La directora Silvana Castro se despide de la Escuela Polivalente tras una vida dedicada a la educación
La reconocida docente anunció que el próximo 31 de julio finalizará su ciclo, cerrando una extensa trayectoria marcada por la vocación, la música y el compromiso con la gestión institucional. La directora compartió sus reflexiones sobre el camino recorrido, los desafíos superados y la emoción de iniciar una nueva etapa personal.
Un ciclo que llega a su fin con plenitud
La decisión de jubilarse no fue sencilla para Silvana Castro. Según relató en el programa Plataforma Magazine, que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, el proceso de reflexión le tomó cerca de un año.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email"Moví las fechas un par de veces porque sentía que no estaba preparada y que tenía todavía algunos pendientes", confesó la directora, quien finalmente determinó que el próximo 31 de julio será su último día en la institución que marcó su vida profesional.
Para Castro, la docencia siempre fue una vocación natural. Desde sus juegos de infancia, donde simulaba tomar asistencia con sus muñecas, hasta su formación académica, el camino estuvo trazado por la música y la enseñanza.
"Todas las cosas tienen un ciclo. Las personas en los lugares también tenemos un ciclo. Cuando uno siente que está pleno y puede estar en paz con lo que mira hacia atrás, ahí es cuando uno siente que es el momento", expresó con emoción al referirse a su vínculo incondicional con la Escuela Polivalente.
Los inicios y la formación en Tandil
Su formación académica comenzó en la Escuela 37 de Tandil y continuó en la Escuela Normal, donde cursó el plan piloto de maestro de educación básica. En paralelo, su pasión por la música la llevó a formarse en el Conservatorio, una disciplina que luego complementó con capacitaciones en Buenos Aires. Su primer contacto con el mundo laboral fue en la Escuela 501, una experiencia breve pero determinante que le confirmó que estaba en el camino correcto.
Tras aquellos inicios, su ingreso a la Escuela Polivalente se consolidó a mediados de la década del 90. "Tomé las horas que primero titularicé en polivalente en el año 94 o 95", recordó.
A lo largo de los años, su labor se extendió a otros espacios educativos, como el jardín 910 de la Movediza y la Escuela de Música Popular, donde participó activamente en la creación de planes de estudio y en la construcción de un proyecto educativo desde sus cimientos.
El legado de una gestión comprometida
Al hacer un balance de su trayectoria, Castro destacó la importancia de las personas que la acompañaron. Mencionó especialmente a Juana Vallarino, a quien considera una mentora fundamental en su carrera, y a Nancy Mazza, con quien formó equipo durante años. Juntas, enfrentaron “los diversos desafíos que atravesó la institución, desde cambios de nombre y proyectos hasta las constantes luchas por la infraestructura y las necesidades edilicias”, resaltó.
"La docencia y la educación lo que te da es la posibilidad de aprender sin darte cuenta. Trabajás con personas y situaciones, y después de un tiempo la ficha cae y uno puede ver realmente qué es lo que quiere continuar", reflexionó la directora.
La docente también hizo hincapié en que la educación le brindó seguridad y felicidad plena. A pesar de los enojos y las dificultades propias de la gestión, Castro sostuvo que “haber trabajado en lo que ama fue el motor que me permitió transitar momentos personales complejos”, incluso acompañando a su propia hija durante su paso por la institución.
Un mensaje para el futuro
Al mirar hacia atrás, hacia aquella joven que iniciaba su camino en 1995, Silvana Castro se siente en paz. "Le diría que se puede ir tranquila, que está en paz y feliz. Le agradezco lo terca que fue muchas veces, lo persistente, y que no se arrepienta de llevar la emoción como bandera y la sensibilidad, porque eso abre caminos", afirmó conmovida.
Para la nueva etapa que comenzará a partir del primero de agosto, su objetivo es claro: disfrutar, mantener la calma y devolver a sus seres queridos el tiempo compartido.
Con la satisfacción del deber cumplido y la huella imborrable que deja en la comunidad educativa de Tandil, la directora cierra un capítulo fundamental, pero se mantiene abierta a los nuevos proyectos que el futuro le depare.