Hechizos, celos y muerte en la estación: el trágico caso de Hipólito Lazarte
Decía que un curandero "le había hecho un mal" para separarlo de su familia y mató al primo del "matasanos", que era novio de su hija. Fue absuelto en juicio oral con episodios de corte sainetesco.
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Hipólito Agapito Lazarte -hombre de Tandil y de 46 años de edad- estaba convencido de que un curandero,
primo hermano del novio de una de sus hijas, con inmensa capacidad para hacer daño y dotado de habilidades
mágicas, había hechizado a su mujer y a dos de sus hijas haciéndoles abandonar el hogar contra su voluntad.
Andaba un día por la estación del Ferrocarril Roca, en Olavarría, cuando se encontró con Américo Ferreyra. Luego de unas palabras asomaron las armas, y el primer estampido arrojó a Ferreyra sobre el pavimento. Después, vinieron otros disparos que pusieron fin a la vida de un muchacho de 28 años. Era el 3 de mayo de 1959.
"Vea, Comisario- le decía más tarde Lazarte al jefe policial del lugar-yo no fui a la Estación para pelear con él, sino para saludar a mis dos hijas que habían llegado de Santa Elena donde estaban con su madre y otra hermana, para tomar el tren que iba al Azul, donde la novia de Ferreyra cursaba estudios secundarios".

