Cómo liderar equipos en tiempos de crisis: cinco claves
Cuando crece la incertidumbre, también aumentan la ansiedad, los rumores y la dificultad para decidir. El coaching ejecutivo ofrece herramientas concretas para ordenar al líder, cuidar al equipo y sostener los resultados sin negar lo que está sucediendo.
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*Por Valeria Stadler
Un empresario me dijo hace poco: “Llego a la empresa intentando transmitir tranquilidad, pero por dentro estoy pensando en todo lo que puede salir mal”.
Durante el día revisaba los números varias veces, cambiaba prioridades, pedía información que ya había solicitado y respondía mensajes a cualquier hora. Su intención era cuidar la empresa. Sin embargo, su equipo comenzó a sentirse desorientado.
No era necesario que dijera que estaba preocupado. Todos podían verlo.
En momentos de crisis, el estado del líder se multiplica. Si quien conduce está desbordado, la ansiedad empieza a circular por toda la organización. Aparecen los rumores, se demoran las decisiones, aumenta el control y disminuye la iniciativa.
Esto no significa que un líder deba ocultar lo que siente o mostrarse seguro cuando no lo está. Significa que necesita aprender a gestionar su propia incertidumbre para no convertirla en la forma de conducir.
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El coaching ejecutivo no cambia el contexto económico, las decisiones políticas ni el comportamiento del mercado. Trabaja sobre un territorio diferente: cómo observa el líder lo que sucede, qué decisiones toma y qué impacto genera en los demás.
Estas cinco claves pueden ayudar a recuperar el foco.
1. Hacer una pausa antes de decidir
La crisis instala una sensación permanente de urgencia. Todo parece requerir una respuesta inmediata. Pero decidir rápido no siempre significa decidir bien.
Antes de responder un mensaje, suspender un proyecto o cambiar nuevamente una prioridad, conviene detenerse y preguntar: ¿estoy actuando frente a un hecho concreto o frente a un temor?
Una pausa breve permite ordenar información, reconocer alternativas y evitar decisiones impulsivas. No se trata de frenar la empresa, sino de impedir que la ansiedad tome el control.
La calma no resuelve el problema, pero mejora la calidad de la respuesta.
2. Comunicar aun cuando no estén todas las respuestas
Cuando un líder no sabe qué decir, muchas veces elige no decir nada. Espera tener certezas, un plan completo o una decisión definitiva.
Mientras tanto, el equipo interpreta el silencio.
Comunicar en una crisis no significa prometer que todo va a estar bien. Significa explicar con claridad qué se sabe, qué todavía no se sabe, qué decisiones ya se tomaron y cuándo habrá nueva información.
“No tenemos definida la respuesta, pero estamos evaluando estas alternativas y el viernes volveremos a reunirnos” es una comunicación concreta. No elimina la incertidumbre, pero evita que cada persona construya su propia versión.
El silencio genera rumores. La claridad genera confianza.
3. Concentrarse en lo que sí se puede gestionar
Un líder puede pasar horas intentando anticipar el dólar, las próximas medidas económicas o la reacción del mercado. Puede preocuparse mucho y, aun así, no producir ninguna decisión útil.
El coaching ejecutivo ayuda a diferenciar tres espacios: lo que no controlamos, aquello sobre lo que podemos influir y lo que depende directamente de nosotros.
Quizás no podamos modificar el contexto, pero sí conversar con los principales clientes, revisar costos, ordenar prioridades, simplificar procesos o fortalecer al equipo.
Una pregunta puede cambiar el foco: frente a este escenario, ¿qué podemos hacer durante los próximos siete días?
Cuando el futuro se vuelve incierto, recuperar una acción posible reduce la sensación de impotencia.
4. Definir pocas prioridades y sostenerlas
En una crisis, los líderes suelen sumar controles, reuniones y tareas. Buscan proteger los resultados, pero muchas veces terminan saturando a las personas.
Si todo es urgente, el equipo no sabe dónde concentrarse.
Por eso es importante definir pocas prioridades y comunicarlas de manera simple: qué necesitamos sostener, qué debemos cambiar y qué podemos dejar de hacer por ahora.
También es necesario mantenerlas el tiempo suficiente para que el equipo pueda avanzar. Cambiar de dirección todos los días no demuestra capacidad de adaptación. En muchos casos, demuestra falta de criterio.
Priorizar es elegir. Y elegir implica aceptar que no todo podrá hacerse al mismo tiempo.
5. Cuidar al líder para sostener al equipo
Un líder cansado puede volverse más impaciente, controlar en exceso o interpretar cualquier dificultad como una amenaza. Sin darse cuenta, comienza a transmitir el mismo desorden que intenta resolver.
Por eso, cuidar al líder no es un tema separado de la estrategia. Establecer pausas, pedir ayuda, delegar y contar con un espacio para pensar mejora la calidad de las decisiones.
En el coaching ejecutivo, muchas veces el primer trabajo no consiste en diseñar un nuevo plan. Consiste en ayudar a la persona que conduce a recuperar perspectiva.
Un líder no necesita descargar sus temores sobre el equipo, pero tampoco tiene que atravesarlos en soledad.
Después de algunas conversaciones, aquel empresario tomó decisiones muy sencillas: dejó de revisar los números a cada hora, estableció tres prioridades semanales y comenzó a realizar una reunión breve para comunicar avances y dificultades.
El contexto no cambió. Lo que cambió fue su manera de responder.
Su equipo dejó de recibir indicaciones contradictorias, recuperó autonomía y comenzó a concentrarse en lo importante. No desaparecieron los problemas, pero dejaron de conducir la empresa.
Liderar en tiempos de crisis no significa tener todas las respuestas ni transmitir un optimismo artificial. Significa conservar la capacidad de pensar, comunicar con honestidad y transformar la preocupación en acciones concretas.
Cuando afuera todo es incierto, las personas buscan una referencia. No esperan un líder que pueda controlar el futuro. Necesitan a alguien capaz de ofrecer claridad, dirección y confianza para atravesarlo.
Y, muchas veces, para ordenar a una organización, primero hay que ayudar a quien la conduce a recuperar su propio eje.
*Coaching Ejecutivo & Neurociencias / Consultora Empresas Familiares / Especialista el liderazgo, equipos y cultura organizacional. @lic.valeriastadler
Más de 144 años escribiendo la historia de Tandil