Panorama actual del turismo en Tandil y los desafíos del sector
Walter Orsi, referente del sector turístico, compartió un análisis sobre la actualidad y las expectativas para la actividad en Tandil, especialmente en el contexto de los próximos fines de semana largos de junio.
Si bien siempre hay mucha expectativa, la diagramación de dos fines de semana largos seguidos se presenta como contraproducente para el sector, ya que dificulta la movilización de una gran cantidad de gente suficiente para ocupar los espacios turísticos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailPara el primer fin de semana largo, que incluye el Día del Padre, Orsi estima una ocupación de entre un 60% y un 70% en los establecimientos habilitados, considerando el objetivo de vender tres noches, aunque podría subir ligeramente con la previsión de que ya no hay agua prevista a partir de mañana. Para el siguiente fin de semana largo, ya hay reservas y se mantienen números similares, posiblemente acercándose al 70%. Sin embargo, Orsi señala que, en comparación con años anteriores, la ocupación esperada debería haber sido mucho mejor. Esto se debe a que la situación económica actual lleva a que quienes tienen la posibilidad económica tiendan a viajar al exterior, aprovechando pocos días libres para extender su estadía. A diferencia del año pasado, donde la ocupación entre semana en estas fechas fue muy buena, este año la situación es distinta, atribuyéndolo a la menor disponibilidad de dinero y a la propensión a viajar fuera del país de quienes pueden hacerlo.
El año en general no es bueno para el sector turístico en Tandil, y Orsi prevé que será muy similar a 2024. Aunque la ocupación ha bajado, no lo ha hecho de manera dramática como en otros destinos, pero esto se ha logrado sacrificando la rentabilidad. Las tarifas están prácticamente congeladas, lo que obliga a los prestadores a subsistir y, en muchos casos, a no poder actualizar sus precios para evitar una caída dramática en la ocupación. Esta situación, según Orsi, no es sostenible a largo plazo, ya que un negocio requiere rentabilidad y margen para reinvertir y mantener las propiedades, algo crucial en hotelería y cabañas que demandan constante mantenimiento. Este sacrificio en el mantenimiento se hará notar no solo en Tandil, sino en todos los destinos turísticos tradicionales de Argentina, y el turismo extranjero se ha reducido drásticamente, con la excepción de Ushuaia.
En cuanto a los hábitos de consumo de los turistas, se observa una restricción en el gasto en gastronomía. Los lugares gastronómicos que habitualmente se llenaban en fines de semana ahora tienen más disponibilidad, ya que el turista está consumiendo de otra manera. La gastronomía tradicional se está restringiendo, en parte, porque las nuevas generaciones, como los millennials, prefieren opciones más informales como bares, consumiendo cerveza y papas, en lugar del restaurante tradicional.
A pesar de los desafíos, se mantienen buenas expectativas para las vacaciones de invierno, un período que normalmente no falla y es considerado el mejor indicador y momento para el turismo en Tandil. Orsi atribuye el crecimiento y desarrollo constante de Tandil a su espíritu emprendedor y a su capacidad de adaptarse a las circunstancias, destacando que es una ciudad pujante, dinámica y en movimiento, cuyo progreso es notado por sus vecinos de ciudades aledañas.