Guadalupe Pena Mauco y su rol en la presentación de Tandil 2050
La estudiante del Colegio Sagrada Familia acompañó a Rodrigo Rotonda en la moderación del encuentro y resaltó el diálogo entre generaciones.
La presentación de Tandil 2050 en el Centro Cultural Universitario (CCU) convocó a distintos referentes locales para debatir sobre el futuro de la ciudad. Entre los protagonistas de la jornada estuvo Guadalupe Pena Mauco, estudiante del último año del Colegio Sagrada Familia, quien acompañó a Rodrigo Rotonda en la conducción y moderación del encuentro.
En diálogo con Tandil Despierta, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, la joven compartió cómo surgió la posibilidad de participar, las sensaciones que atravesó durante la experiencia y la importancia de generar espacios de diálogo entre distintas generaciones.
La oportunidad llegó a través de su profesor de Literatura, Matías Milia. En un primer momento, la propuesta había sido destinada a otro estudiante, Ignacio Menéndez Perone, pero ante su viaje a Mendoza, finalmente fue convocada Pena Mauco.
Aunque inicialmente no conocía en profundidad el proyecto, la joven comenzó a interiorizarse sobre la iniciativa y el trabajo que venía desarrollando Rotonda. La preparación estuvo acompañada por cierta incertidumbre ante el desafío de compartir el escenario con referentes de distintos ámbitos de la ciudad. "Estaba medio nerviosa porque me resultaba un poco intimidante estar frente a referentes tan importantes de la ciudad", reconoció.
Sin embargo, lejos de considerar esa sensación como un impedimento, la estudiante encontró en la experiencia una oportunidad para salir de su zona de confort. Su participación en Modelos de Naciones Unidas también contribuyó a desarrollar sus herramientas de oratoria, argumentación y debate. “Siento que si solo nos manejamos entre lo que uno está seguro, lo que está cómodo, nunca puede saber realmente lo que es capaz”, reflexionó.
La importancia de escuchar a los jóvenes
Uno de los aspectos que Guadalupe Pena Mauco más valoró de la jornada fue la posibilidad de generar un intercambio entre distintas generaciones y demostrar que los jóvenes también tienen algo para aportar en las discusiones sobre el desarrollo de Tandil.
“Algo que me dejó es que entre generaciones podemos tener diálogos y también nos pueden llegar a escuchar a los jóvenes”, señaló la joven. En ese sentido, consideró fundamental que quienes habitarán la ciudad durante las próximas décadas tengan participación en las decisiones que se toman en el presente.
Pena Mauco manifestó que durante el encuentro pudo conocer y debatir sobre problemáticas concretas, como el sistema de cloacas y el funcionamiento del relleno sanitario, cuestiones que también forman parte de los contenidos que aborda en su formación académica.
Al referirse al crecimiento urbano, la estudiante sostuvo que es necesario planificar el desarrollo para evitar que la expansión de la ciudad supere la capacidad de respuesta de los servicios públicos. “No puede haber crecimiento sin un desarrollo”, afirmó, en sintonía con uno de los planteos centrales de la propuesta impulsada por Rotonda.
El acompañamiento del colegio y los nuevos desafíos
Guadalupe Pena Mauco destacó especialmente el respaldo recibido por parte de las autoridades y los docentes del Colegio Sagrada Familia, entre ellos Matías Milia, a quien reconoció por impulsar la curiosidad y el crecimiento personal de sus alumnos. “Es algo muy lindo estar rodeado de gente que te impulsa a ser mejor”, expresó.
En cuanto a sus próximos pasos, adelantó que tiene previsto estudiar Ingeniería Industrial en Buenos Aires, aunque todavía está definiendo en qué universidad continuará su formación. Su interés por las matemáticas y la química convive con una marcada inclinación por la comunicación y el intercambio de ideas.
La joven también recordó su experiencia del año pasado en República Dominicana, donde representó a la Argentina a través de la organización Youth Diplomats. Aquella participación le permitió ampliar sus conocimientos y fortalecer sus habilidades comunicativas.
A pesar de que el próximo año comenzará una nueva etapa lejos de Tandil, Pena Mauco reafirmó el vínculo con su ciudad, a la que definió como su “lugar en el mundo”.
Con 17 años y el desafío de finalizar sus estudios secundarios, su participación en Tandil 2050 representó una oportunidad para involucrarse en las discusiones sobre el futuro de la comunidad. Una experiencia que, además de aportar una mirada joven al debate, reforzó su convicción de que las nuevas generaciones deben tener voz en las decisiones que marcarán el rumbo de la ciudad.