Alerta de pediatras en Tandil: 'La escuela es hoy el fusible de una sociedad que no pone límites en casa'
El pediatra Pablo Macchi, de la Sociedad Argentina de Pediatría filial Tandil, advirtió sobre la necesidad de fortalecer el núcleo familiar para prevenir la violencia infanto juvenil.
A raíz del hecho de violencia registrado en un colegio, donde un alumno golpeó a un docente, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), filial Tandil, emitió un comunicado titulado “La escuela nos necesita a todos”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, el pediatra Pablo Macchi, integrante de la SAP filial Tandil, reflexionó sobre la compleja realidad que atraviesan los niños y adolescentes en la actualidad. El profesional hizo hincapié en que los episodios de violencia que se observan en las instituciones educativas no deben ser analizados de forma aislada, sino como un síntoma de un fenómeno social más amplio que requiere atención inmediata.
Macchi sostuvo que el colegio actúa hoy como un "fusible" de lo que ocurre en la sociedad. Según el especialista, el sistema de crianza ha sufrido transformaciones profundas debido a factores multifactoriales, entre ellos, la falta de tiempo de los padres por exigencias laborales y la exposición constante a las redes sociales, lo que deja a los menores en una situación de mayor vulnerabilidad y soledad.
La importancia de los límites y la contención
El pediatra señaló que, ante la falta de una estructura clara en el hogar, los niños comienzan a crear sus propias reglas. Cuando el adulto intenta imponer límites, ya sea en el ámbito doméstico o escolar, el menor suele reaccionar con las herramientas que tiene a su alcance, lo que en muchos casos deriva en conductas agresivas. "Si el chico no puede autorregularse, el sistema va a ayudar a que se autorregule o, a veces, hasta que se desregule, llegando a dar golpes de puño, patadas o revolear lo que encuentre cerca", explicó Macchi.
Para el médico, el núcleo básico de la sociedad debe volver a ser la familia. En este sentido, destacó la importancia de recuperar espacios cotidianos como el momento de la cena o el almuerzo, donde el diálogo permite a los padres detectar cambios en el estado de ánimo de sus hijos. La observación atenta es fundamental para prevenir que la angustia o la ansiedad se transformen en comportamientos violentos.
El impacto de la violencia intrafamiliar
Pablo Macchi advirtió sobre el impacto directo que tiene la violencia dentro del hogar en la vida social de los chicos. Aquellos que crecen en entornos donde predomina la agresión física o verbal, o donde existe abuso de sustancias, suelen buscar grupos de pertenencia fuera de casa, a veces refugiándose en la calle o trasladando esa violencia a sus vínculos escolares.
"El colegio, en muchos casos, empieza a formar parte de la familia íntegra. Lo que los chicos no pueden tener en casa lo buscan en el colegio, y si eso falla, el chico queda en una situación de vulnerabilidad extrema", afirmó el profesional.
El pediatra enfatizó que el abordaje de estas problemáticas debe ser integral, involucrando a profesionales de la salud, psicólogos y psiquiatras, pero siempre con el respaldo de un entorno familiar presente. Asimismo, expresó su solidaridad con los docentes y las instituciones educativas que enfrentan diariamente estos desafíos.
Finalmente, Macchi adelantó que la SAP filial Tandil se encuentra organizando una jornada destinada a padres para profundizar en estas temáticas de prevención. Aunque la fecha exacta aún está en proceso de definición, el objetivo es brindar herramientas concretas para que las familias puedan acompañar mejor el desarrollo emocional de los niños y adolescentes en un contexto social cada vez más complejo.