IA para prevenir la ceguera por diabetes
El investigador del Conicet José Ignacio Orlando presentó una herramienta para detectar la retinopatía diabética.
La diabetes representa un problema de salud global que afecta a cerca de 500 millones de personas en el mundo. En Argentina, el 12% de la población padece esta enfermedad crónica y se estima que la mitad de los casos aún no fueron diagnosticados. Ante este escenario, el equipo del laboratorio Pladema, dependiente del Conicet, desarrolló una herramienta de inteligencia artificial denominada Retinar, diseñada para prevenir la pérdida visual en personas con diabetes.
José Ignacio Orlando, investigador adjunto del Conicet y cocreador del proyecto, explicó en el Desayuno de Tandil Despierta, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, que la retinopatía diabética es una complicación grave que no presenta síntomas hasta que el daño se encuentra avanzado. "La persona empieza a desarrollar esta patología sin darse cuenta hasta que pierde la visión de golpe. Por eso es que se le pide a todo diabético que realice un control oftalmológico anual", detalló el especialista.
El principal desafío que busca resolver esta tecnología es la brecha entre la demanda de atención y la disponibilidad de profesionales. Aunque Argentina cuenta con una buena cantidad de oftalmólogos por habitante, solo el 30% de los pacientes con diabetes cumple con los controles anuales. La propuesta permite realizar un tamizaje eficiente: mediante un retinógrafo, se captura una imagen de la retina que luego es analizada por un software de inteligencia artificial para detectar signos de la enfermedad.
Un sistema complementario para el diagnóstico
Orlando aclaró que Retinar no reemplaza al médico, sino que optimiza el sistema de salud. "De cada 100 diabéticos que se hacen el control, el 25% muestra signos de retinopatía que requieren intervención. Esta solución te permite tamizar y detectar ese 25% para que el oftalmólogo se enfoque específicamente en ellos", señaló. De esta manera, el paciente solo acude al especialista cuando realmente necesita tratamiento, lo que permite descongestionar los consultorios.
El desarrollo de Retinar fue un proceso de largo aliento que demandó más de 10 años de investigación. José Ignacio Orlando, quien se formó en la Universidad de Medicina de Viena, destacó la importancia de la inversión estatal en ciencia. "Siempre se nos pide a los investigadores que desarrollemos productos de la noche a la mañana, pero no es posible. En este caso, hay más de 10 años de investigación de corrido", afirmó.
El proyecto, que cuenta con la colaboración del Hospital El Cruce de Florencio Varela, logró hitos significativos, entre ellos la aprobación ante la ANMAT y la implementación de sistemas de calidad para garantizar la seguridad de la herramienta. En Tandil, el Hospital Julieta Lanteri se convirtió en el primer centro en utilizar esta tecnología y evaluó a más de 350 personas durante el último año.
El futuro de la tecnología aplicada a la salud
El equipo de investigación ya trabaja en nuevas líneas de desarrollo. Entre ellas, se destaca la adaptación de los algoritmos para retinógrafos de campo amplio, utilizados en clínicas privadas, y la incorporación de detecciones para otras enfermedades prevalentes, como el glaucoma. Asimismo, se encuentra desarrollando una aplicación móvil que funcionará como un "compañero digital", para que cada paciente pueda centralizar sus controles de salud.
Sobre el rol de la inteligencia artificial, José Ignacio Orlando señaló que es el núcleo de la propuesta y permite incluso evaluar la calidad de las imágenes capturadas antes de realizar el diagnóstico. "Estamos usando inteligencia artificial para desarrollar inteligencia artificial, lo que nos ayuda a acelerar mucho el proceso de creación de la herramienta", explicó.
Finalmente, el investigador hizo un llamado a la comunidad diabética de Tandil para que se acerque al Hospital Julieta Lanteri y realice sus controles. "Es un estudio no invasivo, lleva menos de 15 minutos y se pueden llevar la seguridad de que pueden esperar un año más para volver a hacerse el próximo control", concluyó.