En pleno debate legislativo, saltó el riesgo por el avanzado deterioro de los ascensores del Hospital

Un informe técnico indicó que son inseguros para personal, pacientes y familiares. Y otro documento determinó que existe “un riesgo inminente de desprendimiento total del piso” por el uso de camillas y pacientes, “con las imaginables y funestas consecuencias que esto ocasionaría”. Unidad Ciudadana presentó un pedido de informes para conocer las medidas que adoptará el Ejecutivo ante la gravedad de la situación.

El Eco

“Resulta necesario y urgente procurar la renovación de los dos ascensores (camillero y transversal) del pasillo central del Hospital, debido a su avanzado estado de deterioro que los vuelve inseguros para el uso por parte del personal, pacientes y familiares”, indicó un estudio técnico que fue elevado al Concejo Deliberante, junto al pedido de autorización para usar dinero del Fondo de Ayuda Solidaria (FAS) y a la oferta única de la cooperativa Falucho para reemplazar los elevadores.

Ayer, durante la sesión ordinaria, en el marco del tratamiento de una modificación transitoria para darle transparencia al flujo de los recursos del FAS, el concejal Rogelio Iparraguirre sacó a la luz la grave situación que pone en peligro a las personas que trabajan y asisten al Hospital. Además, presentó un pedido de informes dirigido al Ejecutivo debido a que la empresa desistió de la oferta, el expediente se retiró del Legislativo y no hay señales sobre el recambio de los elevadores.

Viejos y usados

El informe técnico recomendó la renovación de ambos ascensores. “Poseen casi 40 años de antigüedad, por lo que ya manifiestan deficiencias y deterioros estructurales propios del uso diario ininterrumpido durante toda esta vida útil, a un promedio de 300 ascensos y descensos por día. Este estado hace que sean necesarios con mayor frecuencia los servicios de mantenimiento por terceros, más allá de la visita mensual preventiva que se exige por ley”, explicó.

En otro párrafo, el documento firmado por el bioingeniero Pedro Escobar describe que los motores de los elevadores poseen dos velocidades y son aptos para trayectos de hasta diez pisos, aunque “no logran desarrollar la segunda velocidad debido a que con la primera elevan el consumo eléctrico pico hasta 300 amperes en un uso simultáneo”.

En ese sentido, advirtió que el consumo excesivo de los ascensores genera “una caída de tensión que repercute en los circuitos eléctricos del resto de los servicios del Hospital, a los que se encuentran conectados equipos médicos de alto costo y mucha sensibilidad a las variaciones de la tensión de línea, generando lecturas y mediciones erráticas en algunos casos, siendo necesario repetirlas”.

Por otra parte, resaltó que en caso de un eventual corte de energía, el grupo electrógeno “no tiene la potencia necesaria para ambos ascensores simultáneamente. Esto generaría conflicto ante una eventual necesidad de evacuación de un piso ante un siniestro”.

El bioingeniero atribuyó a las “deficiencias estructurales”, que el ascensor se detenga diez centímetros por debajo o por encima del nivel del piso, “dificultando el uso de camillas con pacientes o sillas de ruedas, y también en el caso de la movilización de equipos portátiles que se mueven entre servicios durante el uso diario. Esta diferencia de altura genera también riesgos para la caída de personas por accidentes”.

Por último, marcó el deterioro de las puertas tijeras exteriores e interiores, que “se abren espontáneamente sin desactivar el funcionamiento del ascensor, poniendo en riesgo su uso” y consignó que “ciertas fallas esporádicas impiden la apertura del ascensor generando atrapamiento de personas en su interior”.

Inspección ocular

Por otra parte, la ingeniera Marta de Rico, coordinadora administrativa y de obras del Sistema Integrado de Salud Pública, firmó otro informe sobre una inspección ocular de los ascensores y realizó observaciones en las cabinas, puertas y la estructura soporte.

“Ambos ascensores camilleros presentan serias deficiencias en las cabinas, observándose el piso de los mismos en muy mal estado”, documentó, y agregó que en el caso del ascensor dos, “el estado es aún más grave, llegando al punto del desplazamiento de algunas de sus partes, siendo un riesgo inminente de desprendimiento total del piso debido al uso de camillas de gran porte y pacientes, con las imaginables y funestas consecuencias que esto ocasionaría”. También consignó que las paredes presentan un “deterioro importante”.

En relación a las puertas, la ingeniera afirmó que “en todos los pisos presentan dificultades de accionamiento, trabas de seguridad que no funcionan, sistema obsoleto en cuanto a apertura (tijera) e inseguro” y advirtió que “presenta riesgos para la seguridad de los usuarios”.

Por último, De Rico destacó que en líneas generales, la estructura se encuentra en “buen estado”. Sin embargo, recomendó una limpieza integral y lubricación. También sostuvo que los bastidores de coches y de contrapesos existentes pueden reutilizarse, al igual que los panes de contrapesos.

El pedido de informes

Ayer, los concejales de Unidad Ciudadana presentaron un proyecto para solicitarle al Ejecutivo que, a través del Sistema Integrado de Salud Pública, informe la decisión que tomará a partir de que se retiró la única oferta presentada para el recambio de los dos ascensores del Hospital.

