Lucio Rancez destacó la presencia de Tandil en grandes ferias nacionales
Tras la participación de Cagnoli en "Caminos y Sabores" y en la feria de La Rural, Lucio Rancez analizó la proyección de Tandil y del DOT como marca de identidad productiva a nivel país. La importancia de mostrar la producción local en escenarios nacionales.
El rol de Lucio Rancez dentro de la estructura de Cagnoli ha cobrado un protagonismo especial en los últimos años. Su tarea principal consiste en representar a la firma en eventos de relevancia nacional para promocionar la marca y conquistar nuevos paladares, poniendo un rostro humano a la empresa en cada una de sus participaciones.
"Mi tarea viene a acompañar. En realidad, el producto es reconocido y la marca tiene una trayectoria sólida. Yo soy un instrumento de esto porque el producto está, existe y gusta", señaló. A pesar de la humildad con la que define su función, su presencia en ferias y exposiciones ha sido clave para consolidar la imagen de la firma en el mercado argentino.
La sinergia entre Cagnoli y Tandil
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la retroalimentación constante entre la empresa y la ciudad. Para Lucio, la identidad de la firma y la tradición chacinera local son inseparables, convirtiendo cada evento en una oportunidad para invitar al público a visitar la región.
"Es indisoluble la unión que tiene Cagnoli con Tandil y la familia con la historia de la chacinería. Cuando hablamos de los productos, estamos hablando de Tandil, del saber hacer, de la gente que los elabora, de nuestras tierras y de nuestros climas", afirmó el embajador de la marca. Esta narrativa ha permitido que, incluso en exposiciones en Buenos Aires, la presencia de la firma funcione como un motor de promoción turística.
El valor de lo artesanal en la industria
A pesar de la tecnología empleada en sus procesos, Lucio Rancez destacó que la producción conserva una esencia artesanal altamente valorada. Con un equipo de trabajo que supera las 800 personas, la mano de obra sigue siendo fundamental para la elaboración de productos emblemáticos como el Salame DOT.
"El Salame DOT se ata a mano, se embute a mano y se etiqueta a mano. Requiere de mucha participación de la gente y eso el consumidor lo nota", explicó. Esta dedicación se refleja en la respuesta del público, que ha convertido a opciones como el fuet serrano en verdaderos objetos de deseo, elegidos de manera orgánica incluso por figuras públicas y personalidades del espectáculo.
Innovación y nuevos desafíos
La estrategia de la empresa no se limita a las líneas tradicionales. Recientemente, Cagnoli incursionó en nuevos formatos con los "salamitos", una propuesta pensada para el consumo práctico que ya llega a góndolas de todo el país. Según explicó el embajador, la recepción fue inmediata y muy positiva, logrando viralizarse en redes sociales sin necesidad de acuerdos comerciales previos.
De esta manera, la marca ratifica su posicionamiento a través de una fórmula que combina historia familiar, rigor en la calidad y adaptación a las nuevas demandas del mercado, llevando a Tandil como estandarte en cada propuesta.