Contrabando Crew: el breaking como un estilo de vida
Los integrantes de la agrupación pionera de la cultura hip hop repasaron sus inicios en 2005.
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Contrabando Crew, el grupo fundacional de la cultura hip hop en Tandil, alcanzó recientemente más de veinte años de trayectoria ininterrumpida. Fran CB, Nico B y Mone, miembros históricos de la agrupación, explicaron cómo lo que comenzó como una curiosidad adolescente en 2005 se transformó en su motor vital.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa crew, reconocida como la más antigua y la primera de la ciudad de Tandil, sostuvo su actividad de manera independiente. A lo largo de este tiempo, sus integrantes lograron consolidar el breakdance como una herramienta de transformación personal y social.
Desde sus orígenes, los integrantes de este colectivo artístico se encargaron de ejercer la cultura hip hop de forma integral. Además del breaking, la crew también desarrolló con la misma intensidad otros pilares fundamentales como el graffiti, la música y el rap.
Nico B enfatizó que, a diferencia de otros deportes tradicionales, ellos no contaron con el respaldo de instituciones o clubes. Por este motivo, llevaron adelante su carrera de manera independiente y completamente a pulmón, impulsados únicamente por la pasión.
La exigencia física de esta disciplina los obligó a formarse como atletas. Para los protagonistas, el breaking requirió un estado físico impecable y una resistencia mental capaz de superar lesiones y la falta de incentivos económicos.
Según expresaron, la decisión de bailar durante más de dos décadas no respondió a un simple pasatiempo. Se transformó en una necesidad de expresión que los mantuvo unidos, forjando una identidad que hoy es referencia ineludible en Tandil.
A lo largo de este tiempo, el grupo logró profesionalizar su práctica desde la autogestión. Organizaron sus propios entrenamientos y alquilaron espacios para difundir el arte del baile en toda la comunidad tandilense.
Esta constancia permitió que Tandil fuera testigo del nacimiento de una generación de b-boys que, según Fran CB, adquirieron un enfoque y una disciplina especiales basados en el control total del cuerpo sobre el suelo.
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Una conexión que trasciende lo físico
Nico B manifestó que la danza conectó al grupo con una dimensión espiritual que superó la mera destreza física. Comparó la relación del b-boy con su baile con la que un pintor mantiene con su obra, asegurando que existe un vínculo genuino.
En este sentido, remarcó que el breaking permitió romper con las estructuras físicas convencionales. Lograron realizar movimientos que desafiaron la imaginación, como girar sobre la cabeza o sostener el peso del cuerpo con una sola mano.
Por su parte, Mone resaltó que el compromiso con esta cultura fue una elección de por vida. Recordó que la práctica constante desde la adolescencia les permitió perfeccionarse, pero admitió que también fue necesario nacer con un don para sostener la exigencia.
Bajo el lema "B-boy hasta la muerte", proyectó que continuarán ejerciendo los pasos básicos del breakdance incluso cuando alcancen los 60 años. Así, demostraron que la edad no es un límite para su expresión artística.
La evolución técnica de la disciplina también fue un punto de análisis para los integrantes de Contrabando Crew. Nico B destacó que el nivel actual en Tandil no tiene techo y que existen exponentes con capacidades extraordinarias.
No obstante, aclaró que lo más valioso siguió siendo la sensación de plenitud individual que brindó el baile. Esto se mantiene independientemente de la complejidad de los trucos o de la mirada externa del público.
Fran CB coincidió en que el desarrollo de la fuerza mental fue la clave para sostenerse durante más de dos décadas. El integrante recordó que comenzó a los quince años atraído por el impacto visual de la actividad.
Rápidamente se enamoró de la comunidad del breaking y de los encuentros de entrenamiento. Para él, esta disciplina permitió entender que no existen barreras generacionales cuando el baile se realiza a puro corazón.
Las nuevas generaciones
La continuidad de Contrabando Crew también se vio reflejada en la formación de nuevos talentos. Bboy Hardy, uno de los miembros más jóvenes, relató que su vocación nació tras ver a un bailarín en una peatonal durante un viaje familiar.
A partir de ese momento, buscó formación técnica hasta que finalmente logró conectar con los referentes de la crew tandilense. Ellos se transformaron de inmediato en sus mentores en el camino de la cultura del hip hop.
El grupo mantuvo siempre una política de puertas abiertas para todos aquellos interesados en acercarse a la disciplina. A través de la autogestión, lograron sostener espacios de práctica donde compartieron sus conocimientos con la comunidad.
Fran CB reiteró la invitación a los vecinos de Tandil para que se sumen a los entrenamientos. Destacó que lo más importante es compartir el arte del movimiento y mantener viva la llama de la cultura urbana.
La agrupación se consolidó como un ejemplo de resiliencia y pasión artística. En la actualidad, Contrabando se enfocó en profundizar su legado y en seguir demostrando que el cuerpo humano es capaz de proezas extraordinarias cuando hay disciplina.