La internación domiciliaria en la ciudad
Tiene como modalidad la atención de la salud, mediante la cual se brinda asistencia al paciente en su domicilio, realizada por un equipo multiprofesional e interdisciplinario cuya misión es promover, prevenir, recuperar, rehabilitar y/o acompañar a los pacientes de acuerdo a su diagnóstico.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2019/06/PAULA-1.jpg)
Desde los orígenes de la humanidad, los cuidados de salud fueron brindados en el ámbito más privado y seguro: el hogar. Sea como fuese, allí el ser humano se sentía “a salvo”.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa doctora Paula Martínez, médica nefróloga y periodista médica, brindó un amplio detalle de lo que es la internación domiciliaria, modalidad que ha crecido exponencialmente en el último tiempo y que permite a un paciente estar en su ámbito natural, rodeado de sus seres queridos.
Realizando una breve reseña histórica, señaló que “en la alta Edad Media, siglo V a XI, se conocían tres tipos de medicina: la metódica, basada en conjuros y ritos; la empírica y la medicina lógica o racional, que avalaba la teoría de Hipócrates, el gran médico griego del año 460 que basó su práctica médica en la observación y el estudio del cuerpo humano. Pero no es hasta la baja Edad Media donde se produce en Europa un fuerte desarrollo de los hospitales, el cuidado de los enfermos se realizaba tanto en los hospitales como en la casa del enfermo. En los hospitales religiosos la actividad de curar al enfermo estaba a cargo de mujeres de las propias órdenes religiosas y en los hospitales civiles comenzaba ya una primitiva profesionalidad”.
En cuanto al origen de la palabra, detalló que “hospital proviene del Latín hospes que significa huésped, o sea, visita. De hospes se transformó a hospitalia para significar ‘hogar para visitas forasteras’; de hospitalia a hospital para referirse al ‘lugar que da asilo a ancianos y enfermos’”.
Esto es interesante, porque otras palabras con la misma raíz son hotel, hospitalidad, hospedaje y hospedar. Entendiendo que hospitalidad es la amabilidad y atención con que una persona recibe, refugia, ampara y protege a los visitantes o extranjeros en su casa o en su tierra, se podría pensar que la internación domiciliaria -modalidad que sólo se puede brindar cuando el paciente se encuentra en condiciones de acceder a esta- sería una equilibrada fusión de abordaje de un paciente con recursos profesionales, en su ámbito más preciado; su hogar”.
-¿Qué es la internación domiciliara?
-La internación domiciliaria es una modalidad de atención de la salud, mediante la cual se brinda asistencia al paciente en su domicilio, teniendo en cuenta la composición del grupo familiar y las necesidades de este conjunto paciente-familia.
-¿Cuánto hace que existe?
-Esta modalidad fue inaugurada en 1947 en Nueva York, Estados Unidos, en el Hospital Montefiori, como una extensión del hospital hacia el domicilio del paciente. Las razones para crear esta primera unidad en el mundo eran descongestionar las salas hospitalarias y brindar a los pacientes un ambiente más humano y favorable para su recuperación. Desde entonces hubo múltiples experiencias de este tipo tanto en Estados Unidos como en Europa, con estructuras y procedimientos adaptados a cada sistema de salud.
En la Argentina, las primeras instituciones que implementaron servicios de internación domiciliaria fueron hospitales, que los utilizaban como extensión hospitalaria. Entre ellos el Hospital Privado de la Comunidad de Mar del Plata y el Hospital Castex de San Martín de la provincia de Buenos Aires para el servicio de traumatología, aunque este último no tuvo continuidad.
-¿Por qué fue necesario pensar en esta opción?
-El avance de las ciencias médicas, la mayor longevidad, el aumento del número de pacientes crónicos que sufren complicaciones, incrementó notablemente la cantidad de pacientes internados. Esto se vio reflejado en el aumento de la estadía hospitalaria. En muchos casos, el miedo al alta sanatorial dificulta la externación. Muchas veces escuchamos esta frase como ‘si me voy de acá, quién me va a cuidar si aún no estoy completamente curado’.
En la práctica diaria nos vemos en la necesidad de explicarles a los pacientes que la internación prolongada se correlaciona con el aumento de complicaciones (infecciones intrahospitalarias, depresión, desorientación y cuadros confusionales en adultos mayores, mayor grado de postración que conlleva la aparición de escaras y debilidad muscular) y que la vuelta a casa supone mejoría de ánimo, cercanía con seres queridos, situaciones afectivas que intervienen de manera positiva en la recuperación del paciente.
-¿El hospital en la casa?
-Si bien la casa no es una extensión hospitalaria, ni se intenta instalar allí un hospital o sanatorio, se traslada al domicilio lo que es realmente necesario, donde también vive el resto de la familia. La idea no es que el entorno del paciente se trastorne, ni invadir su lugar. La organización puede ser al principio complicada en los casos complejos que necesitan la presencia de muchos profesionales y gran equipamiento, por eso es conveniente formar un grupo de gente que se coordine y trabaje de manera eficiente y a esto se le llama equipo interdisciplinario.
-¿Qué es un equipo interdisciplinario?
-Cuando hablamos de equipo, nos referimos al trabajo de enfermeras, kinesiólogos, médicos de adultos y pediatras, paliativistas, fonoaudiólogos, cuidadores, terapistas ocupacionales, psicólogos, nutricionistas que deben conjuntamente realizar una tarea coordinada y secuencial, de acuerdo a la patología que tiene cada paciente.
-¿Si un paciente está en internación domiciliaria no se puede internar más en el hospital, clínica o sanatorio?
-Esa es una pregunta que nos hacen frecuentemente, y es importante aclarar. Cuando la internación domiciliaria no es suficiente porque el paciente desmejoró o sufrió una complicación, es evaluado, ya sea en la visita programada del médico que tiene designado o por el servicio de emergencia y si considera necesario internarse, se interna. Las empresas de internación domiciliaria no son servicios de emergencia, cualquier situación que suceda fuera de la visita programada, siempre tienen que acudir a la emergencia.
Otro punto a tener en cuenta es que esta modalidad no es para siempre sino hasta que el paciente se recupere, salvo casos muy puntuales. Esto también es conveniente hablarlo en la entrevista inicial a fines de controlar las expectativas de esta prestación.
-¿Cuál es el objetivo de la internación domiciliaria?
-La finalidad de la internación domiciliaria es recuperar, rehabilitar y acompañar a los pacientes de acuerdo a su diagnóstico y evolución en los aspectos físico, psíquico, social y espiritual, manteniendo la calidad, el respeto y la dignidad humana, conservando siempre como mayor logro y objetivo la ganancia en términos de calidad de vida del paciente, con recuperación en menor tiempo en los casos pasibles de rehabilitación o acompañamiento paliativo en situaciones de pacientes en etapa de fin de vida por patologías terminales avanzadas refractarias a tratamiento, recordando la consigna de un antiguo aforismo médico: ‘Curar a veces, aliviar a menudo, consolar siempre’.
Los pacientes que se incluyen
en esta modalidad médica
La profesional Paula Martínez detalló que “en general, se trata de pacientes que son parcial o totalmente dependientes para las actividades de su vida diaria y para su autocuidado. Se pueden tratar, además, pacientes con enfermedades cuyo manejo ambulatorio no es sencillo y requieren de un control periódico menos exhaustivo que en una internación hospitalaria o sanatorial, pero más controlado que en un alta médica”.
Explicó que “en líneas generales, se incluyen pacientes adultos o pediátricos con cuadros clínicos que los limitan en su vida cotidiana, como patologías neurológicas. El accidente cerebro vascular que deja secuela motora, cognitiva y/o trastornos deglutorios, EPOC con sobreinfección, insuficiencia cardíaca terminal, enfermedades oncológicas o neurodegenerativas con complicaciones agregadas, cirugías o úlceras complejas que requieren curaciones diarias, pacientes desnutridos imposibilitados para alimentarse que dependen del uso de sonda y alimentación enteral, pacientes que sufren traumatismos y necesitan rehabilitación, pacientes con cuadros infecciosos estables que tienen indicación de tratamiento antibiótico intravenoso por tiempo prolongado, pacientes oncológicos y oncohematológicos, pacientes con efermedades terminales sin posibilidad de tratamiento curativos pero en plan de cuidados paliativos, sean oncológicos o no, y pacientes pediátricos con enfermedades congénitas o adquiridas que requieren asistencia permanente”.
Agregó que “en el caso de los pacientes pediátricos, patologías congénitas o adquiridas que impiden un desarrollo compatible con el crecimiento y autovalidez del niño”.
Y para cerrar, aclaró que “las distintas obras sociales y prepagas tienen además distintas características en el criterio de inclusión del paciente, por eso siempre recomendamos comunicarse con su médico de cabecera, su médico tratante en la internación o su seguro de salud. En el caso de pacientes sin obra social, la consulta debe hacerse en el hospital público más cercano al domicilio”.
