El marketing de la proteína y la importancia de cuidar la masa muscular para una longevidad saludable
En su columna de bienestar, Enriqueta Bottini analizó el auge de los productos proteicos, los riesgos de los ultraprocesados y la necesidad de proteger los músculos a partir de los 40 años para prevenir la sarcopenia.
El regreso de Córdoba y el nuevo paradigma de la salud
La nutricionista Enriqueta Bottini regresó a Tandil tras participar en Todo Láctea, el evento más importante del año para la producción lechera, realizado en San Francisco, provincia de Córdoba. En su habitual columna de bienestar en La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, la especialista compartió sus impresiones sobre el viaje y el impacto de la tecnología en el sector agropecuario, destacando el rol de la inteligencia artificial en el análisis de datos para la toma de decisiones en el sector.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDurante la charla con Claudio, Bottini reflexionó sobre la importancia de salir, capacitarse y mantener una actitud de constante aprendizaje en la vida profesional. "Esto recién comienza y a medida que uno va tener más conocidos, te das cuenta cuán poco sabés y todo lo que hay que explorar", señaló la especialista, derribando el mito de que el conocimiento se estanca tras recibir un título universitario.
La conversación derivó rápidamente hacia el concepto de "un mundo, una salud" y cómo la producción de alimentos se conecta de manera directa con el bienestar humano. En este sentido, Bottini introdujo un debate de gran relevancia actual: el marketing de la proteína. La especialista explicó que la sociedad viene de una era dominada por los productos "light", donde se demonizaban las grasas y el foco estaba puesto únicamente en reducir el azúcar, sin prestar atención a los nutrientes estructurales.
Hoy en día, el escenario ha cambiado por completo. La proteína ha dejado de ser un componente asociado exclusivamente a quienes buscan ganar fuerza en el gimnasio y se ha transformado en un pilar fundamental para la longevidad y la salud general. Según Bottini, este nutriente es clave para evitar la pérdida de masa muscular, mejorar la capacidad cognitiva y fortalecer el sistema inmune, dado que los anticuerpos también son proteínas.
La sarcopenia, los requerimientos diarios y las trampas del mercado
Uno de los momentos más críticos en la vida de las personas ocurre al alcanzar los 40 años, una etapa que la especialista denominó, citando al doctor Facundo Pereira, como la de los "post 40". A partir de esta edad, se inicia un proceso acelerado de pérdida de masa muscular conocido como sarcopenia. "Empezamos con esta sarcopenia y nos tenemos que hacer cargo totalmente porque hay un montón de hábitos malos que veníamos sosteniendo de más jóvenes que por la edad pasábamos, pero a partir de los 40 nos pasan factura", advirtió Bottini.
Para combatir este deterioro, las recomendaciones nutricionales internacionales han experimentado cambios drásticos. En enero, la pirámide nutricional de Estados Unidos actualizó sus pautas y hoy sugiere un consumo diario de 1.6 gramos de proteína por kilo de peso corporal. Esto significa que una persona de 50 kilos requiere aproximadamente 85 gramos de proteína al día para cubrir sus necesidades biológicas básicas.
Sin embargo, llegar a estos valores diarios requiere planificación y es allí donde el marketing de la industria alimentaria puede convertirse en una trampa peligrosa. Bottini alertó sobre la proliferación de productos ultraprocesados, como ciertas barritas de cereales proteicas, que prometen aportar 15 gramos de proteína pero lo hacen a costa de incorporar 350 calorías vacías, jarabes, aceites de palma y edulcorantes artificiales que resultan "deleterios para nuestra microbiota".
Frente a esta situación, la nutricionista recomendó priorizar los alimentos reales y de alto valor biológico, que son aquellos que contienen los nueve aminoácidos esenciales que el cuerpo humano no puede sintetizar por sí mismo. En este grupo se destacan las proteínas de origen animal, como el huevo, la carne, el pescado, el pollo y los lácteos. "Las proteínas de mayor valor biológico son las de origen animal", enfatizó, desmitificando la idea de que un buen bife de chorizo o un huevo revuelto sean perjudiciales para la salud.
Suplementación inteligente y la necesidad del movimiento
Durante el programa, los oyentes participaron activamente con consultas específicas sobre suplementación. Un vecino de 61 años consultó sobre la recomendación de su nutricionista de consumir cinco gramos diarios de creatina para prevenir la sarcopenia. Bottini respaldó plenamente esta indicación, señalando que la creatina es uno de los suplementos más estudiados y avalados por la ciencia actual.
"La creatina es fundamental para la recuperación porque lo que hace es aumentar la retención de agua en los músculos y esos músculos se reparan, se regeneran, se recuperan más rápido", explicó la especialista. Detalló que la opción recomendada es la creatina monohidratada, asegurándose de que no contenga aditivos innecesarios, y aclaró que hoy en día su uso se aconseja para la población general y no solo para deportistas de alto rendimiento.
Otra de las consultas de la audiencia estuvo orientada al uso del cardo mariano en gotas. Bottini explicó que esta hierba posee múltiples beneficios para la salud, incluyendo propiedades para la relajación muscular, el foco cognitivo y el control del colesterol, aunque remarcó la importancia de que sea prescrita de manera personalizada por un médico homeópata o un nutricionista, respetando la "bioindividualidad" de cada paciente.
Finalmente, la especialista dejó en claro que ningún suplemento ni estrategia nutricional puede funcionar de manera aislada si no se acompaña de un estilo de vida activo. Consumir la cantidad adecuada de proteínas no tendrá el efecto deseado sobre la masa muscular si se mantiene una vida sedentaria. "Somos un todo", concluyó Bottini, invitando a los oyentes a adoptar un enfoque integral que combine una alimentación consciente, suplementación adecuada y ejercicio físico regular para alcanzar un verdadero estado de bienestar.