Obstrucción urinaria en gatos: cómo prevenir esta emergencia veterinaria durante el invierno
En felinos es una patología frecuente y de carácter urgente que se agudiza durante los meses de frío, advirtió el médico veterinario Franco Svachka.
La obstrucción urinaria es una condición clínica muy común en los gatos, especialmente en los machos. Esta patología se vuelve más frecuente durante el invierno debido a que los animales tienden a deshidratarse levemente al permanecer en ambientes calefaccionados, lo que aumenta la densidad de la orina y favorece la formación de sedimentos o "arenilla" que bloquean el tracto urinario.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn diálogo con Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y la radio Tandil FM, 104.1, el médico veterinario Franco Svachka detalló que la anatomía del gato macho, cuya uretra es significativamente más estrecha que la de la hembra, lo hace más propenso a sufrir este cuadro de urgencia.
"Es una emergencia porque el gato se obstruye completamente y no puede hacer pis", señaló el profesional, subrayando que la rapidez en la atención veterinaria es determinante para evitar complicaciones graves, como el daño renal o la ruptura de la vejiga.
Para identificar el problema, los propietarios deben estar atentos a cambios conductuales. El signo más evidente es que el animal intente orinar repetidamente en distintos lugares de la casa, dejando pequeñas gotas, o que pase mucho tiempo sentado en su arenero haciendo fuerza, conducta que suele confundirse erróneamente con el acto de defecar. "Si uno le toca la panza al gato, siente como una pelota de tenis dura; eso es la vejiga", advirtió el profesional.
Síntomas y abordaje clínico
A medida que la obstrucción avanza, el cuadro clínico se agrava. El gato manifiesta un marcado malestar, deja de comer y de beber agua, y pueden aparecer vómitos. En el caso de los gatos que tienen acceso al exterior, el veterinario recomendó prestar especial atención a sus hábitos, ya que la conducta de intentar orinar sin éxito es el indicador principal de que algo no está funcionando correctamente.
Ante la detección de estos síntomas, el protocolo de actuación requiere una intervención profesional inmediata. Svachka explicó que, tras evaluar al paciente, se procede a una sedación o anestesia para realizar una desobstrucción que permita que la uretra recupere su permeabilidad. Dependiendo de la gravedad y del tiempo transcurrido, el animal podría requerir sondaje e internación para monitorear la función renal, dado que la acumulación de orina puede generar un reflujo peligroso hacia los riñones.
Estrategias de prevención y nutrición
La prevención es el pilar fundamental para evitar llegar a situaciones críticas. El médico veterinario enfatizó que el objetivo principal es lograr que el gato incremente su consumo de agua.
Entre las recomendaciones prácticas, mencionó el uso de fuentes o recirculadores de agua, ya que el movimiento del líquido resulta atractivo para los felinos. Asimismo, sugirió incorporar agua al alimento balanceado, cuidando que los granos no se humedezcan en exceso para mantener la palatabilidad del alimento.
Una alternativa que ha ganado terreno en el ámbito veterinario es la transición hacia dietas naturales. "Hay veterinarios nutricionistas que se encargan de formular dietas caseras a base de carne y vísceras, donde la dieta tiene mucha humedad", explicó.
Según el profesional, este cambio en la alimentación permite que la orina esté más diluida, lo que ayudaría a prevenir cerca del 90 por ciento de los casos de obstrucción.
Finalmente, el especialista aclaró que, aunque las obstrucciones son menos frecuentes en gatas, estas pueden sufrir cistitis bacteriana o por cristales, presentando síntomas similares.