Créditos hipotecarios: el impacto de la nueva línea de financiamiento en el mercado inmobiliario
El referente del sector, Enrique Alewarts, analizó en La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, los alcances de la reciente medida gubernamental que busca reactivar el acceso a la vivienda propia mediante una inyección de 2 billones de pesos a través de los bancos.
En diálogo con La Mañana (emitido por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1), el especialista Enrique Alewaerts analizó el impacto de la nueva línea de créditos hipotecarios impulsada por el Gobierno nacional. Según explicó, la medida busca reactivar el rubro mediante la inyección de 2 billones de pesos provenientes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses.
Desde el sector inmobiliario observan la iniciativa con optimismo, aunque advierten que las condiciones resultan similares a las líneas previas. La diferencia sustancial radica en la disponibilidad efectiva de los fondos, lo que podría incentivar a la banca a agilizar los desembolsos. "Lo vemos con muy buenas expectativas. Es una oportunidad para quien busca acceder a su primera vivienda, sobre todo en el mercado de usados", señaló.
El mercado de usados como oportunidad
El analista destacó que las propiedades usadas presentan valores altamente competitivos frente a los desarrollos a estrenar. Mientras que el metro cuadrado de una unidad nueva supera los 1.600 dólares, en el segmento de usados se ubica por debajo de los 1.000 dólares, convirtiendo a este nicho en la opción más accesible para la compra.
En ese sentido, la estabilidad cambiaria otorga mayor previsibilidad a la hora de estructurar las operaciones. "Hace un par de años, con un dólar muy volátil, era difícil proyectar porque debíamos esperar al momento de la escritura para ver si el monto del crédito alcanzaba. Hoy, con la divisa más estable, podemos planificar a 60 días y cumplir con todos los requisitos", detalló.
Requisitos y solvencia requerida
A pesar de las perspectivas favorables, Alewaerts aclaró que el acceso a estos préstamos no es masivo. Los solicitantes deben acreditar un perfil financiero sólido e ingresos familiares demostrables de al menos 3,5 millones de pesos. Para alcanzar dicho umbral, las entidades permiten la inclusión de codeudores, lo que amplía la capacidad de calificación del grupo familiar.
Respecto a las condiciones financieras, los plazos oscilan entre los 15 y los 30 años, con una tasa de interés del 7,5% anual. Un aspecto ponderado es la digitalización del trámite: la mayor parte de la gestión se realiza a través de las plataformas web de los bancos, lo que acelera la evaluación del perfil crediticio.
La vivienda propia como refugio de valor
El referente remarcó que, más allá de la coyuntura, la adquisición del hogar continúa siendo un objetivo prioritario para las familias. "La gente busca la casa propia por una cuestión cultural y de seguridad económica. Muchos están dispuestos a realizar un esfuerzo y priorizar este destino antes que otros consumos", afirmó.
Por último, indicó que el valor de las cuotas resulta competitivo al compararlo con los cánones de locación actuales. "Pagar la vivienda propia se vuelve una opción atractiva. Aunque exige un compromiso financiero a largo plazo, constituye una vía concreta de capitalización", concluyó, al tiempo que instó a los bancos a difundir activamente las líneas disponibles para acelerar la dinámica del sector.