Trapitos en Tandil: La Libertad Avanza quiere prohibir la actividad y cuestionó la ausencia del Municipio
El concejal Gonzalo Santamarina sostuvo que el bloque presentó en abril un proyecto para prohibir la actividad de los cuidacoches y reclamó que el Ejecutivo avance con una decisión política. “La sensación es que el Municipio no está donde debe estar”, afirmó.
Un conflicto que volvió al centro de la escena
La problemática de los cuidacoches, conocidos popularmente como “trapitos”, volvió a instalarse en la agenda política de Tandil luego de un episodio de violencia ocurrido frente al Palacio Municipal.
Un vecino que había llegado a la ciudad junto a su familia para realizar un tratamiento médico habría sido agredido luego de negarse a entregar dinero a un cuidacoches y terminó hospitalizado.
Para el concejal de La Libertad Avanza, Gonzalo Santamarina, el hecho expuso una situación que, según planteó, lleva tiempo creciendo en distintos sectores de la ciudad.
Durante su participación en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, el edil analizó la situación y lamentó que el Municipio no haya tomado medidas concretas pese a las promesas realizadas a principios de año.
“La situación es preocupante. Sin ir más lejos, la semana pasada un tandilense que bajaba con su familia, que se iba a hacer un tratamiento médico, frenó enfrente de la Municipalidad, se acercó un trapito, estas prácticas que ya las sabemos todos, lo extorsionó con el tema de que le tenía que dejar plata, esta persona no quiso y fue agredida por el trapito. Ni más ni menos terminó hospitalizado”, relató.
Santamarina remarcó además que el fenómeno no se limitaría a personas que viven en Tandil y aseguró que en determinados momentos llegan cuidacoches desde otras localidades.
“Tenemos los trapitos propios y los ajenos”, afirmó, y mencionó específicamente la presencia de personas provenientes de Mar del Plata durante fines de semana largos y Semana Santa.
Un proyecto para prohibir la actividad
El concejal recordó que en abril su bloque presentó un proyecto de ordenanza para prohibir directamente la actividad de los cuidacoches en el espacio público.
“En abril nosotros presentamos un proyecto desde La Libertad Avanza y Acción Tandilense en nuestro espacio político donde propusimos la prohibición directamente de la actividad”, señaló.
La iniciativa, según explicó, “busca establecer una señal política clara” frente a una práctica que considera que no debería desarrollarse en el espacio público.
“Para eso justamente el Estado presente en esas cosas debe estar regulando y controlando qué sucede en el espacio público. No cualquier persona puede hacer lo que quiere en el espacio público, menos pedir plata a cambio de un servicio que el tandilense no necesita”, sostuvo.
Santamarina diferenció esa actividad de una eventual función de orientación que pudiera cumplir personal municipal en determinados sectores.
“Eventualmente en la plaza del centro, si hubiera algún trapito, que yo no lo llamaría trapito, o hubiese que encuadrar a alguien que cumpla una tarea de orientación y demás, bueno, pero eso hay que municipalizarlo eventualmente”, planteó.
“La sensación es que el municipio no está donde debe estar”
Uno de los principales cuestionamientos del concejal estuvo dirigido al Ejecutivo municipal.
Santamarina recordó que desde el oficialismo se había planteado, a comienzos de año, la posibilidad de impulsar una ordenanza para regular la situación, pero aseguró que la propuesta nunca llegó al Concejo Deliberante.
“Nosotros entendimos en este punto cómo arrancamos el año. El Ejecutivo municipal, a través de uno de sus voceros, se comprometió a impulsar una ordenanza que iba a prohibir y ordenar esta situación. En abril seguíamos esperando la ordenanza y nunca llegó”, afirmó.
Frente a los planteos sobre la necesidad de una norma para prohibir una actividad que, según su interpretación, ya no estaría permitida, sostuvo que la ordenanza serviría para reforzar el marco existente y establecer una posición inequívoca.
“Desde nuestra óptica es reforzar la cuestión. Estuvimos viendo el último año esto de que vienen camionetas desde Mar del Plata y otras localidades organizados en los días de feriados largos, ni hablar en Semana Santa. Y ahí dijimos: ‘bueno, hasta acá llegamos. Para que quede bien clarito, presentemos una ordenanza, discutámosla’”, explicó.
