El Eco ¿Un multimedios más?
El grupo de estudiantes de 6to año de la Orientación en Comunicación del Colegio Ayres del Cerro realiza reseñas sobre las visitas a El Eco Multimedios. En el marco de la materia Taller de Producción de Lenguajes, elaboran artículos en los que recuperan la experiencia de la visita y reflejan las curiosidades que les genera tomar contacto con un medio de comunicación.
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Por Juan Martín Franco
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa cotidianidad de la rutina del martes 14 de abril se vio profundamente interrumpida por una intrigante y reveladora visita a El Eco Multimedios. Una experiencia que nos permitió comprender con mayor nitidez y profundidad cómo funcionan los engranajes de los medios que consumimos diariamente.
Esta inmersión en el corazón de la prensa local cobró un sentido especial bajo la premisa de Claudio Andiarena, periodista del medio, quien sostiene con lucidez que conocer la trastienda de la noticia es fundamental porque “uno come mejor cuando conoce cómo se cocina”. Esta metáfora invita a los ciudadanos a desmenuzar el complejo proceso de producción de la información que recibimos cada jornada, transformándonos de simples receptores pasivos en consumidores críticos que valoran el rigor y el esfuerzo técnico que implica cada publicación.
Al adentrarnos en la sede física del multimedios, se percibe de inmediato una estructura diseñada para la eficiencia comunicacional y la convergencia de lenguajes.
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El establecimiento cuenta con el espacio necesario para contener todas las actividades que ofrece en la actualidad, demostrando una planificación arquitectónica que responde a las necesidades de la era de la información. Esta impresionante infraestructura se distribuye armoniosamente dentro de tres pisos, donde se alberga un lugar específico para cada rama operativa de la empresa, desde la redacción hasta las áreas de transmisión técnica. Es en este recorrido vertical donde se puede observar la metamorfosis de la noticia: cómo una idea nace en los escritorios de los periodistas y se ramifica hacia diversas plataformas tecnológicas para llegar a los hogares de Tandil y la región.
El despliegue de plataformas de El Eco es un testimonio de la adaptación constante a los tiempos modernos y de la resiliencia de la prensa tradicional frente al avance de la digitalización. El grupo cuenta hoy con un canal de streaming, una emisora de radio y un canal de televisión, logrando así una presencia omnipresente que diversifica su oferta informativa para alcanzar a todos los perfiles de audiencia, desde los jóvenes nativos digitales hasta los seguidores más clásicos de la radiofonía. A pesar de la fuerte competencia de las pantallas y la inmediatez de las redes sociales, el formato físico del diario mantiene una vigencia y una fuerza asombrosa en la comunidad.
La tira de diario sostiene una circulación de 3500 ejemplares semanales, una cifra que se expande de manera significativa hasta alcanzar los 7000 ejemplares durante la edición del domingo, consolidándose como el ritual informativo preferido para el fin de semana.
Caminar por los pasillos de El Eco es también realizar un viaje hacia los cimientos mismos de la identidad regional y la historia compartida de la ciudad. El edificio posee tanto lugar sobrante que ha sido destinado a la creación de un museo propio, un espacio que funciona como un santuario de la memoria colectiva. En este rincón silencioso y solemne, el visitante puede observar diarios que datan de los inicios mismos de la ciudad de Tandil, con archivos históricos cuya antigüedad se remonta aproximadamente al año 1882. Es precisamente en este contraste donde reside la esencia de la crónica vivida: la capacidad de observar cómo el pulso vibrante de la radio y el vértigo tecnológico del streaming conviven bajo el mismo techo con el papel amarillento que narró el nacimiento y el crecimiento de la ciudad hace más de un siglo.
Al finalizar el recorrido por las tres plantas del edificio, queda la certeza de que la visita no fue solo una inspección técnica o un tour corporativo, sino un acercamiento humano al compromiso ético de informar.
Se comprende que El Eco es una maquinaria compleja donde el pasado de 1882 y el futuro del streaming se encuentran para dar sentido al presente. Entender "la cocina" de este multimedios, como sugirió Andiarena, nos permite apreciar que detrás de cada titular, de cada minuto de aire y de cada ejemplar dominical, existe un entramado de profesionales dedicados a procesar la realidad para entregar un producto de calidad.
Esta crónica de martes se convierte, entonces, en un recordatorio de que los medios de comunicación son organismos vivos que respiran a través de su historia y se proyectan mediante su constante innovación tecnológica.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil