Tandil, ciudad del conocimiento: un informe destacó el crecimiento del ecosistema tecnológico y planteó los desafíos de la próxima década
Un trabajo elaborado por consultores locales repasó la evolución del sector tecnológico tandilense desde sus orígenes hasta la actualidad. El documento destacó el papel de la Universidad, el Municipio y el Clúster Tecnológico, analizó el impacto de las políticas nacionales y propuso una agenda para consolidar el posicionamiento de la ciudad en la economía del conocimiento.
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El ecosistema tecnológico de Tandil logró consolidarse como uno de los más importantes del país y se convirtió en un actor estratégico para la economía y la proyección nacional e internacional de la ciudad. Esa fue una de las principales conclusiones del informe "Tandil: ciudad del conocimiento. Trayectoria, posicionamiento y agenda futura de un ecosistema estratégico para la ciudad que viene", elaborado por la consultora Euskal, integrada por Alejo Inza, Julián Balbarrey y Matías Orellano.
El trabajo realizó un recorrido por más de cinco décadas de desarrollo institucional y productivo, identificó los factores que permitieron el crecimiento del sector y abrió el debate sobre los desafíos que Tandil deberá afrontar para sostener ese liderazgo en un contexto internacional marcado por la inteligencia artificial, la competencia global por el talento y los cambios regulatorios.
Una construcción de largo plazo
El informe sostuvo que la consolidación del ecosistema tecnológico tandilense no respondió a un único hecho, sino a un proceso sostenido de acumulación institucional.
Entre los pilares fundamentales mencionó la creación de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires en 1974 y el desarrollo de la Facultad de Ciencias Exactas, que permitió formar recursos humanos especializados; el impulso estratégico del Municipio para promover el polo tecnológico; y la organización del sector privado a través de la creación de Cepit, institución que posteriormente evolucionó hasta convertirse en el actual Clúster Tecnológico Tandil.
La cronología incluida en el documento repasó algunos hitos considerados determinantes para el crecimiento del sector: la llegada de Globant a la ciudad en 2007, la formalización de Cepit en 2010, la realización de la primera edición de Flama en 2022, la inauguración del edificio de Globant en 2023, la transformación institucional hacia el Clúster Tecnológico en 2024 y la certificación de Tandil como "Ciudad del Conocimiento" otorgada por la Red de Innovación Local (RIL). También destacó la realización del primer Censo Municipal de Economía del Conocimiento en 2025 y el reconocimiento obtenido este año por el IXP local durante el Internet Day de Cabase.
El papel de las políticas públicas
Otro de los ejes centrales del informe fue el análisis del impacto que tuvieron las políticas nacionales sobre el crecimiento del sector.
Los autores señalaron que la Ley de Promoción del Software permitió consolidar las primeras empresas tecnológicas locales, mientras que la posterior Ley de Economía del Conocimiento amplió el alcance del régimen, incorporó nuevas actividades y favoreció la expansión hacia un ecosistema más diverso, orientado a la innovación, la investigación y las exportaciones de servicios.
Según el documento, ambas normas resultaron claves para que empresas radicadas en Tandil pudieran escalar sus operaciones, formalizar empleo y competir en mercados internacionales.
Un sector en expansión
El informe también contextualizó el crecimiento local dentro del desarrollo nacional de la economía del conocimiento.
En ese sentido recordó que el empleo registrado en el sector pasó de 45.000 trabajadores en 2007 a más de 285.000 en 2025, mientras que las exportaciones de servicios basados en el conocimiento crecieron desde los 2.167 millones hasta los 9.555 millones de dólares en el mismo período. Buenos Aires concentró el 18,26 por ciento de esas exportaciones, mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires representó casi el 62 por ciento del total nacional.
Para los autores, ese escenario permitió que Tandil fortaleciera una marca propia asociada al conocimiento, complementando su tradicional identidad vinculada al turismo, la agroindustria y la calidad de vida.
La construcción de una marca
El documento sostuvo que la ciudad logró transformarse en un caso de referencia de articulación público-privada y destacó que ese modelo comenzó a despertar interés tanto en ámbitos nacionales como internacionales.
Entre los factores que explicaron ese posicionamiento mencionó la instalación del edificio de Globant como símbolo de consolidación del sector, la realización de encuentros nacionales vinculados a la economía del conocimiento y la posibilidad de que las empresas tecnológicas desarrollen soluciones para otros sectores productivos y para la gestión urbana.
El informe planteó además que la construcción de una marca territorial no constituye únicamente una estrategia de comunicación, sino una herramienta de desarrollo económico capaz de generar empleo, atraer inversiones y fortalecer la innovación.
El rol del Clúster Tecnológico
Otro apartado estuvo dedicado al papel que desempeña el Clúster Tecnológico Tandil.
Actualmente la entidad reúne alrededor de 60 empresas vinculadas al software, servicios digitales, biotecnología, nanotecnología, investigación y producción audiovisual, entre otras actividades.
El documento destacó especialmente su trabajo en materia de formación de recursos humanos mediante programas educativos desarrollados tanto en Tandil como en otras ciudades de la región, además de iniciativas como la Semana Flama y proyectos conjuntos con instituciones educativas locales.
Los desafíos de la próxima década
Más allá del diagnóstico positivo, el informe planteó una serie de interrogantes sobre el futuro del ecosistema tecnológico tandilense.
Entre las oportunidades identificó el posible acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, la creciente demanda internacional de servicios tecnológicos, el desarrollo de soluciones para el agro, la salud y la educación, el crecimiento del mercado de la ciberseguridad y el impacto de la inteligencia artificial generativa.
Al mismo tiempo advirtió sobre desafíos como la continuidad de la Ley de Economía del Conocimiento después de 2029, la competencia internacional por profesionales altamente capacitados, la concentración tecnológica global y la necesidad de adaptar los sistemas educativos a las nuevas demandas laborales que impondrá la inteligencia artificial.
Una agenda para el futuro
Como conclusión, los autores consideraron que Tandil cuenta con condiciones para seguir desempeñando un papel relevante dentro de la economía del conocimiento, aunque advirtieron que ese crecimiento requerirá profundizar la articulación entre el sector público y el privado.
En ese marco, valoraron especialmente la realización del Censo Municipal de Economía del Conocimiento como una herramienta estratégica para diseñar políticas públicas basadas en evidencia y sostuvieron que el próximo desafío consistirá en internacionalizar aún más la marca tecnológica de la ciudad, ampliando vínculos comerciales y fortaleciendo la inserción de las empresas locales en nuevos mercados.
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