De esperar la noticia a conversar con ella
Durante décadas los tandilenses esperaron el diario, escucharon la radio y encendieron la televisión para saber qué pasaba. Después llegaron internet y las redes sociales. Hoy comienza una nueva etapa: la información también se conversa.
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Cuando internet comenzó a masificarse, muchos creyeron que el gran cambio consistía simplemente en trasladar el diario del papel a una pantalla. Con el tiempo quedó claro que la transformación era mucho más profunda.
Durante décadas, la información tuvo horarios. Se esperaba el diario de la mañana, el informativo de la radio o el noticiero de la noche. La noticia llegaba cuando el medio la publicaba.
Internet cambió esa lógica para siempre.
La información pasó a estar disponible en cualquier momento y desde cualquier lugar. Ya no había que esperar al día siguiente para conocer lo que estaba pasando. La inmediatez se convirtió en una nueva exigencia y el desafío para los medios dejó de ser únicamente contar bien una noticia: también había que hacerlo mientras estaba ocurriendo.
En El Eco acompañamos esa transformación fortaleciendo nuestra edición digital, ampliando nuestras plataformas y construyendo un ecosistema de medios que hoy integra diario, web, radio, televisión, streaming y redes sociales.
Ese proceso de transformación hoy encuentra un nuevo impulso como parte de Grupo Rotonda, un proyecto que reúne distintas unidades de negocios con una misma convicción: construir relevancia y trascendencia. Porque en un contexto donde la información circula a una velocidad sin precedentes y las tecnologías cambian constantemente, el verdadero desafío ya no es solo llegar a más personas, sino generar un impacto duradero en la comunidad.
Pero la revolución digital tampoco terminó ahí.
Con la llegada de las redes sociales, especialmente entre las generaciones más jóvenes, cambió incluso la puerta de entrada a la información. Muchos ya no ingresan directamente a un portal de noticias: descubren lo que sucede mientras recorren Instagram, TikTok, X o YouTube.
Al mismo tiempo, plataformas como Facebook, lejos de desaparecer, siguen ocupando un lugar central para buena parte de la comunidad local, demostrando que cada audiencia encuentra su propio espacio para informarse.
Todo eso modificó también el escenario competitivo de los medios.
Hoy ya no competimos únicamente con otros diarios, radios o canales de televisión. Competimos por algo mucho más valioso: el tiempo y la atención de las personas.
Las noticias conviven con plataformas de streaming, videojuegos, redes sociales, podcasts, videos y cientos de estímulos que disputan cada minuto del día. El consumo ya no es lineal; es completamente personalizado y bajo demanda.
En ese contexto también cambió el papel de la audiencia.
Por más de un siglo, la relación fue relativamente simple: el periodista investigaba, escribía y publicaba; el lector leía. Con internet primero y con las redes sociales después, ese vínculo comenzó a transformarse. La audiencia dejó de ser un receptor pasivo para convertirse en protagonista: comenta, comparte, cuestiona, aporta información y decide cómo, cuándo y desde dónde informarse.
Pero la transformación todavía no había terminado.
Durante más de cien años leímos las noticias. Después empezamos a buscarlas. Hoy comenzamos a preguntarlas.
La irrupción de la inteligencia artificial está cambiando nuevamente la manera en que las personas acceden a la información. Cada vez es más habitual que, en lugar de ingresar a un sitio web o recorrer decenas de enlaces, alguien simplemente haga una pregunta: "¿Qué pasó hoy en Tandil?", "¿Qué antecedentes tiene este tema?", "¿Qué ocurrió finalmente con aquel caso?".
La información ya no solo se lee. También se conversa.
Ese cambio representa una enorme oportunidad para el periodismo local.
Porque si durante décadas el desafío consistió en acercar la información a las personas —primero a través del diario, luego mediante la radio, la televisión, internet y las redes sociales—, hoy el desafío es diferente: construir una conversación con la comunidad.
Por eso, en este nuevo aniversario de El Eco, queremos dar un paso que marca el comienzo de una nueva etapa.
Presentamos oficialmente AMA
Su nombre resume exactamente lo que buscamos. Es un Agente de Medios Adaptativo, pero también una invitación permanente: Ask Me Anything (Preguntame lo que quieras, por sus siglas en inglés).
Desde hoy, cualquier persona puede conversar con AMA para conocer qué está pasando en Tandil, consultar antecedentes de una noticia, obtener información sobre hechos ocurridos en los últimos veinte años o acceder, en pocos segundos, al enorme archivo periodístico construido por El Eco.
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Pero existe una diferencia fundamental respecto de otras herramientas de inteligencia artificial.
AMA responde únicamente con información publicada y verificada por El Eco. Su conocimiento está construido sobre nuestro archivo periodístico digital, que reúne más de dos décadas de noticias, y se actualiza todos los días con el trabajo de nuestra redacción.
En un momento en el que internet convive con rumores, desinformación e imágenes generadas artificialmente, creemos que ese respaldo hace toda la diferencia.
Porque la inteligencia artificial, por sí sola, no garantiza la verdad. Lo que la garantiza es la calidad de la información con la que fue entrenada.
Y AMA fue entrenada con periodismo.
Su aporte, además, no termina en responder preguntas.
También permite que cualquier vecino pueda informar un accidente, un incendio, un corte de tránsito o cualquier otro hecho de interés público directamente desde la conversación. Ese aviso llega inmediatamente a nuestra redacción, donde los periodistas verifican lo ocurrido y desarrollan la cobertura.
La comunidad deja así de ser únicamente destinataria de la información para convertirse también en protagonista de su construcción.
Ese es, para nosotros, el verdadero potencial de la inteligencia artificial.
No reemplazar periodistas. Potenciar el periodismo.
Automatizar tareas repetitivas, organizar grandes volúmenes de información, facilitar investigaciones y permitir que nuestros periodistas dediquen todavía más tiempo a aquello que ninguna tecnología puede hacer por ellos: verificar los hechos, contrastar fuentes, comprender el contexto y contar mejores historias.
Hace más de 140 años que El Eco acompaña a Tandil. Cambiaron las rotativas, llegaron la radio, la televisión, internet, las redes sociales y ahora la inteligencia artificial.
Las plataformas cambian.
Los hábitos cambian.
Las tecnologías cambian.
Lo que no cambia es aquello que nos define desde 1882: el compromiso con la verdad.
En una época en la que cualquiera puede publicar una versión o difundir un rumor en cuestión de segundos, el verdadero diferencial ya no consiste en llegar primero. Consiste en llegar con información verificada.
Eso fue lo que sostuvo a El Eco durante más de un siglo.
Y eso es lo que seguiremos haciendo en esta nueva etapa, ahora también a través de una conversación.
Periodista deportivo y comunicador social.