Estudiantes de las escuelas 23 y 18 recorrieron El Eco
La propuesta “Comunicados” abordó los medios y permitió compartir experiencias de la vida rural.
Alumnos y docentes de la Escuela 23 de Iraola y la Escuela 18 El Solcito visitó los estudios de este medio como parte de una propuesta pedagógica destinada a conocer el funcionamiento de los medios de comunicación.
La actividad se desarrolló en el marco de Tandil Despierta, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, y permitió a los estudiantes acercarse al trabajo cotidiano de la radio y la televisión, además de compartir experiencias sobre sus comunidades educativas y la vida en el ámbito rural.
La directora de la Escuela 23 de Iraola, Eliana Rascaeta, explicó que el encuentro forma parte del proyecto institucional “Comunicados”, que comenzó el año pasado y se encuentra próximo a su cierre.
“Estamos cerrando el proyecto y estábamos viendo los medios de comunicación. Trabajamos mucho en articulación con escuelas vecinas. Como estamos cerca y somos poquitos, muchas salidas las aprovechamos y las hacemos en conjunto”, explicó.
Por su parte, Julia Arnaude, directora de la Escuela 18 El Solcito, destacó el interés que despertó la propuesta entre los estudiantes.
“Nos pareció una propuesta muy interesante, por lo cual también abocamos parte del día a estudiar qué eran los medios de comunicación, cómo fueron avanzando y demás. Nos encantó la invitación y nos prendimos”, señaló.
Las particularidades de la educación rural
Durante la visita, las directoras también compartieron sus experiencias sobre las características de la enseñanza en establecimientos rurales y las diferencias con las instituciones ubicadas en zonas urbanas.
Rascaeta, que cuenta con experiencia en ambos ámbitos, describió la diferencia como “el día y la noche” y explicó que la dinámica cotidiana responde a una realidad particular.
“Estás mucho sola con los chicos, a veces acompañada con el Jirim, que es un jardín chiquito. Entonces se comparte todo: el desayuno, las salidas, los recreos”, relató.
En ese contexto, destacó el vínculo con el entorno y las familias. “El campo, los pajaritos y la vida de ellos es otra. Muchos papás trabajan en el campo”, explicó.
Las escuelas unitarias, señaló, generan una dinámica diferente a la de los establecimientos de concentración, donde los grupos son más numerosos y existen mayores recursos humanos para acompañar las distintas actividades.
Los chicos y sus historias del campo
Los protagonistas de la jornada fueron los propios estudiantes, quienes aprovecharon el espacio para contar sus experiencias cotidianas y las tareas que realizan junto a sus familias.
Cipriano, alumno de la Escuela 23, contó que vive en El Rosario y que suele acompañar a su padre en las tareas vinculadas con la hacienda. Entre sus experiencias, relató el cuidado de los corderos y explicó cómo alimentan a aquellos que son rechazados o abandonados por sus madres.
También participaron Brian Medina y Ema, quienes compartieron distintas actividades relacionadas con la vida rural.
Brian contó cómo se ocupa de algunos terneros guachos y recordó especialmente a “Rosita” y “Susanita”, animales que crecieron bajo sus cuidados.
Ema, por su parte, relató cómo acompaña a su padre en las tareas con el ganado y explicó que suele andar a caballo para ayudar a reunir las vacas de los distintos potreros.
Una experiencia más allá de las aulas
La visita permitió que los estudiantes conocieran de cerca el funcionamiento de un estudio de radio y televisión y pudieran participar de una experiencia vinculada con los contenidos que trabajan en sus escuelas.
El encuentro también abrió un espacio para que los niños compartieran sus intereses, hablaran sobre sus actividades cotidianas y mostraran parte de la realidad de las comunidades rurales a las que pertenecen.
Entre relatos sobre animales, tareas del campo y experiencias escolares, la jornada se convirtió en una instancia de aprendizaje e intercambio entre los estudiantes, sus docentes y los integrantes de este medio.