Y lanzó uno de sus principales cuestionamientos a la gestión municipal: “la sensación es que el Municipio no está donde debe estar porque la facultad la tiene”.
En ese sentido, sostuvo que si se trata de una contravención, el Municipio cuenta con herramientas para intervenir.
“Es verdad, es una contravención. Bueno, ir a fondo. ¿Cómo terminó esto? Tuvo que intervenir la Policía. A este hombre se lo llevaron detenido. Pero no tenemos que llegar a eso”, manifestó.
Reclamos de vecinos y temor a represalias
Durante la entrevista también se plantearon testimonios de vecinos que aseguran haber tenido situaciones conflictivas con cuidacoches, desde pedidos insistentes de dinero hasta supuestas represalias contra viviendas o vehículos.
Santamarina consideró que el Municipio debe asumir un rol activo en estos casos y diferenció las competencias de la Policía y de los inspectores municipales.
“Para eso hay inspectores municipales, para eso el Municipio tiene herramientas. Si no le corresponde a la Policía porque es una contravención, entonces los inspectores municipales se tienen que hacer cargo”, sostuvo.
Según el concejal, la discusión excede la existencia de una ordenanza y se vincula con la decisión de hacer cumplir las normas.
“Tenemos muchas ordenanzas en letra muerta”, advirtió al referirse a aquellas normas que, según planteó, existen pero no necesariamente se aplican.
“No queremos hacer de Tandil un mercado persa”
Santamarina rechazó el argumento de que quienes realizan esta actividad podrían necesitarla como fuente de ingresos debido a una situación económica complicada.
“Si es por eso tenemos que permitir cualquier cosa y nosotros no queremos hacer de Tandil un mercado persa”, afirmó.
En esa línea, insistió en que la situación económica no debería justificar una actividad que, desde su perspectiva, afecta el orden del espacio público.
“Nosotros somos y queremos que Tandil mantenga eso que fue fantástico, esa tranquilidad, ese orden, esa seguridad que supo tener con un Municipio presente, con las cosas que se cumplían”, expresó.
También apuntó contra la presencia de personas en los semáforos, donde consideró que existe además un riesgo para quienes realizan la actividad y para los conductores.
“Los que están en los semáforos se ponen en peligro ellos andando por los autos y el que está andando también se pone en peligro. ¿Qué vamos a tener que terminar lamentando, una tragedia?”, cuestionó.
Una señal para los cuidacoches que llegan desde otras ciudades
El concejal insistió en que la propuesta busca enviar un mensaje claro tanto a quienes viven en Tandil como a quienes llegan desde otras localidades.
“Hay que mandarle la señal: ni piensen en venir a Tandil. Si quieren ir a otra ciudad a hacer de trapito, ojalá no vayan a otra ciudad. En Tandil, donde llegan, se bajan de la camioneta, te estamos esperando, te levantás y, como viniste, te volvés”, expresó.
Respecto de los tiempos de aplicación, explicó que una eventual ordenanza tendría luego su etapa de reglamentación, pero sostuvo que la decisión política debería ser inmediata.
“La señal tiene que ser muy clara, que es decidir prohibir y después, si en la reglamentación se dispone que se toma un plazo, bueno, en buena hora, pero que se ejecute en un tiempo prudencial”, afirmó.
“No necesitamos esa tarea en Tandil”
Santamarina sostuvo que podría contemplarse algún rol específico para una persona si el Municipio considera que existe una función social concreta que cumplir, pero rechazó que esa posibilidad se transforme en una vía para mantener la actividad de los cuidacoches.
“Si en alguna instancia se cree que esa persona cumple un rol social, en buena hora que se haga el encuadre del caso. Sin abusar”, indicó.
Y volvió a remarcar su posición: “no necesitamos esa tarea en Tandil. Son muchos los tandilenses que nos han venido a plantear esto y muchos turistas que se han ido mal con esta situación”.
El proyecto presentado en abril continúa sin tratamiento, según explicó el concejal, quien reclamó que el tema sea discutido y que el Municipio adopte una postura concreta frente a una problemática que, de acuerdo con los testimonios recogidos, dejó de ser una situación aislada para convertirse en un reclamo recurrente de vecinos y visitantes.