Defraudados por el PAMI, un médico de cabecera no descartó un paro “más grande” que el de abril
El doctor Pablo Gorini, agremiado a Appamia, aguardaba definiciones de la asamblea que definirá nuevas medidas de protesta. “El sistema ha desgastado todo, la paciencia, la preparación, al mismo sistema”, manifestó y señaló que a algunos médicos de cabecera les redujeron los haberes un 66 por ciento. Cuestionó la “experiencia con pobreza” de la funcionaria designada en PAMI local, que viene de una gestión al frente de IOMA.
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El conflicto entre los médicos de cabecera y PAMI palpita horas de máxima tensión que podrían derivar en una nueva medida de fuerza. En Tandil, la preocupación es extrema y hay alrededor de seis profesionales que dejarán de atender a partir del 1 de julio.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl doctor Pablo Gorini, delegado gremial de Appamia, confirmó ayer la decisión de renunciar que plantearon algunos de sus colegads de Pami, en disconformidad con la resolución que cambió la liquidación y los llevó a perder el 50 por ciento de los haberes.
“No solamente pone en crisis al sistema, sino también, como ya se dijo públicamente, va a poner al sistema público en una tensión para la que creo que no está preparado, ni está en condiciones de soportar y no tiene por qué tampoco”, advirtió en diálogo con “La mañana de El Eco” (104.1 Tandil FM y El Eco Streaming).
El galeno repasó que el inicio del conflicto se remonta a marzo, cuando el PAMI renovó, de forma unilateral, el contrato de todos los profesionales que atienden por la obra social.
“Esto quiere decir que se renueva automáticamente y el que no quiere renovarlo, que levante la mano. Al revés de como se hace habitualmente que es el que el que quiera seguir que levante la mano. Acá dieron a todos por ingresados, excepto a aquel que no quisiera en ese momento”, resaltó.
En el repaso, sumó que “el problema es que días después modifican el contrato de una manera escandalosa, quitándole al profesional, en algunos casos, el 66 por ciento del ingreso que, redondeando a moneda puesta en la calle”.
El eje del conflicto
Indicó que la medida la tomaron “haciéndose los héroes”, bajo el argumento de que “nos mejoran el valor de la cápita”. Si bien indicó que ese monto más que se duplicó, “como manera unificadora y facilitadora para ellos, nos sacan un 20 por ciento sobre las cuentas que teníamos por perfeccionarnos en todos los cursos que ellos daban de forma obligatoria; nos sacan las consultas, que la anual requiere más tiempo de revisión, de examen, del paciente y la devolución de los datos de la primera consulta que se pagaba en un monto interesante; a parte de todas las consultas que también estaban reglamentadas y reguladas con un máximo de doce por año por afiliado”.
El médico señaló que “todo eso se quitó y se paga una cápita a 2100 pesos por mes, léase menos que un alfajor de mediana calidad, así el afiliado viniese una o 22 veces en el mes”.
Sin respuestas
En tanto, Pablo Gorini recordó que esta situación derivó en el paro que realizaron en abril, que no tuvo respuestas. Entonces, ahora, ante la primera liquidación con el nuevo régimen, muchos médicos empezaron a evaluar que no pueden cubrir los gastos de secretaria, internet, tinta, papel, teléfono, entre otros.
El médico agremiado a Appamia recordó que después de la notificación de la Resolución 1070, Pami presentó una intimación ante el Ministerio de Trabajo siguiendo los pasos legales y se realizó la medida de fuerza de 72 horas. “El paro tuvo repercusión nacional importante”, dijo y manifestó que “a partir de ese paro hubo más reuniones, hubo promesas que obviamente no cumplieron. Una de las promesas era pasar de 2100 a 2400 en mayo y cuando llega la facturación nos encontramos que siguen a 2100. Entonces, nos toman por tontos, nos mienten, no sé”.
Por otro lado, indicó que este lunes habían citado a los representantes de Appamia a una reunión, que fue postergada porque las autoridades del organismo estaban en la Sigen dando cuenta de los problemas financieros del PAMI.
“Mientras tanto se trabaja a reglamento”, dijo y ratificó que algunos médicos agremiados presentaron la renuncia y otros no agremiados también, aunque se desvincularán a partir del 1 de julio como indica la letra del contrato que prevé 30 días de preaviso.
“El sistema ha desgastado todo, la paciencia, la preparación, al mismo sistema. Seguramente vamos a tener más renuncias, ya tuvimos 2 mil en el país. Así que hay unos 14 mil afiliados al Pami que están sin médico de cabecera o sobrecargando a médicos de cabecera que están siendo forzados a atenderlos de alguna manera, por humanidad, pero no se les va a pagar”, alertó.
“Experiencia con pobreza”
Sobre el anuncio de la designación de la titular de la oficina local de Pami, indicó que “para nosotros la noticia era que ya estaba nombrada” y confirmó que María José Terreros espera que IOMA le apruebe una licencia para saltar al organismo nacional. Como antecedente, el médico marcó que “le da una experiencia con pobreza, a manejarse con pocos recursos y muchas quejas”.
En tanto, confirmó que la falta de jefe “le pone un poco más de trabas al sistema porque las quejas o los pedidos de Tandil no se resuelven en Tandil, tienen que ir a Mar del Plata que es la cabecera de la que dependemos nosotros. Eso sobrecarga el sistema de Mar del Plata que ya tiene a sus afiliados para resolverles cosas. Entonces todo pasa a ser más lento, más tarde, más pobre”.
Definiciones
En cuanto a las medidas a tomar, el doctor Gorini anticipó que “los que no están agremiados van a hacer lo que sus conciencias les dictaminen o lo que su contador les sugiera, y los agremiados tendremos que hacer lo que la capitanía del gremio diga”.
En la segunda opción, no descartó una medida de fuerza “más grande” que la de abril, por más tiempo y “dejar toda la atención en manos del sistema público y de los sistemas de emergencia”. En tanto, adelantó que el paro podría resolverse en las próximas horas.