El Consejo Profesional de Química solicitó informes a municipios por la presencia de arsénico en el agua
La entidad busca conocer las medidas de control y monitoreo que implementan las autoridades locales ante la detección de este elemento en fuentes subterráneas.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/11/agua.webp)
El Consejo Profesional de Química de la Provincia de Buenos Aires solicitó a los municipios bonaerenses que informen sobre la posible presencia de concentraciones elevadas de arsénico en el agua, un elemento que se encuentra de forma natural en grandes niveles en las napas subterráneas. El pedido se fundamenta en el Mapa de Arsénico desarrollado por el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), que identifica valores elevados de este elemento, una problemática que afecta a la provincia desde hace años.
La solicitud surge en un contexto donde la Corte Suprema dejó firme un fallo que obliga a ABSA a ejecutar obras de infraestructura necesarias para garantizar la potabilidad y calidad del agua de red en el partido de Bragado. Ante este escenario, el Consejo requirió detalles sobre la periodicidad y el alcance de los monitoreos, los resultados de los últimos análisis, la identificación de fuentes con altas concentraciones y las medidas preventivas o correctivas adoptadas.
Asimismo, se pidió información sobre la existencia de programas específicos de vigilancia y las recomendaciones brindadas a la población. Si bien los informes del ITBA marcan valores altos en algunos pozos de ciudades del interior, la entidad aclaró que estos datos corresponden a muestras relevadas y no deben extrapolarse automáticamente a la totalidad del territorio municipal o a toda la red de abastecimiento.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica al arsénico como una de las 10 sustancias químicas más preocupantes para la salud pública. La exposición prolongada puede causar Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico, derivando en cuadros de cáncer, lesiones cutáneas, enfermedades cardiovasculares y diabetes. Actualmente, el Código Alimentario Argentino establece un valor máximo general de 0,01 mg/L, permitiendo excepcionalmente hasta 0,05 mg/L en regiones con suelos de alto contenido natural de este elemento.
Más de 144 años escribiendo la historia de Tandil