Además, pide conocer los motivos que llevaron a la cooperativa Falucho a retirarse de la licitación cuando ya estaba en proceso de adjudicación, y el plan de contingencia previsto por Salud ante los riesgos que determinaron los informes técnicos. También, conocer quién es Pedro Escobar, que firma uno de los estudios.

El bloque que conduce Rogelio Iparraguirre preguntó qué se prevé ante un corte de luz, teniendo en cuenta que el generador no tiene suficiente potencia para alimentar a los dos ascensores, como así también los motivos por los cuales no se anticiparon a esta situación cuando los elevadores evidencian un estado de deterioro arrastrado desde hace años.

Además, le preguntaron a las autoridades quiénes son los responsables de controlar los ascensores y por qué recién este año vislumbraron que esta situación es urgente. Por último, requirieron datos sobre si existe algún plan de contingencia para trasladar los quirófanos y la maternidad hasta que se reemplacen los ascensores.

El bloque Integrar logró una modificación al FAS

El disparador del estado de los ascensores fue el tratamiento de una modificación a la Ordenanza 9495 del Fondo de Ayuda Solidaria (FAS) que los vecinos abonan con la factura de luz y se utiliza para afrontar tratamientos médicos de alta complejidad para pacientes sin cobertura social, además de la compra de aparatología para los hospitales municipales.

Si bien el bloque de concejales de Integrar impulsó la iniciativa para conocer el flujo de fondos de la cuenta especial, el oficialismo introdujo cambios y la ordenanza se aprobó por unanimidad.

El artículo sancionado en la víspera es una cláusula transitoria, que se anexó a continuación del artículo sexto, y establece que “hasta tanto entre en vigencia lo referido a la transparencia activa a lo que hace referencia la Ordenanza 15931 de Acceso a la Información Pública en sus artículos 20 y 23, el Departamento Ejecutivo elevará bimestralmente al Concejo Deliberante un informe detallado de los ingresos, especificando el origen de los mismos y egresos producidos”.

En tanto, la iniciativa original de Integrar proponía modificar el artículo 6 para que quedara redactado así: “El Departamento Ejecutivo tomará los recaudos del caso para realizar el control de los ingresos percibidos según el artículo 4 y deberá elevar bimestralmente al Concejo Deliberante un informe detallado de los ingresos (especificando origen de los mismos) y egresos producidos”.

En los considerandos del proyecto que impulsó Nilda Fernández, destacaron que el fondo se solventa con aportes de usuarios del servicio de energía eléctrica, donaciones y reintegros de los beneficiarios, y que el Legislativo “toma intervención para la recomendación de autorización de la práctica requerida”, por ese motivo “es necesario disponer -en forma actualizada- de información precisa respecto de la evolución de los ingresos y egresos de los fondos reseñados, durante la ejecución del ejercicio fiscal respectivo”.

Además, fundamentó el pedido en la “necesidad del afianzamiento del proceso de democratización del Estado municipal, y en el acceso a la información pública y la transparencia en la gestión del erario público; a la vez que supone el ejercicio de las facultades de control que le competen a este Concejo Deliberante”.

Llano reclamó el pronto tratamiento de la reforma del fondo afectado

El concejal justicialista Facundo Llano recordó que, junto a su par mandato cumplido Pablo Bossio, presentaron, en octubre de 2016, un proyecto de ordenanza para modificar de manera integral el FAS.

Señaló que la propuesta la elaboraron de forma “responsable”, con el asesoramiento de efectores de salud y profesionales que entienden en la materia, y contempla la institución, las prestaciones amparadas, población beneficiaria, fuentes de financiamiento, autoridad de aplicación, aparatología, registro, evolución y evaluación, propuesta de incorporación de aparatología, además del acceso a la información sobre los recursos y la publicidad de la herramienta.

Reseñó que el proyecto fue enviado al Ejecutivo, que se tomó un plazo “largo” y en octubre de 2017, les respondió que “estaban trabajando en un proyecto de ordenanza de reforma del texto del FAS, al igual que nosotros, y que sería elevado en el corto plazo. Por consiguiente solicitamos al honorable cuerpo que aguarde la elevación de dicho proyecto para su consideración en conjunto con la presente iniciativa”.

Llano se quejó debido a que desde entonces el proyecto del justicialismo aguarda el tratamiento en las comisiones. “Va a hacer un año desde la contestación del Ejecutivo”, dijo y resaltó que la idea era aportar, por lo cual “estaría bueno que defina si va a hacer o no un proyecto de modificación integral del FAS y más aún, en el contexto en que no sabemos cuál va a ser la suerte de la herramienta el año que viene, en función de su fuente de financiamiento que es a través del servicio de energía eléctrica”.

El concejal sostuvo que “era la oportunidad para trabajar una política de Estado entre el Ejecutivo, el Legislativo y las fuerzas políticas” para darle sustento al FAS y defenderlo ante la comunidad y los organismos de control para sostenerlo en la factura de energía.

Por último, instó a tratar el proyecto de modificación integral de la ordenanza para modernizarla y mejorarla, porque “hace un año que está durmiendo”, y consiguió el compromiso del presidente de la Comisión de Salud y Desarrollo Social, el radical Alejo Alguacil, de gestionar una respuesta del Ejecutivo en relación a la reforma del fondo afectado.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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