Odisea: la búsqueda de una identidad propia en una escena local que reclama nuevos escenarios
Las integrantes de la agrupación tandilense visitaron los estudios de El Eco Streaming para repasar su vertiginoso crecimiento desde el inicio de su formación hasta la consolidación de sus primeros temas originales. Durante la entrevista, las artistas analizaron la actualidad de la música joven en la ciudad, los desafíos de la autogestión y la importancia de fortalecer lazos entre las diferentes generaciones de músicos locales.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/04/odisea.webp)
El surgimiento de nuevos proyectos artísticos en la ciudad continúa demostrando que la creatividad local no se detiene. Durante una reciente emisión de Cultura Zip, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, Betania Aramburu y Abigail Rodríguez, piezas fundamentales de la banda Odisea, compartieron los pormenores de un camino que comenzó hace poco más de un año y que ya las posiciona como una de las propuestas más frescas de la escena tandilense.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl proyecto nació oficialmente en septiembre de 2024, impulsado por una inquietud personal de Aramburu. La vocalista, oriunda de la localidad de Laprida pero radicada en Tandil, recordó que su intención inicial fue conformar una banda de covers de El Kuelgue. Sin embargo, la química entre los músicos y la diversidad de influencias transformaron rápidamente ese objetivo primario. "Canto desde que tengo uso de razón, pero siempre lo hice de forma casera. Un día decidí que quería armar algo y empecé a buscar gente por redes sociales", relató la cantante durante el ciclo de streaming.
El nacimiento de un proyecto con impronta local
La conformación de Odisea se caracteriza por una amalgama de estilos que van desde el rock pesado hasta el indie contemporáneo. Abigail Rodríguez, quien se desempeña como bajista, fue una de las primeras en sumarse a la formación estable. Su incorporación aportó una cuota de potencia particular, dado que su trayectoria previa estaba ligada al metal y al rock pesado. "Vengo de un palo completamente distinto, pero me enamoré de los sonidos más tranquilos e indie que proponía Betania. Dije que sí a todo y ahora estoy totalmente comprometida con este sonido", confesó la instrumentista.
Junto a ellas, la banda se completa con Brian Fuentes en guitarra y Pedro Moreno en teclados, mientras que Lautaro Villalba oficia como guitarrista. Esta estructura les permitió ensayar con regularidad, sorteando los obstáculos lógicos de las obligaciones diarias. Mientras Aramburu se desempeña como docente de educación inicial y niñera, Rodríguez trabaja en la atención al público, una dinámica que las obliga a una organización milimétrica para coordinar los encuentros semanales en la sala de ensayo.
La gestión interna del grupo recae en gran medida sobre la vocalista, quien implementó un sistema de planillas para optimizar el tiempo. "Les pedí a todos sus horarios disponibles y armé una estructura para saber cuándo podemos ensayar sin excepciones. El compromiso es fundamental, sobre todo cuando uno empieza a proyectar un crecimiento profesional", explicó Aramburu. Esa disciplina fue la que les permitió pasar de las versiones de otros artistas a la creación de sus propias composiciones, un paso que definieron como natural pero necesario.
La evolución del sonido y la apuesta por lo original
Aunque el repertorio de Odisea incluyó inicialmente reversiones de Marilina Bertoldi, Los Espíritus y El Kuelgue, las músicos destacaron que su estilo se diferencia por la energía y la velocidad que imprimen a cada pieza. "Nos dijeron que tocamos todo mucho más rápido de lo normal. Es algo que nos sale orgánicamente", señalaron. Esa impronta se trasladó a sus dos primeros temas originales: "Nada más" y "Al revés", canciones que surgieron de improvisaciones durante los ensayos y que ya forman parte del núcleo de sus presentaciones en vivo.
La composición de "Nada más", su primera creación, nació de un proceso espontáneo. Betania detalló que suele trabajar sobre bases rítmicas que encuentra en internet para luego volcar letras basadas en vivencias personales. Al presentar estas ideas al resto del grupo, los instrumentos terminan de dar forma a la identidad de Odisea. Esta transición hacia el material propio es uno de los pilares de su proyecto para el presente año, que incluye la meta de ingresar próximamente a un estudio de grabación para registrar su obra.
El crecimiento de la banda también se apoya en el trabajo de productores locales que apuestan por la renovación de la cartelera cultural. En este sentido, las invitadas destacaron la labor de Rama Robles y el espacio Lunático, quienes brindan oportunidades a las formaciones que recién comienzan. Para las integrantes de Odisea, el acompañamiento de estos actores es vital en un contexto donde la autogestión requiere de un esfuerzo económico y logístico considerable para garantizar un sonido de calidad en cada show.
Una escena vibrante que enfrenta la escasez de escenarios
Uno de los puntos centrales de la charla en El Eco Streaming fue el análisis de la infraestructura cultural de Tandil. A pesar de la proliferación de bandas jóvenes con un alto nivel técnico, las artistas advirtieron sobre la falta de lugares adecuados para tocar. "Hay muchísima movida y pibes muy jóvenes que tocan increíble, pero faltan espacios que permitan hacer un show grande sin que los costos se vuelvan imposibles", sostuvieron. Esta problemática, histórica en la ciudad, obliga a los músicos a recurrir a la creatividad y a la unión entre pares.
La brecha generacional en la música tandilense
Durante la entrevista, se planteó la existencia de una suerte de desconexión entre las bandas consagradas de la ciudad y las nuevas camadas. Betania y Abigail mencionaron que, en ocasiones, los músicos con más trayectoria no suelen frecuentar los circuitos donde se presentan los artistas emergentes.
Sin embargo, celebraron la sinergia que existe entre los grupos de su misma generación, como Under Control y Ruido Blanco, con quienes comparten fechas y colaboraciones. Esta red de contención permite que los proyectos se sostengan y crezcan de manera conjunta, compartiendo desde instrumentos hasta consejos técnicos. "La nueva camada viene mucho más sinérgica, nos invitamos a tocar, nos ayudamos con los equipos y eso hace que la movida no se caiga", resaltaron las jóvenes.
De cara al futuro inmediato, Odisea tiene una agenda cargada de presentaciones. El próximo viernes 24 de mayo se presentarán en el Harris, ubicado en Maipú e Independencia, a partir de las 21. El evento contará con entrada libre y gratuita, y compartirán escenario con Under Control y Ruido Blanco. Asimismo, adelantaron que el 6 de junio realizarán su primer show propio con una lista de temas extendida e invitados especiales.
Responsable y coordinador de redes sociales en El Eco.