¿A quién operamos cuando operamos? ¿Qué operamos cuando operamos?
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La lógica invita a pensar que uno opera al paciente que viene a la consulta, motivado por algo que le aqueja, que lo perturba, que quiere mejorar, y que identifica como un rasgo físico mejorable con cirugía plástica.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailPues en medicina la lógica no aplica en todos los casos y no siempre es así. Comparto con ustedes algunos puntos de vista y les invito a reflexionar si son potenciales pacientes o conocen alguno.
Si bien la Estética se ha convertido en un negocio a nivel mundial, como profesionales debemos tener en cuenta que antes que nada, somos médicos, y el paciente también es importante que valore ese diferencial al realizar su consulta. Un buen Médico indaga para averiguar cuál es la motivación para realizarse tal o cual procedimiento, cuáles son sus expectativas, que espera lograr con ello, en que aspectos piensa que cambiará su vida, se le explica cuáles son los riesgos comunes e inherentes a cada cirugía. Por último es importante compartir con el paciente un escenario indeseado, de que pasaría si algo sale mal, y evaluar su tolerancia o reacción. Si no se evalúan estos parámetros o no hay tolerancia es preferible no hacer la cirugía. Así mismo no se debe prometer un resultado por que, incluso haciendo todo bien, la biología es impredecible como también los cuidados postoperatorios. Uno como médico esta obligado a ser idóneo, comportarse profesionalmente, ejecutar las maniobras correctamente, ser responsable y acompañar al paciente, pero no está obligado a obtener un resultado. En esta relación médico – paciente que debe ser de a dos, el paciente también tiene obligaciones claro está.
Dicho esto, diversas situaciones se presentan en el consultorio:
Menores de edad acompañados de sus padres, aunque es delicado, en algún momento se debe poder dialogar 1 a 1 con el paciente, para dilucidar todo lo que mencionamos anteriormente, y poder descartar que uno no este por operar una característica física de los padres en el hijo, una frustración pasada de los padres, o un deseo de perfección impuesto, realmente debemos asegurarnos de que este tomando sus decisiones y sean coherentes.
Parejas en las que el que habla y opina es el que no se va a operar, y que muchas veces hace pedidos que eximen los limites anatómicos o fuerzan la cirugía.
Pacientes que manifiestan hacer el procedimientos por otros, hago esto porque tal o cual persona siempre quiso que…
Pacientes que esperan conseguir nueva pareja, éxito en los negocios, o un mejor pasar económico a partir de un procedimiento.
Pacientes que van de shopping quirúrgico buscando llenar un espacio u obtener algo que les falta.
Pacientes que están en crisis de pareja, seguramente con la cirugía esa crisis empeore.
Pacientes que padecen trastornos de salud de cualquier tipo, incluso alimentarios, psiquiátricos, ya que no podremos resolver esto con la cirugía.
Sin creer que sean realidades absolutas, o que sean situaciones flexibilizables , pienso que era interesante expandir la idea de lo que implica la consulta médica, de la importancia que tiene, y de los muchos parámetros que se analizan además del motivo de consulta que se dice.
La idea no es hacer una cirugía más, sino hacer la cirugía correcta en el paciente correcto en el momento correcto, y esto es un trabajo de a dos, médico – paciente, apoyados en el equipo de trabajo del profesional y la institución donde se desempeña por un lado y el entorno familiar del paciente por el otro.