Claves para una convivencia responsable con perros en la vía pública
La importancia de cumplir con las normativas vigentes sobre el cuidado de mascotas, subrayando que la tenencia responsable es fundamental para la seguridad y la armonía de toda la comunidad.
La convivencia con mascotas en el espacio público es un tema que requiere una mirada integral y un compromiso ciudadano constante. Según explicó Franco Filipetti, adiestrador canino, el rol de los perros en la sociedad actual ha cambiado, pero aún persisten hábitos que generan conflictos innecesarios.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDurante su participación en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, el especialista destacó que la tenencia responsable no termina en la puerta de casa, sino que se extiende a cada paseo por la ciudad.
El profesional, integrante del área de Bromatología, hizo hincapié en que, aunque existe una mayor concientización sobre el bienestar animal, todavía es frecuente observar perros sueltos en la vía pública. Esta práctica, además de ser una infracción a la normativa local, genera situaciones de inseguridad para peatones, ciclistas y otros animales.
"El uso de la correa es el punto intermedio que tenemos entre poder brindarle al perro una recreación y, al mismo tiempo, no generar incomodidades a personas que se sienten inseguras ante su presencia", sostuvo Filipetti.
El marco legal en Tandil
La ciudad cuenta con la ordenanza N°17.269, una normativa robusta que regula el comportamiento de los dueños y el cuidado de los perros fuera del hogar. Esta legislación establece pautas claras sobre los métodos de sujeción y la responsabilidad civil que recae sobre los propietarios ante cualquier incidente. Filipetti recordó que, ante un accidente o daño provocado por un animal, el responsable es quien debe hacerse cargo de las consecuencias, independientemente de si el perro es considerado "bueno" o no.
Asimismo, el adiestrador abordó la problemática de los perros que, aunque tienen un hogar, permanecen gran parte del día en la calle. La ordenanza define como cuidador responsable a cualquier persona que brinde asilo, ya sea de forma permanente o temporal. Esto implica que quienes alimentan o dan refugio a un animal en la vía pública también asumen una responsabilidad legal sobre sus actos.
La gestión de los perros potencialmente peligrosos
Un apartado especial merece la regulación de los perros denominados potencialmente peligrosos, regidos por la ordenanza N° 9.740. Filipetti reconoció que existe un debate complejo sobre este tema, ya que la peligrosidad no siempre está ligada a la raza, sino al temperamento individual de cada ejemplar.
No obstante, enfatizó que, ante la falta de sistemas de evaluación de sociabilidad más avanzados —como los que existen en otros países—, el cumplimiento de las medidas de seguridad, como el uso obligatorio de bozal y correa, sigue siendo la herramienta más efectiva para prevenir accidentes graves.
Hacia una mejor infraestructura urbana
El especialista también se refirió a la necesidad de adaptar los espacios públicos para mejorar la convivencia. En este sentido, mencionó la importancia de avanzar en proyectos que contemplen la creación de plazas exclusivas para perros. Estos espacios delimitados permitirían que los animales puedan recrearse con mayor libertad, siempre bajo la supervisión de dueños responsables, evitando el contacto forzado con personas que prefieren no interactuar con ellos.
Finalmente, Filipetti recordó que la higiene es un pilar fundamental de la tenencia responsable. La recolección de materia fecal no es solo una cuestión de civismo, sino una obligación contemplada en la normativa local.
"Estamos verdes en muchas cuestiones, pero es necesario entender que el respeto por el espacio común es lo que garantiza una mejor calidad de vida para todos, tanto para los vecinos como para nuestras mascotas", concluyó.