José Ignacio Gilabert: RCP y desfibriladores en Tandil
El cardiólogo repasó la trayectoria de la Asociación de Marcapasos y la formación comunitaria.
En una entrevista realizada en Tandil Despierta, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, el doctor José Ignacio Gilabert compartió detalles sobre la prevención de enfermedades cardiovasculares y el papel de la comunidad ante situaciones de emergencia. Durante el encuentro, repasó los 50 años de trayectoria de la Asociación de Marcapasos, entidad que nació para facilitar el acceso a dispositivos cardíacos en una época en la que las coberturas de salud eran limitadas y sus costos resultaban inaccesibles para muchos pacientes.
La institución, que debe su nombre a las células del corazón encargadas de generar el estímulo eléctrico, amplió su labor a lo largo de cinco décadas. Actualmente, uno de sus principales objetivos es promover una ciudad cardioprotegida, iniciativa que se consolidó en 2023 con la reglamentación aprobada por el Concejo Deliberante.
Destacó que este avance fue posible gracias al trabajo conjunto de los sectores público y privado, con la participación de organizaciones como la Cruz Roja, la Fundación Ode y el Hospital Santamarina. También resaltó el aporte del Hospital de Niños Debilio Blanco Villegas en la formación de la población sobre técnicas de reanimación.
Prevención cardiovascular y espacios cardioprotegidos
El médico advirtió que las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte y señaló que entre los factores de riesgo se encuentran el estrés, la alimentación inadecuada y el sedentarismo.
Frente a esta realidad, la entidad impulsa la donación de equipamiento médico, como desfibriladores externos automáticos (DEA) y equipos de holter, destinados a instituciones públicas y lugares de gran circulación. Entre las acciones recientes se encuentra la colocación de un desfibrilador en el Teatro del Fuerte, donde además se capacitó al personal para actuar ante una eventual emergencia.
Un caso que demuestra la importancia de actuar a tiempo
Durante la entrevista, se recordó un episodio ocurrido el año pasado en Belgrano y Alem, donde un hombre de 59 años sufrió un paro cardíaco cuando descendía de un colectivo.
La intervención inmediata de los transeúntes, que comenzaron las maniobras de RCP, y la llegada de los bomberos con un desfibrilador donado por la asociación permitieron salvarle la vida.
Gilabert definió esta secuencia como la cadena de vida, que comprende cuatro instancias fundamentales: reconocer el paro cardíaco, comunicarse con el 107, iniciar las compresiones torácicas y garantizar la asistencia médica especializada.
RCP: cómo actuar ante una muerte súbita
El profesional remarcó que cada segundo es determinante cuando una persona sufre un paro cardíaco. Si alguien no responde ni respira con normalidad, es fundamental comenzar inmediatamente las compresiones en el centro del pecho.
El objetivo es mantener la circulación sanguínea para que el oxígeno continúe llegando al cerebro y evitar lesiones irreversibles. Según las estadísticas mencionadas durante la charla, una ambulancia suele demorar alrededor de siete minutos en llegar, por lo que la asistencia inicial de quienes se encuentran en el lugar puede resultar decisiva para aumentar las posibilidades de supervivencia.
Nano Matrix: un simulador para aprender RCP
Para explicar el procedimiento, José Gilabert presentó a Nano Matrix, un simulador que permite practicar la frecuencia y profundidad adecuadas de las compresiones torácicas.
Durante la demostración, despejó dudas habituales sobre la técnica, como la necesidad de realizar las maniobras sobre una superficie rígida y la importancia de no vacilar al momento de intervenir, incluso cuando la situación pueda generar incomodidad o pudor.
El especialista insistió en que no hay que tener miedo de ayudar: actuar rápidamente puede salvar una vida.
Desfibriladores: dispositivos que guían al usuario
En relación con el funcionamiento de los DEA, el médico explicó que son aparatos intuitivos que orientan a quien los utiliza mediante instrucciones de voz. El equipo analiza el ritmo cardíaco y determina si corresponde aplicar una descarga eléctrica para revertir una fibrilación ventricular.
Asimismo, aclaró que el desfibrilador no reemplaza las maniobras de RCP, sino que complementa la cadena de supervivencia. Por eso, consideró que la capacitación de los vecinos es indispensable para que Tandil avance hacia un modelo de ciudad preparada para responder ante emergencias cardíacas.
Salud mental y nuevos proyectos de la institución
Otro de los aspectos abordados fue la relación entre la salud mental, el estrés y la prevención cardiovascular. Gilabert sostuvo que, más allá de los avances tecnológicos y los recursos médicos, la educación y la concientización son pilares fundamentales para construir una sociedad más saludable.
En paralelo, la Asociación de Marcapasos continúa trabajando en nuevas iniciativas, entre ellas proyectos vinculados al ámbito hospitalario, con el propósito de fortalecer el sistema sanitario local y ampliar las herramientas de prevención.
La capacitación comunitaria como herramienta para salvar vidas
Al cierre del encuentro, José Ignacio Gilabert agradeció el espacio de los medios locales para difundir conocimientos esenciales y convocó a continuar promoviendo jornadas de formación sobre reanimación cardiopulmonar y utilización de desfibriladores.
Con el compromiso de socios y voluntarios, la institución mantiene su trabajo en Tandil y busca extender estas prácticas a distintos ámbitos de la comunidad. El mensaje central del especialista fue claro: saber reconocer un paro cardíaco y actuar sin demora puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
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