón” y “presidiario” a Luiz Inacio Lula da Silva en un acto partidario de Flavio Bolsonaro en San Pablo.
Desde el gobierno brasileño explicaron la medida a medios argentinos señalando lo siguiente: “Tuvimos mucha paciencia, no contestamos, pero creemos que la reiteración de ofensas hacía el Presidente hacen inevitable esa decisión”.
El enojo del presidente de Brasil se potenció con las últimas tres apariciones mediáticas del mandatario argentino. Javier Milei explicó, tanto en LN+ como en Radio Mitre y en una entrevista en el streaming La Casa, que se basaba en que la condena al mandatario brasileño fue anulada por un “error administrativo” de la justicia de ese país, sin demostrar su inocencia. “Tengo formas horribles pero digo la verdad”, sostuvo.
La participación de Javier Milei en la convención del Partido Liberal que erigió a Flavio Bolsonaro como candidato a presidente de una coalición de derecha, el 25 de julio pasado, tensó al máximo un vínculo ya de por sí deteriorado. Brasil reaccionó entonces llamando a consultas al embajador Julio Bitelli y entregó una primera protesta a Daniel Raimondi, una reacción que pareció ser el techo del conflicto. La desescalada, en plena campaña electoral brasileña para las elecciones del 4 de octubre, se mantuvo hasta que el presidente argentino retomó el tema en sucesivas entrevistas.
La respuesta de la Cancillería argentina
El Gobierno argentino respondió al anuncio de Brasil y sostuvo que se trata de una decisión adoptada "unilateralmente" por la administración de Lula da Silva en su relación con el gobierno de Javier Milei.
El comunicado señala que la Argentina "toma nota" de la determinación del Gobierno brasileño y lamentó "su decisión de continuar aislándose del resto de la región por cuestiones puramente ideológicas".
También, remarcó que en los últimos años hubo "numerosos episodios de expresiones y respaldos políticos cruzados" entre dirigentes de ambos países y aseguró que, "sin excepción", nunca respondió a esas diferencias "con una medida institucional".
Cancillería sostuvo que ese criterio "es el que la Argentina sostiene hoy" y reafirmó que las relaciones entre los Estados "deben responder a los intereses permanentes de sus pueblos y no quedar supeditadas a las necesidades políticas y/o personales de los gobernantes de turno".
Finalmente, el Gobierno señaló que la política exterior argentina continuará guiándose "exclusivamente por la defensa del interés nacional, la soberanía y el mandato conferido por el pueblo argentino".
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