De Tandil al mundo: el camino de Runa, el artista que apuesta a la autogestión
El artista de 25 años relata su camino desde su llegada a la ciudad, su transición musical del reggaetón al trap y su consolidación como productor independiente, destacando la importancia de la constancia y la autogestión en el crecimiento de la escena local.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/09/runa.webp)
La historia de Runa es una crónica de adaptación y búsqueda constante. A sus 25 años, el músico recuerda cómo su familia dejó atrás el almacén barrial de su ciudad de origen para emprender un nuevo proyecto en Tandil. Aquella mudanza, que coincidió con el último año de su etapa escolar, marcó un punto de inflexión en su vida. "Fue un shock. Al principio fue medio chocante por el hecho de que mis amigos estaban allá, no conocía a nadie", confiesa sobre sus primeros tiempos, marcados por la incertidumbre y el aislamiento que luego se profundizaría con la llegada de la pandemia.
Sin embargo, fue en ese contexto de encierro donde comenzó a gestarse su identidad artística. Con una relación con la música que se remonta a su infancia —cuando ya posaba con una guitarra a los cinco años—, Runa encontró en el aislamiento el espacio necesario para profesionalizar su pasión. "Yo en mi casa en pandemia ya tenía mi home studio, me lo había comprado como para arrancar a meterle y me grababa solo", relata.
La transición hacia el trap y la autogestión
Aunque sus inicios estuvieron ligados al reggaetón, género que exploró con la intención de alcanzar un público masivo, el artista admite que nunca se sintió del todo cómodo con las limitaciones creativas del estilo. Su encuentro con el grupo Sharau y la influencia de figuras como Genson fueron determinantes para su giro hacia el trap. "El reggaetón por ahí es más bailable, se puede transmitir quizás más para algo más de movimiento; quizás las letras no son tan profundas. En el trap siento que te podés desenvolver más sobre sentimientos de otro lado", explica.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/09/runa_1.webp)
Esta evolución no solo fue lírica, sino también técnica. Tras trabajar con diversos productores, Runa notó que el resultado final de sus maquetas no siempre coincidía con su visión original. Fue entonces cuando decidió tomar las riendas de su sonido. "Dije: 'Bueno, tengo que empezar a hacer beats, hacer instrumentales propias y empezar a meterle'. Lo único que me faltaba era eso para complementar el hecho de no subir con beats de YouTube, que eso está mal si querés hacerlo más profesional", sostiene.
Hoy, el artista se ha consolidado como un productor integral. Desde hace un año, la totalidad de su música es producida por él mismo, alcanzando un ritmo de trabajo de 20 beats mensuales. Esta disciplina le permite mantener una biblioteca sonora diversa, clasificada por géneros y estados de ánimo, que utiliza tanto para sus proyectos personales como para colaboraciones con otros músicos de la escena local.
La visión de la escena local y el futuro
Para Runa, el desafío de hacer música desde Tandil implica una estrategia clara de difusión. Consciente de que Buenos Aires es el epicentro de la industria, utiliza herramientas digitales como Instagram Reels y TikTok para acortar distancias. "Siento que la manera que nos queda de hacernos ver es esa: subiendo contenido a todos lados", afirma, aunque aclara que ha dejado de obsesionarse con las métricas de reproducción. "El objetivo real es disfrutar lo que hacés y efectuar sin pensarlo tanto", añade.
Al observar el panorama actual, el músico se muestra optimista sobre el desarrollo de la cultura urbana en la ciudad. Según su perspectiva, la escena está atravesando un proceso de maduración donde los artistas locales están logrando una propuesta más "real y sostenible en el tiempo".
A pesar de sus ambiciones, que incluyen colaboraciones soñadas con referentes como Duki o Don Toliver, Runa mantiene los pies sobre la tierra. Su enfoque actual está puesto en la constancia y en la calidad de su producción propia. "Siento que esa constancia es lo que me va a dar lo que quiero", concluye, reafirmando su compromiso con un camino artístico que, lejos de las fórmulas rápidas, se construye paso a paso desde la autogestión.
Responsable y coordinador de redes sociales en El Eco.