Tips para reavivar el romanticismo en la pareja y fortalecer el vínculo afectivo
La licenciada en Ciencias de la Familia, Mariel Fasola, reflexionó sobre la importancia de los gestos cotidianos y la comunicación asertiva como pilares fundamentales para mantener viva la llama del amor en todas las etapas de la vida, especialmente, en los vínculos de pareja.
En un contexto social marcado por la inmediatez y el individualismo, rescatar el romanticismo se presenta como un desafío necesario para quienes buscan construir relaciones duraderas.
Según explicó la licenciada en Ciencias de la Familia, Mariel Fasola, durante su participación en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, el romanticismo no debe confundirse con grandes gastos económicos o epopeyas cinematográficas.
Por el contrario, “se trata de la expresión genuina del amor a través de gestos, acciones y una atención constante hacia las necesidades del otro”.
La especialista advirtió que la sociedad actual, caracterizada por un creciente materialismo y una tendencia hacia lo que denominó "amores líquidos", ha vuelto a las parejas más volátiles.
En este escenario, el romanticismo suele quedar relegado o malinterpretado. "Muchas veces nos preguntamos cómo se vive hoy el romanticismo. La velocidad que nos impone el mundo ha hecho que las parejas vivan en un entorno complejo, donde a veces el romanticismo se ve apagado porque no se valora como el ingrediente secreto del amor", señaló Fasola.
Más allá de los grandes gestos
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la desmitificación de lo que implica ser romántico. Para la licenciada, el romanticismo puro reside en la capacidad de escucha y en la comunicación asertiva.
"Si uno asocia el romanticismo a lo económico, estamos muertos. Pasa por gestos, por la capacidad de estar atento a la necesidad del otro, de esperarlo con algo que necesita o simplemente sorprenderlo", afirmó.
La profesional enfatizó que este tipo de acciones son fundamentales para romper la rutina y demostrar compromiso.
El romanticismo, “lejos de ser exclusivo de la etapa inicial del enamoramiento, debe adaptarse a las distintas fases de la pareja, incluso cuando aparecen responsabilidades como la crianza de los hijos”, apuntó Fasola.
"Es un trabajo de esmerarse por el otro; es la expresión del amor. Si el amor es sano y puro, busca la felicidad del otro, y eso se retroalimenta", agregó.
La importancia de la reciprocidad
Para que el vínculo sea saludable, Fasola destacó que debe existir una equidad en la relación. "No se trata de que una sola persona se esfuerce mientras la otra permanece pasiva, sino de un ida y vuelta constante.
"Tiene que haber una equidad. No es que uno se desviva por el otro y el otro no registre nada. Es importante que los dos estén de acuerdo y que ambos realicen acciones por el bienestar común", sostuvo.
Además, la licenciada recordó que el cuidado personal y el respeto por los buenos modales —como decir "por favor" y "gracias"— son actos de romanticismo que a menudo se olvidan con el paso de los años.
"Hay gente que deja de arreglarse, de cuidar sus modos. Esas cositas hacen al día a día y, en definitiva, los detalles son los que construyen o destruyen la felicidad en la pareja", concluyó.
Tips para expresar el afecto cotidiano
Durante el encuentro, la especialista compartió diversas sugerencias prácticas para reavivar el vínculo:
Gestos de servicio: Preparar un café, un mate o un trago para el otro es una forma sencilla de demostrar atención y cuidado.
Detalles significativos: Pequeños regalos pensados con intencionalidad, como una golosina favorita o un mensaje cariñoso dejado en un espejo, tienen un valor incalculable.
Conexión física y tiempo de calidad: Los abrazos largos, las caricias, bailar juntos o simplemente dedicar una noche a conversar o ver una película son herramientas esenciales para mantener la cercanía.
Cocinar para el otro: Preparar una comida especial que se sepa que el otro disfruta es un acto de entrega que refuerza la unión.