Arbolado público en Tandil: cuáles son las obligaciones y derechos de los frentistas
La defensora del pueblo local, Paula Lafourcade, brindó precisiones sobre el cuidado del arbolado urbano. Destacó que, si bien los ejemplares son patrimonio público, el frentista tiene responsabilidades clave en su mantenimiento y debe seguir protocolos específicos para podas o extracciones.
El arbolado público constituye un elemento esencial para la calidad de vida en la ciudad, funcionando como un regulador térmico, un agente que favorece el escurrimiento del agua y un pilar fundamental para la salud ambiental.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDurante su participación en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, la Defensora del Pueblo, Paula Lafourcade, subrayó que la responsabilidad sobre el ejemplar ubicado frente a cada hogar recae en el frentista.
Esta responsabilidad comienza desde el momento en que se construye una propiedad, instancia en la cual el propietario debe gestionar la plantación de un ejemplar.
Sin embargo, no se trata de una elección arbitraria: cada cuadra o barrio tiene especies autorizadas por la Dirección de Espacios Verdes del municipio. Por lo tanto, el primer paso para cualquier vecino es consultar qué tipo de árbol es el adecuado para su zona antes de proceder a la plantación.
Protocolos para la poda y el mantenimiento
Uno de los puntos más conflictivos en la convivencia vecinal es la poda. la Defensora fue enfática al señalar que no está permitido que el vecino realice cortes por cuenta propia.
La intervención debe ser solicitada a la Dirección de Espacios Verdes, ya sea a través del sistema Tabi, el canal de WhatsApp oficial o mediante una nota presentada en Mesa de Entradas.
El proceso requiere una inspección previa por parte de técnicos municipales, quienes determinarán si la poda es necesaria y, en caso afirmativo, indicarán la manera correcta de ejecutarla. Es fundamental destacar que el municipio cuenta con un listado de podadores autorizados. Estos profesionales deben poseer un seguro civil y personal vigente, garantizando que el trabajo se realice bajo normas de seguridad y preservando la salud del ejemplar.
"Si la poda queda mal ejecutada, tanto el podador como el frentista pueden ser sujetos a graves infracciones y multas elevadas", advirtió la Defensora del Pueblo local.
Extracción de ejemplares: una medida excepcional
La extracción de un árbol es considerada la última instancia y solo se autoriza bajo criterios técnicos muy estrictos. La Dirección de Espacios Verdes evalúa minuciosamente cada solicitud, priorizando la conservación del patrimonio arbóreo.
Las causas que habilitan esta medida incluyen enfermedades del ejemplar, estado de sequedad o riesgos estructurales comprobados que pongan en peligro la seguridad de las personas o de las viviendas.
En casos donde las raíces afectan la infraestructura, como veredas o cimientos, se recomienda evaluar alternativas como el cambio de la cazuela o el tratamiento de enraizado antes de considerar la extracción.
El Municipio ha trabajado en diversos puntos de la ciudad, como la avenida Colón, ampliando cazuelas para permitir el desarrollo de los árboles sin dañar el entorno urbano, una medida que ha sido bien recibida por los vecinos.
Convivencia y uso del espacio público
Finalmente, la entrevista abordó una problemática común: la apropiación indebida del espacio público. Es frecuente que algunos frentistas intenten restringir el estacionamiento frente a sus domicilios mediante la pintura de cordones amarillos o la colocación de obstáculos, argumentando el cuidado del árbol o la sombra.
Al respecto, la Defensora del Pueblo local aclaró que, salvo excepciones debidamente autorizadas por ordenanza —como espacios reservados para personas con discapacidad o servicios de emergencia—, la calle es pública y cualquier vecino tiene derecho a estacionar.
La pintura de cordones sin autorización municipal es una infracción que puede ser denunciada ante la Dirección de Control Urbano Vehicular.
La recomendación es siempre asesorarse en las oficinas municipales para evitar sanciones innecesarias y contribuir a una mejor convivencia en la comunidad.