Consejos para cuidar la salud de la piel
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La piel es el órgano más grande del cuerpo y cumple funciones esenciales, como protegernos de agentes externos, regular la temperatura y evitar la pérdida de agua. Aunque el paso del tiempo produce cambios naturales, algunos hábitos cotidianos pueden ayudar a conservar su salud, favorecer su función y retrasar algunos signos del envejecimiento. La alimentación, el descanso, la actividad física y una rutina adecuada de cuidado son algunos de los factores que pueden marcar la diferencia.
1. Protegé tu piel del sol
La exposición excesiva a la radiación ultravioleta es uno de los principales factores externos relacionados con el envejecimiento prematuro. Puede favorecer la aparición de manchas y arrugas, acelerar la degradación del colágeno y aumentar el riesgo de cáncer de piel. Por eso, el uso diario de protector solar con FPS es fundamental, incluso durante los días nublados.
2. Incorporá proteínas
El colágeno, la elastina y la queratina son proteínas presentes en la piel. Para producir y renovar estas estructuras, el organismo necesita un aporte adecuado de proteínas y aminoácidos.
3. Priorizá una alimentación variada
Lo importante es mantener una alimentación variada que incluya frutas, verduras, hortalizas, cereales integrales, frutos secos y fuentes de proteínas de calidad. Las vitaminas A y C y minerales como el zinc y el cobre participan en la renovación celular, la producción de colágeno y la protección frente al estrés oxidativo.
4. Tomá suficiente agua
Mantener una adecuada ingesta de líquidos contribuye al funcionamiento normal de la piel. El agua no elimina las arrugas ni reemplaza a los productos hidratantes, pero una hidratación adecuada puede favorecer el estado de la piel.
5. Cuidá tu salud intestinal
Una microbiota equilibrada podría contribuir a regular procesos inflamatorios y la respuesta inmunológica. Para favorecerla, resulta conveniente incorporar alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras, hortalizas y cereales integrales.
6. Dormí bien
Durante el descanso se intensifican distintos procesos de reparación y renovación celular. Dormir poco o con mala calidad puede afectar la barrera cutánea y favorecer procesos inflamatorios.
7. Mantené una rutina básica
No es necesario utilizar una gran cantidad de productos. Una rutina sencilla y constante puede incluir limpieza diaria e hidratación.
8. Consultá antes de incorporar suplementos
Los suplementos pueden ser útiles cuando existe una deficiencia nutricional o cuando son indicados por un profesional de la salud.
9. Mantenete físicamente activo
La actividad física regular aporta beneficios cardiovasculares y metabólicos y también puede favorecer la circulación y ayudar a controlar procesos inflamatorios. Además, el ejercicio contribuye a reducir el estrés, otro factor que puede repercutir sobre la salud y el aspecto de la piel.
Más que buscar soluciones rápidas, los especialistas destacan la importancia de sostener hábitos saludables en el tiempo. Una combinación de alimentación equilibrada, hidratación, descanso, actividad física, protección solar y cuidados básicos puede contribuir a mantener la piel saludable a lo largo de los años.
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