Darío Domínguez Xodo, el tandilense que dirigirá la misa papal
El evento reunirá a más de 200 cantantes en una puesta que combinará música litúrgica, folklore y formación artística.
El director de orquesta tandilense Darío Domínguez Xodo está al frente de los preparativos musicales para una ceremonia religiosa que genera expectativa ante la posible visita del Papa León XIV. En diálogo con La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, contó cómo se organiza el trabajo de la Orquesta Sinfónica Municipal de Florencio Varela junto a diez coros que reunirán a unas 230 personas.
La propuesta representa un desafío artístico y logístico para el músico, que dirige una agrupación con un perfil particular: combina la formación de jóvenes instrumentistas con una estructura profesional que les permite adquirir experiencia laboral y acceder a condiciones de contratación, aportes y obra social.
A lo largo de su trayectoria, la orquesta se presentó en escenarios como el Teatro Argentino de La Plata y el Palacio Libertad. Ahora, el conjunto se prepara para participar de una ceremonia que requiere una coordinación especial entre instrumentistas, cantantes y responsables de la organización.
Un repertorio que combina música litúrgica y folclore argentino
Según explicó Domínguez Xodo, el proyecto incluye diez coros de distintas iglesias con alrededor de 230 integrantes, que se reúnen semanalmente en la Catedral. Por el momento, los ensayos de la orquesta y los grupos corales se desarrollan por separado, con la intención de integrar ambas formaciones en las instancias finales.
El repertorio está compuesto por 13 piezas musicales, con una duración total aproximada de 40 minutos. La selección fue elaborada por una comisión especializada y, de acuerdo con el director, recibió la aprobación del Vaticano.
Uno de los aspectos distintivos será la incorporación de ritmos folclóricos argentinos a la tradición litúrgica. Entre las obras previstas se encuentra un chamamé que abrirá la ceremonia, un “Gloria” con aires de huella y vidala, y un "Aleluya" construido sobre la estructura de una cueca.
La intención es que la música acompañe el sentido religioso del encuentro y, al mismo tiempo, aporte elementos de la identidad cultural argentina. Para Dario Domínguez Xodo, el desafío consiste en respetar los tiempos litúrgicos y lograr que cada interpretación transmita la emoción del momento.
Los ensayos previos y la coordinación técnica
La preparación contempla distintas instancias para ajustar el sonido y la disposición de los músicos. El 6 de noviembre está previsto un ensayo general en la Usina del Arte, mientras que el 8 de noviembre se realizará una prueba de sonido en el Monumento de los Españoles.
Estas jornadas permitirán definir la ubicación de cada instrumento y de las voces, además de realizar los ajustes necesarios para integrar las distintas formaciones.
El director destacó la importancia de la planificación técnica para una presentación de estas características, en la que la coordinación entre más de 200 participantes constituye uno de los principales desafíos.
Un reencuentro con un exalumno
Entre las particularidades del proyecto, el director mencionó el vínculo con Tobías Buteler, responsable de los arreglos musicales. El músico fue alumno suyo hace 18 años, cuando el director estaba al frente de una orquesta infantil.
El reencuentro tiene un significado especial para el tandilense, que vuelve a compartir un proyecto artístico con alguien que formó parte de sus primeras experiencias de enseñanza musical.
También participa la Universidad Nacional de las Artes, que facilitará instrumentos como las campanas tubulares. A su vez, Matías Cano, director del coro de la Catedral, y el rector Alejandro Ruso integran la comisión que trabaja en la organización musical.
El compromiso de los músicos
Dario Domínguez Xodo señaló que los integrantes de la orquesta asumieron el proyecto con entusiasmo y responsabilidad, más allá de sus creencias personales. Según contó, muchos de ellos manifestaron su interés en participar de la ceremonia y se mostraron dispuestos a adaptar sus intervenciones musicales para formar parte del encuentro.
La flexibilidad de la agrupación permitió evaluar distintas configuraciones instrumentales de acuerdo con las necesidades del repertorio. Además, la posibilidad de que participe la orquesta completa, luego de conocerse que el espacio disponible sería mayor al previsto inicialmente, fue recibida con satisfacción por sus integrantes.
Para el director, el proyecto trasciende el desafío musical y representa una experiencia colectiva de gran relevancia para quienes participan. La articulación entre la orquesta, los coros y las instituciones involucradas busca garantizar que cada detalle artístico y técnico esté a la altura de la ceremonia.
Mientras continúan los ensayos, Domínguez Xodo destacó el acompañamiento recibido y el compromiso de los músicos. La preparación reúne formación, trabajo profesional y tradición cultural en una propuesta que busca integrar la música argentina al repertorio litúrgico.