El debate por el financiamiento y el futuro del sistema público
La columna de economía de Juliana Bertebelo puso el foco en la evolución del financiamiento universitario durante la última década y analizó cómo la pérdida de recursos, el deterioro salarial y el aumento de la matrícula impactaron en el sistema de educación superior.
En el marco del ciclo Calle Belgrano que se emite por la 104.1 Tandil FM, ECO TV y El Eco Streaming, la licenciada en Administración Juliana Bertevello, analizó la evolución de distintos indicadores de los últimos diez años y advirtió sobre el retroceso presupuestario que atraviesan las universidades nacionales.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDurante la charla, Bertevello explicó que tomó como referencia datos oficiales relevados por la Secretaría de Políticas Universitarias, el Consejo Interuniversitario Nacional, el Indec, el Ministerio de Capital Humano, la Oficina Nacional de Presupuesto, el Ministerio de Educación y el Consejo Federal de Educación, con el objetivo de observar procesos de largo plazo.
Uno de los datos más significativos estuvo vinculado a la matrícula: entre 2015 y 2022, la cantidad de estudiantes universitarios pasó de 1,5 millones a 2,7 millones. Es decir, en el período prácticamente se duplicó la cantidad de alumnos en el sistema público.
Sin embargo, en paralelo a ese crecimiento, el financiamiento cayó de manera sostenida. Según detalló, en 2015 el gasto público en educación superior universitaria representaba el 1,3 por ciento del Producto Bruto Interno, mientras que en 2026 ese porcentaje descendió al 0,76 por ciento.
“El problema de la universidad no son sus costos. Para la matrícula que tiene y el aporte que hace a la comunidad, el presupuesto es bajo. Si se sostiene con menos del uno por ciento del PBI, con una mayor inversión se podrían lograr muchísimas más cosas”, sostuvo.
La especialista remarcó que la discusión excede el reclamo salarial docente y abarca a toda la estructura que sostiene el funcionamiento universitario: becas, infraestructura, personal no docente, investigación y extensión.
En ese sentido, planteó que el deterioro no comenzó exclusivamente con la actual gestión nacional, aunque señaló que en los últimos dos años se profundizó de manera más abrupta. Al revisar la serie histórica, ubicó el pico de mayor inversión en 2015 y marcó que a partir de 2018 comenzó una caída más pronunciada.
Transformación
El análisis también se cruzó con el debate sobre el mercado laboral y el avance de la inteligencia artificial. Bertevello cuestionó algunos discursos que desalientan la formación académica y sostuvo que, frente a la transformación del trabajo, la educación superior cobra aún más relevancia.
“Si los trabajos más operativos van a ser reemplazados por la inteligencia artificial, con más razón hace falta estudiar y formarse para ocupar roles analíticos y técnicos”, señaló.
A su vez, advirtió sobre un fenómeno preocupante entre los jóvenes: la falta de expectativas respecto del futuro laboral, algo que impacta tanto en la deserción escolar como en el ingreso a estudios superiores.
La movilización de este martes volvió a poner en agenda una discusión de fondo: no solo el financiamiento coyuntural, sino también qué modelo de país se proyecta en términos de conocimiento, producción y acceso a la educación pública.
En ese marco, Bertevello sintetizó que la universidad pública no debe ser pensada como un privilegio, sino como un derecho y una herramienta estratégica para el desarrollo social y económico.
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