El sector porcino en Tandil: crecimiento, desafíos sanitarios y la amenaza del jabalí
Federico Juana y Fabián Amanto, integrantes del Clúster Porcino de Tandil, analizaron la actualidad de la producción local, resaltando la expansión sostenida del consumo de carne de cerdo y la necesidad de reforzar la bioseguridad y los controles sanitarios ante el avance de enfermedades y la proliferación de jabalíes.
El sector porcino de Tandil mantiene una evolución sostenida y se consolida como una actividad con amplio potencial, a pesar del complejo contexto económico. Así lo señalaron Federico Juana, presidente de Aport, y Fabián Amanto, médico veterinario y docente de la Unicen, quienes destacaron la profesionalización de la producción y los riesgos sanitarios que enfrenta la actividad.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailJuana explicó que el mercado local aún tiene un importante margen para expandirse, ya que la demanda de carne de cerdo supera la oferta de los productores de la región.
"El crecimiento va aparejado a la industria. Crecen las industrias y crecemos nosotros", afirmó, al destacar el trabajo conjunto que se desarrolla dentro del clúster porcino.
Por su parte, Amanto remarcó la transformación que experimentó el sector en los últimos años gracias a los avances en genética y alimentación animal.
"Hoy, si no tenés animales de calidad, no jugas. Se ha avanzado muchísimo en pocos años", sostuvo.
El veterinario explicó que las granjas modernas funcionan con altos estándares tecnológicos y estrictos protocolos de bioseguridad para prevenir el ingreso de enfermedades. Entre las medidas implementadas mencionó los cercos perimetrales, el control del ingreso de personas y los cuidados específicos en las maternidades. "Cualquier enfermedad que ingrese nos produce un quiebre sanitario importantísimo", advirtió.
En ese sentido, recordó que continúa el plan de erradicación de la enfermedad de Aujeszky, una patología que requiere controles permanentes mediante análisis de sangre.
Los especialistas coincidieron en que el control sanitario resulta fundamental para garantizar una producción segura y de calidad. En paralelo, destacaron el crecimiento del consumo de carne de cerdo en Argentina, que actualmente se ubica entre los 22 y 24 kilos por habitante por año.
"La gente ha aprendido a comer cerdo; es una carne nutritiva, pareja y tierna", señaló Amanto.
La preocupación por el avance del jabalí
Uno de los principales ejes de la entrevista fue el avance del jabalí en la provincia de Buenos Aires. Tanto Juana como Amanto advirtieron que la especie representa un problema creciente por los daños que ocasiona en los cultivos, el aumento de accidentes viales y el riesgo sanitario que implica.
"El jabalí se ha adaptado tanto que su crecimiento es exponencial", alertó Juana.
Los referentes explicaron que la principal preocupación es la triquinosis, una enfermedad zoonótica que puede transmitirse a las personas a través del consumo de carne infectada, especialmente en chacinados caseros que no fueron sometidos a controles sanitarios.
Además, desmintieron la creencia de que el congelamiento o la salazón eliminan el parásito. "Está absolutamente comprobado que eso no es así", enfatizó Amanto.
El veterinario recordó que la única forma confiable de detectar la enfermedad es mediante el análisis de digestión enzimática realizado en laboratorios habilitados.
"La única manera de detectar la triquina es llevar una muestra, preferentemente del diafragma, a Bromatología. Es un método seguro, rápido y económico que salva vidas", explicó.
Reclaman una política de Estado
Consultados sobre posibles soluciones, los referentes del sector coincidieron en que el avance del jabalí requiere una política de Estado que permita controlar la población de la especie y establecer normas claras para su manejo.
"Nos está pasando por encima", reconoció Juana.
Por último, invitaron a la comunidad a participar de la próxima edición de Chacinar, que se realizará en noviembre y contará con jornadas técnicas destinadas a promover las buenas prácticas en la producción porcina.
"La carne de cerdo vino para quedarse; nuestro objetivo es que la gente consuma un producto sano, libre de antibióticos y hormonas", concluyó Amanto.