El cheddar de la Escuela Granja ganó una medalla de oro en Uruguay
El premio destacó la calidad productiva y abre nuevas oportunidades comerciales para la institución.
La Escuela Granja de Tandil obtuvo una medalla de oro por su queso cheddar en un concurso internacional realizado en Uruguay, un reconocimiento que destaca la calidad de la producción local y el trabajo de alumnos, docentes y personal de la fábrica. La distinción fue compartida por Álvaro Cobo, director del Instituto Agrotecnológico, durante una entrevista en La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1.
La participación en el certamen fue posible gracias al trabajo conjunto con el Clúster Quesero. La institución presentó dos de sus productos: el queso Banquete y el Cheddar, que se destacó entre las muestras participantes.
Cobo explicó que el cheddar elaborado en la institución se diferencia de las variedades comerciales destinadas a fundir. Se trata de un queso de pasta semidura, entelado y con un perfil de sabor complejo, características que lo distinguen dentro de su categoría.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/cheddar_granja.webp)
El director destacó la relevancia del resultado en un certamen que reunió alrededor de 400 muestras. Según detalló, solo cinco fábricas argentinas participaron y dos obtuvieron reconocimientos de esta magnitud. Entre ellas se encuentra una quesería de Tafí del Valle, que cuenta con identificación geográfica.
En ese contexto, la Escuela Granja también busca avanzar en el reconocimiento de su queso banquete mediante un trabajo conjunto con el Clúster Quesero.
Una fábrica que combina producción y aprendizaje
La elaboración de lácteos forma parte de un proyecto educativo que permite a los estudiantes adquirir experiencia en un entorno productivo real. La entidad cuenta con un tambo propio de 160 vacas, cuya producción alcanza los 5.000 litros de leche diarios.
Una parte importante de ese volumen se procesa en la planta escolar, mientras que el excedente se comercializa con una empresa láctea de alcance nacional.
La fábrica permite que alumnos de la escuela secundaria y del instituto superior realicen prácticas profesionalizantes, con tecnología y procedimientos que responden a exigentes estándares de calidad.
Alvaro Cobo remarcó que “aprender haciendo es uno de los pilares de la propuesta educativa”. Además, explicó que las habilitaciones de la planta para comercializar sus productos en el mercado nacional contribuyen a la formación de los estudiantes y favorecen la inserción laboral de quienes egresan con el título de técnicos en alimentos.
La gestión de la producción está a cargo de una asociación cooperadora, que cumple un papel central en la administración de los recursos y en la reinversión de las ganancias para incorporar tecnología.
Entre los proyectos a futuro, la institución evalúa avanzar en la aplicación de inteligencia artificial y en la incorporación de sistemas de ordeñe robotizado, herramientas que ya tienen presencia en el sector agroindustrial.
Una propuesta educativa con alcance regional
Otro aspecto destacado por el director es la procedencia de los estudiantes. Cerca del 60 por ciento de quienes cursan en el instituto superior llegan desde otras localidades.
Para facilitar el acceso a la formación, la institución cuenta con una residencia estudiantil, un servicio que, según indicó Alvaro , constituye una característica distintiva dentro de la provincia de Buenos Aires.
Esta infraestructura permite que jóvenes de otras ciudades puedan continuar sus estudios y fortalece el alcance regional de la propuesta educativa.
El desafío de competir y exportar
La participación en el concurso uruguayo también implicó resolver cuestiones administrativas que la institución no tenía previstas. Para enviar las muestras, la asociación cooperadora debió realizar trámites vinculados con la exportación.
Según relató Cobo, en apenas tres horas lograron completar la inscripción necesaria para operar como importadores y exportadores. La experiencia permitió concretar la participación y abrió nuevas posibilidades para futuras operaciones comerciales.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/cheddar_granja_1.webp)
El director también señaló que los resultados en este tipo de competencias no siempre son los esperados. Una semana antes del reconocimiento internacional, la escuela había participado en un certamen en Lincoln sin obtener las distinciones que buscaba.
La medalla de oro conseguida en Uruguay representó así un impulso para el equipo de trabajo y una confirmación de la calidad de los productos elaborados en la institución.
El reconocimiento pone en valor un modelo que integra educación técnica, producción e innovación, y que busca sostener su crecimiento mediante la incorporación de nuevas tecnologías y la formación de futuros profesionales del sector agroalimentario.