Lucía Colombo y Roberto Tassara recordaron la fundación de la Unicen junto a Osvaldo Zarini
Los referentes universitarios repasaron los inicios de la casa de estudios, la figura del rector fundacional y adelantaron un proyecto literario que busca rescatar las experiencias humanas detrás de la institución.
La historia de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (Unicen) no se explica solo a través de decretos y expedientes, sino mediante las vivencias de quienes, bajo el ala de Osvaldo Zarini, forjaron los cimientos de una institución que transformó la región. En una reciente participación en Tandil Despierta, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, Lucía Colombo y Roberto Tassara compartieron recuerdos de aquellos años fundacionales, marcados por la mística de un proyecto que parecía utópico y la personalidad de un líder que dejó una huella indeleble.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLucía Colombo, quien fuera la primera secretaria administrativa en la historia de la universidad y estrecha colaboradora de Zarini, y Roberto Tassara, excretor e integrante de la primera promoción de contadores públicos, coincidieron en señalar que la figura de Zarini trascendía lo académico. "Osvaldo era muy exigente cuando estábamos ahí adentro y muy agradable, divertido y un maestro siempre", recordó Tazara, destacando la capacidad del entonces rector para separar los roles institucionales de la calidez humana en los encuentros sociales.
La mística de "La Tablita" y la formación de una identidad
Uno de los escenarios recurrentes en el relato de los protagonistas fue el restaurante La Tablita, ubicado en la intersección de las calles Rodríguez y Constitución. Aquel lugar funcionaba como una extensión de las aulas y oficinas, donde se debatía el futuro de la educación superior en Tandil entre platos compartidos y charlas informales. "Había una relación adicional a la de rector-alumno o maestro-alumno. Él siempre decía: afuera una cosa, pero cuando entramos acá, yo soy el rector y ustedes son los estudiantes", rememoró Tassara sobre la disciplina que Zarini imponía en el ámbito formal.
Forma parte de un grupo histórico: los diez graduados de la primera colación de grados de la Universidad de Tandil, realizada el cinco de junio de 1971. Aquel acto no fue uno más, ya que contó con la presencia del presidente de la Nación de aquel entonces, quien llegó a la ciudad para asegurar la acreditación definitiva de la universidad y colaborar en el financiamiento para la compra del emblemático Palace Hotel. "Yo me recibí el 12 de diciembre del 70 junto con Landaburu. Ese día nos pasearon por la ciudad, nos llevaron de tiro", comentó entre risas, recordando los festejos tradicionales de la época.
El visionario que transformó a Tandil
La convocatoria de Zarini a los jóvenes de la época fue determinante. Tazara relató cómo, siendo aún alumno de la Escuela Nacional de Comercio, fue invitado por su profesor de derecho , el propio Osvaldo Zarini, a la presentación de lo que sería la universidad en el Salón Blanco de la Municipalidad de Tandil. "A mí me despertó ciertas cosas. Yo estaba seguro de que no me iba a poder ir a estudiar afuera; había fallecido mi padre y tenía que ayudar a mi madre a sostener la casa", explicó, subrayando el impacto social que tuvo la creación del Instituto Universitario de Tandil para las familias locales.
Por su parte, Lucía Colombo destacó la capacidad de Zarini para rodearse de colaboradores y su visión integradora. "No te tomaba como la ayudante o la empleada, era toda la persona, porque valía toda la persona", afirmó. recordó las jornadas de trabajo que se extendían hasta la madrugada en la casa del rector, donde junto a figuras como Daniel Paco Serrano, se definía el destino de la institución entre los años 1963 y 1964. "Él tenía esa característica que yo no conocí en el mundo. A mí me ayudó a formarme", añadió con emoción.
Un proyecto para rescatar la memoria viva
Los invitados revelaron que se encuentran trabajando en un proyecto literario y audiovisual junto a Beatriz Lenti. El objetivo no es realizar un libro de historia técnica ,tarea que ya han cumplido historiadores como Daniel Pérez, sino plasmar las vivencias personales y la energía emprendedora de aquellos años. "Queremos que quede esa impronta. No sé qué impacto puedan tener los más jóvenes, que hoy se encuentran con una universidad hecha, con campus, biblioteca y residencias, pero hay un pasado que tiene una energía especial", señaló Tazara.
El libro busca transmitir el espíritu de una universidad que nació pluralista, sin tintes políticos ni religiosos, bajo la premisa de lo que Zarini denominaba el "destino trascendente del hombre". Según explicaron, el rector fundacional hacía hincapié en la necesidad de pasar de ser individuos a ser personas, un concepto que guiaba su gestión y su enseñanza.
Homenajes y recuerdos compartidos
Al recuerdo recientemente fallecidas que fueron pilares en el desarrollo de las facultades, como Paloma Cabana, vinculada históricamente a la Facultad de Ciencias Humanas (entonces Facultad de Ciencias del Hombre). Lucia Colombo recordó el reciente encuentro de la comunidad universitaria para despedirla, calificándolo como un momento para revivir la historia compartida.
Asimismo, se destacó la participación del historiador Néstor Di Paola, quien aportó datos precisos sobre el nacimiento de Zarini en Tandil en 1925 y sus habituales charlas en el café El Cisne. Estos aportes refuerzan la idea de que la Unicen es el resultado de una comunidad que se atrevió a soñar en grande. "Nuestra intención es que las vivencias trasciendan, para que nuestros hijos conozcan esta forma distinta del nacimiento de esta universidad", concluyó Colombo, reafirmando el compromiso de mantener viva la llama de la gesta de Osvaldo Zarini.