Lifting facial 3D: la evolución de la cirugía estética hacia resultados más naturales
Las nuevas técnicas de rejuvenecimiento facial combinan la reposición de tejidos y la recuperación de volumen para lograr resultados armónicos y postergar las cirugías complejas.
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El rostro es nuestra carta de presentación, refleja nuestro estado de ánimo, nos permite relacionarnos con el medio y con la sociedad, y al ser una de las pocas zonas siempre expuestas, sufre el envejecimiento, incluso de una manera prematura.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSobre el rostro se pueden hacer múltiples procedimientos, como por ejemplo, pexia de cejas, blefaroplastias, rinoplastias, lifting de labios, mentoplastía, lifting facial y cervical entre otras.
La cirugía que permite reposicionar los tejidos de manera global es el lifting facial o cervicofacial, cuando se desea mejorar el cuello.
Antiguamente era la única arma de la que disponían los cirujanos plásticos para mejorar el rostro, por lo que se realizaba en personas desde los 40 años y con un abordaje bidimensional, es decir que solo se estiraba el rostro, lo que arrojaba como resultado, esas caras que vemos aún hoy día tan artificiales y tirantes, a veces caricaturescas.
Las nuevas generaciones ya nos formamos con un concepto tridimensional, debido a que hace no muchos años se descubrió que debajo de la piel tenemos ciertos compartimentos grasos, muchos de los cuales se van desinflando y ello produce la caída del tejido. Es por ello que las nuevas técnicas de lifting, buscan reposicionar los tejidos pero además devolverles el volumen perdido. Por ello hablamos de un lifting en tres dimensiones, no solo se estira, y se levanta, sino que se mejora la proyección. La voluminización podemos realizarla con lipotransferencia o con ácido hialurónico.
Así mismo la aparición del ácido hialurónico, y la comprensión de la anatomía facial, han hecho que los procedimientos quirúrgicos se posterguen en muchos casos a los 60 o 70 años, abordando los demás casos con técnicas no quirúrgicas en el consultorio con medicina minivasiva.
Las diferentes técnicas quirúrgicas utilizan incisiones similares, prepilosas o intrapilosas, por delante del pabellón auricular y por detrás del mismo. Desde estas incisiones se levanta la piel del rostro y del cuello, y luego las estructuras profundas pueden tratarse de diferentes maneras para lograr levantar los tejidos, ya sea con jaretas de sutura como en el Macs Lift , con plicatura del smas, con colgajos del mismo, etc. El concepto es siempre el mismo, elevar las estructuras sin generar tensión en la piel. Una vez elevados los tejidos, se retira el excedente cutáneo y se cierra meticulosamente.
Además de los riesgos inherentes a cualquier cirugía, puede suceder necrosis de los colgajos de piel, o hematomas, sobre todo en pacientes fumadores, y lo más importante lesión del nervio facial, que puede ser transitorio o permanente. El nervio facial envía los impulsos a los músculos del rostro para producir los movimientos, por lo que la lesión del mismo producirá alteraciones faciales. Es muy importante informar al paciente de todo para que pueda tomar sus decisiones responsablemente y poner en la balanza los pro y las contras de cada procedimiento.
En general los resultados son muy satisfactorios en pacientes con expectativas reales, y la cirugía se acompaña con tratamientos en la piel ya sea con peelings o con resurfacing de laser de CO2. La durabilidad de los resultados depende de la técnica utilizada y de lo liviano o pesado que sea el rostro del paciente, como así también de los cuidados postoperatorios, inmediatos y mediatos a lo largo del tiempo.
Médico Cirujano especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora