De Tandil a La Plata: el camino de Lautaro Zugbi revelado en Cultura Zip
Radicado hace 18 años en la ciudad de las diagonales, el artista repasó su trayectoria en El Eco Streaming.
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El camino de los artistas tandilenses suele encontrar en las grandes urbes un espacio de expansión y profesionalización. El músico Lautaro Zugbi es un fiel reflejo de este recorrido. En una charla en Cultura Zip, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, el artista recordó sus inicios en las sierras, detalló su presente en la capital provincial y brindó precisiones sobre su faceta como productor.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailHace 18 años que decidió mudarse a La Plata para iniciar sus estudios en la Facultad de Artes. Lo que comenzó como un proyecto de formación académica terminó por convertirse en un plan de vida que hoy lo encuentra plenamente integrado al circuito cultural. “Una cosa fue llevando a la otra. Me quedé, hice el profesorado, la licenciatura, y hoy trabajo en la facultad, doy clases y toco por acá”, explicó.
La relación de Zugbi con la música se gestó en un entorno familiar donde los instrumentos eran parte del día a día. Según relató, su madre tocaba la guitarra y ese fue el disparador para que, siendo muy joven, intentara ingresar a la Escuela Municipal de Música Popular de Tandil. Sin embargo, un requisito de edad postergó su ingreso formal, momento en el cual apareció una figura clave en su formación inicial: su primo Javi Lester.
Durante esa etapa formó parte de proyectos significativos que marcaron su madurez en el escenario. Mencionó con especial afecto a Apolín, un reconocido músico local recientemente fallecido, quien lo “apadrinó” y lo invitó a tocar cuando aún era un adolescente. Aquella experiencia, sumada a su paso por La Skandalosa, banda tributo a Los Fabulosos Cadillac, le permitió foguearse en grandes escenarios.
Uno de los recuerdos más pintorescos de su adolescencia fue la presentación en la Fiesta Provincial de la Frambuesa, en la localidad de Barker. “Éramos un montón y yo era muy chico. Fue muy gracioso porque, como era menor de edad, los organizadores pidieron una autorización de mis padres para que pudiera viajar a tocar”, rememoró entre risas, destacando que siempre contó con el apoyo de su familia.
El arraigo en las diagonales
La mudanza a La Plata fue una inmersión total en un ecosistema artístico que Zugbi describió como “muy intenso y grupal”. Al ingresar a la carrera de Música Popular, se encontró con una comunidad de estudiantes provenientes de todo el país. Esta diversidad, sumada a la lejanía de los afectos primarios, fomentó la creación de vínculos sólidos que derivaron en proyectos musicales y amistades duraderas.
“La ciudad tiene mucha movida estudiantil y cultural, tiene mucha vida”, señaló el guitarrista. Para él, la dinámica de la facultad permitió que el proceso de adaptación fuera amable y divertido, ya que el cursado diario implicaba estar constantemente rodeado de personas con las mismas inquietudes creativas.
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Hoy, Zugbi no solo se desempeña como intérprete, sino que también ha volcado su experiencia en la docencia dentro de la misma institución donde se formó. Su labor en la Universidad se complementa con su actividad como productor y sesionista, manteniendo una agenda cargada. “La formación de la facultad aporta mucho, sobre todo por cómo junta a gente de todos lados”, analizó sobre el rol de la educación pública.
A pesar de su consolidación fuera de su ciudad natal, el músico sigue de cerca la evolución de la escena local. Cada vez que regresa para presentarse en vivo, se sorprende por el crecimiento del movimiento cultural. Para él, volver representa la oportunidad de reencontrarse con sus raíces y con una comunidad que, según sus palabras, está cada vez más “interesante” para la propuesta musical independiente.
La autogestión y producción
En el último año, el artista volcó su energía en la creación de su material solista. Así nació "Iba a llamarse enero", un EP de seis canciones que el propio músico define como un "disco", a pesar de las nomenclaturas técnicas de las plataformas digitales. Este trabajo representó un hito en su carrera, ya que se hizo cargo de gran parte de la ingeniería de sonido y la producción desde su hogar.
“Me metí en el mundo de la producción de mis propios temas, que era algo que siempre me gustó”, detalló. La tecnología actual le permitió montar un estudio funcional con herramientas básicas: una placa de sonido, una computadora, un micrófono y sus guitarras. Para él, lo importante no es contar con un equipamiento de lujo, sino lograr tomas de calidad y tener el criterio necesario para dar forma a la canción.
En este proceso de autonomía creativa, destacó la importancia de saber cuándo delegar para obtener una “oreja externa”. Aunque realizó las bases de guitarras, bajos y baterías programadas, contó con la colaboración de amigos para las voces y la etapa final del audio. Martín Ruiz se encargó de la mezcla, mientras que la masterización quedó en manos de un reconocido productor platense.
El presente de Lautaro Zugbi es de una actividad constante. Actualmente se encuentra en pleno proceso de grabación de un nuevo material discográfico, razón por la cual ha decidido pausar sus presentaciones en vivo durante el mes de julio. Con un ojo puesto en el nuevo disco y otro en el próximo viaje a las sierras, reafirmó su compromiso con una identidad artística que, aunque lejos geográficamente, nunca olvida su origen tandilense.
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