Cuando Tandil salió a la calle para celebrar el fin de la Segunda Guerra Mundial
Tras la rendición de Alemania y, meses después, la de Japón, miles de tandilenses protagonizaron multitudinarias manifestaciones en la Plaza Independencia y las calles céntricas para festejar el regreso de la paz tras el conflicto más devastador del siglo XX.
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Llegado el mediodía del lunes 7 de mayo de 1945, corrió de boca en boca por el mundo, por el país y, desde luego, por nuestra ciudad, la gran noticia: «Capituló Alemania, ha sucumbido el nazismo». Más de dos mil días y noches de desesperación, muerte, dolor y angustia llegaban a su fin. Los alemanes se habían rendido incondicionalmente en todo el frente ante las Naciones Unidas. Terminaba la Segunda Guerra Mundial y llegaba la hora de la paz.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEra comprensible, entonces, que quienes habían seguido con ojos azorados y el corazón en vilo el sangriento drama desatado por la tiranía más trágica sufrida por el mundo dieran rienda suelta a su algarabía. La gente se lanzó a las calles a festejar, mientras las campanas del templo parroquial se echaban al vuelo en señal de jubilosa adhesión a la llegada de la paz.
Sin embargo, nada era tan fácil, aunque solo se tratara de exteriorizar la euforia ante la culminación del drama. Era una época en la que era necesario solicitar permiso para reunirse —gobernaba la Nación el general Edelmiro J. Farrell— y debió intervenir el comisionado local, Dr. Alfredo D. Rozzi, para conseguir la autorización correspondiente. Fue por ello que, mediante una nota dirigida al interventor federal de la provincia de Buenos Aires, Juan Atilio Bramuglia, en la que se responsabilizó por el orden, logró la aprobación para realizar una concentración popular en la Plaza Independencia para celebrar el Día de la Victoria.
