Carlos Panighetti: "La calidad no debe ser un lujo, sino un objeto cotidiano"
El referente de la firma local Las Dinas analizó el presente de la industria chacinera, destacó la importancia de formar consumidores críticos y adelantó el lanzamiento de la cecina, un producto de carne vacuna curada que busca innovar en el mercado nacional. Además, reflexionó sobre la falsa dicotomía entre los procesos industriales y el espíritu artesanal en la elaboración de alimentos de excelencia.
Carlos Panighetti estuvo en el Desayuno de Tandil Despierta, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, para reflexionar sobre la identidad del producto tandilense y los desafíos de una empresa familiar que alcanzó los 43 años de trayectoria. El artesano subrayó que, si bien el mercado de nicho es pequeño, se encuentra en franca expansión. Para el empresario, el norte de la industria local debe ser la comunicación de la calidad, trabajando arduamente para que el consumo de alimentos de excelencia deje de ser percibido como un objeto suntuoso y se integre de forma natural en la mesa de los argentinos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn ese sentido, Panighetti destacó la necesidad de "educar al príncipe", término con el que define al consumidor moderno. Según su visión, la tarea de las empresas es brindar herramientas y conocimiento para que el cliente pueda evaluar los atributos del producto y realizar una elección mucho más libre. "Realmente Tandil, en la expresión del terror y en las distintas marcas que componen a esta sociedad laboradora, tiene el norte de la calidad muy firme. Eso permite una performance en el mercado cada vez más honesta para gente que está más preparada para apreciar las cosas buenas", aseguró.
Respecto a los procesos de producción, el titular de Las Dinas desmitificó la supuesta contradicción entre lo industrial y lo artesanal. Sostuvo que el método industrial es una herramienta técnica que adquiere valor a través del factor humano. "El método industrial es fantástico porque aporta trazabilidad y estandarización. Es el hombre quien decide utilizarlo de manera virtuosa o viciosa. Si el método está animado por un artesano, el proceso va en pos de la mejora continua y de la excelencia palatal", explicó. Esta estandarización permite, además, optimizar costos para ofrecer un producto con un precio adecuado y una calidad honesta.
La calidad es una construcción que se da por "capas", donde el detalle final está vinculado al compromiso con el disfrute del otro. Puso como ejemplo la elaboración de la bondiola: mientras que un proceso simplificado podría agregar las especias al final, en su establecimiento el producto madura junto a la pimienta durante un periodo de entre 60 y 90 días. "Ese detalle no se puede medir solo en precio, tiene que ver con la excelencia y el amor que uno pone para que la experiencia sensorial del consumidor sea superior", manifestó.
Nuevos horizontes: de la cecina de vaca a la "nduja" local
En cuanto a las novedades para el ciclo 2026, Carlos Panighetti reveló que están próximos a lanzar la cecina de vaca, un producto emblemático de la región española de León, pero adaptado a la materia prima regional. Estas primeras partidas se elaboraron con bola de lomo de animales Angus de la pampa húmeda, con una infiltración de grasa que permite una maduración de piso de ocho meses. "Es una carne vacuna curada con un color oscuro y un sabor muy distinto al de cerdo. Es un desafío porque culturalmente en Argentina no tenemos tanta historia consumiendo este tipo de piezas", adelantó.
La innovación también incluye la adaptación de recetas europeas al paladar nacional, como es el caso de la "nduja" italiana. Panighetti explicó que, si bien respetan la receta original del sur de Italia, decidieron equilibrar el uso de picantes para "argentinizar" el producto sin traicionar su esencia. Esta búsqueda de diversidad es uno de los pilares que la firma mantiene desde su fundación en 1983. El objetivo es que tanto el cliente histórico como el nuevo encuentren siempre una propuesta que los sorprenda, como ocurrió con el reconocido asadito argentino, una pieza que ha logrado cosechar elogios por encima de productos internacionales.
La agenda del referente de Las Dinas para las próximas semanas incluye una fuerte presencia en eventos gastronómicos y medios de comunicación. Tras su paso por el programa local, confirmó su participación en el festival Peperina en Alta Gracia durante Semana Santa y una intervención en la pantalla de Canal 13. Además, continuará impulsando el ciclo de cocina colaborativa junto a distintos restaurantes de la ciudad, una iniciativa que permite ver cómo la creatividad de otros chefs encuentra "tierra fértil" en los chacinados tandilenses para crear platos innovadores.
Finalmente, Panighetti recordó que el motor de la empresa sigue siendo el núcleo familiar que integra junto a sus tres hermanos y su padre. El nombre de la firma, que rinde homenaje a su abuela Dina, es hoy un sello de identidad en la ciudad. A pesar de proyectar un año arduo en términos comerciales, donde estiman que deberán trabajar un 30 por ciento más para mantener los volúmenes de venta, el artesano reafirmó su pasión por el oficio: "Nos toca contar nuestra historia como dueños y artesanos que transitaron todos los caminos. Eso nos obliga a entender en profundidad qué es lo que hacemos para comunicarlo de la mejor manera posible".