El trágico duelo a cuchillo que conmocionó a Tandil en 1956
La historia del sangriento enfrentamiento entre Cipriano Córdoba y Amancio Roque Sanabria en el cuartel quinto del partido de Tandil, que terminó con un fallecido y un misterio policial.
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Cenó temprano la peonada de la estancia "La Pacífica" —ubicada en el cuartel quinto del partido de Tandil— el lunes 9 de julio de 1956. Como era habitual, ya a las siete de la tarde se ubicó frente a las mesas preparadas al efecto y al término de la comida, mientras algunos comensales se retiraban a descansar, otros quedaron de sobremesa en la cocina.
Cuando poco más tarde uno de los peones ingresó al lugar destinado a los dormitorios, percibió, apenas transpuso el umbral de entrada, un desorden poco común, no tardando en ver, trenzados en lucha, a Cipriano Córdoba —hombre de 62 años de edad— y Amancio Roque Sanabria, de 54. Ambos se acometían con singular fiereza, motivo por el cual dio aviso al mayordomo —un tal José Aballone— quien concurrió de inmediato al lugar de la feroz pelea, encontrando a Córdoba sentado en una cama apretándose el vientre con ambas manos, en tanto Sanabria yacía sobre el piso sin conocimiento, en medio de un gran charco de sangre.
“—¿Qué ha pasado aquí... qué macana han hecho ustedes? —preguntó. —Sanabria me... me metió una puñalada —contestó balbuceante Córdoba— y yo lo degollé, patrón”.

