Monstruos y monstruosidades: el arte que se atrevió a incomodar con lo descartado
Los artistas visuales Nazareno Rodríguez Di Biasse y Abril Nazar dialogaron con El Eco sobre su reciente exposición conjunta. A través de la utilización de materiales reciclados y una mixtura de lenguajes que incluyó escultura, pintura y videoarte, la propuesta busca resignificar los desechos para interpelar al espectador sobre aquello que la sociedad decide dejar de lado.
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La génesis de la muestra "Monstruos y Monstruosidades" se encontró en el cruce de búsquedas personales y una conexión estética que los artistas fueron tejiendo con el tiempo. Nazareno Rodríguez Di Biasse, recientemente graduado como profesor de artes visuales, y Abril Nazar, estudiante en la Universidad Nacional de las Artes (UNA), decidieron sacar a la luz procesos creativos que, usualmente, suelen quedar confinados a la intimidad de los talleres. Para ambos, esta instancia representó una oportunidad fundamental de socializar su producción y compartir una mirada crítica sobre la materialidad y el entorno.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl proyecto no fue una ocurrencia repentina, sino el resultado de un trabajo sostenido. Según explicaron los protagonistas, la muestra reune piezas que datan incluso desde el año 2021. Aunque en aquel entonces las obras no fueron concebidas bajo un concepto unificado, el proceso de curaduría y recopilación permitió identificar tópicos y búsquedas estéticas que ya latían en la producción de cada uno. Este hilo conductor se volvió evidente al observar cómo los temas del desecho y lo monstruoso aparecían de forma recurrente mucho antes de que se formalizara la exhibición.
La organización logística y la selección de las piezas demandaron varios meses de labor intensa. Rodríguez Di Biasse señaló que al momento de reunir los trabajos se dieron cuenta de que existían resonancias estéticas que habían nacido de manera orgánica. Por su parte, Nazar destacó que la intención primordial fue generar una pregunta en el público, incluso a través de la incomodidad, trayendo a la superficie aquello que habitualmente se ignora o se oculta.
El desecho como lenguaje y metáfora social
Uno de los pilares fundamentales de la exposición es el trabajo con materiales de descarte. Los artistas no solo utilizaron elementos reciclados por una cuestión de sustentabilidad, sino como una declaración política y poética. La propuesta consistió en elaborar imágenes sobre aquellos sujetos o elementos que son "descartados" en la estructura social actual. En este sentido, la basura dejó de ser un residuo para transformarse en un vehículo de nuevos significados.
Rodríguez Di Biasse detalló que el vínculo con estos materiales permitió una resignificación de lo cotidiano. Al trabajar con lo que otros consideran basura, los artistas buscaron que el espectador pueda entrar en el mundo que ellos crearon y, desde allí, observar el mundo que habitamos día a día bajo una nueva luz. Esta mirada permitió transformar el objeto desechado en una pieza artística capaz de interpelar y generar una conexión emocional o intelectual.
La elección del concepto de "monstruo" no fue casual. Para los creadores, lo monstruoso representa aquello que escapa a la norma, lo que sobra o lo que causa extrañeza. Al llevar estos conceptos a la mesa, buscaron que la obra funcionara como un espejo de las tensiones sociales. La materialidad rugosa, los ensambles de objetos encontrados y las texturas densas contribuyeron a consolidar una atmósfera donde lo bello y lo grotesco convivieron sin jerarquías.
Una propuesta de fronteras difusas
La muestra se caracterizará por una marcada interdisciplinariedad, donde los límites entre la pintura, la escultura y el videoarte se presentarán de forma porosa. Según comentaron los artistas, la repetición de ciertos materiales en las diferentes técnicas fue lo que otorgó unidad visual a toda la exposición.
Rodríguez Di Biasse reflexionó sobre el estado actual de las artes visuales, indicando que los límites tradicionales de cada disciplina están hoy en constante discusión. En su caso particular, el artista trabajó con lo que se conoce como técnica mixta, integrando el collage sobre la pintura o el dibujo, e incluso vinculando el grabado con la escultura. Esta fluidez permitió que las obras dialogaran entre sí de manera armoniosa, unidas por la materialidad y por las preocupaciones conceptuales que comparten ambos creadores.
El vestuario y la performance en la muestra
Un elemento destacado de la exhibición será la incorporación de un vestuario específico, como es el caso del personaje del Mina Taura, reconocida drag local. Abril Nazar explicó que su búsqueda se extendió más allá de las obras bidimensionales, creando personajes a los que se les dio vida a través de la indumentaria elaborada también con descartes. Esta faceta de la muestra permitió explorar la tridimensionalidad y la posibilidad de que el arte habite el cuerpo.
La presencia de estos personajes reforzó la idea de lo "monstruoso" como algo vivo y presente. El vestuario no solo funcionó como una pieza estática de exhibición, sino como parte de una narrativa visual más amplia que incluyó el videoarte y la puesta en escena. Para los artistas, este enfoque integral fue clave para lograr que la experiencia de "Monstruos y Monstruosidades" fuera envolvente y lograra el impacto deseado en la comunidad artística de Tandil.
La exposición se podrá ver por única vez este domingo 15 de marzo a las 19 horas, en Defensores de Las Artes (Pueyrredón 72).