"Quiero que se vea lo que se está sufriendo con el terrorismo", expresó un tandilense desde Israel
Federico Schijman, un joven tandilense que reside en el país de Medio Oriente desde hace más de un año, compartió sus vivencias tras los ataques terroristas que pusieron a Israel en guerra con el movimiento palestino Hamas. “Es algo que no se había vivido, es muy fuerte y se vienen momentos muy difíciles, estamos pendientes de la alarma y de tener los refugios preparados", graficó.
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Federico Schijman Levin es tandilense y hace un año y medio que emigró a Israel. Vive en Harish, una zona situada al norte del foco de conflicto que mantiene en vilo al mundo, tras los ataques terroristas del Movimiento de Resistencia Islámica Hamas en el límite con la franja de Gaza.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl joven dejó a sus afectos en Tandil y decidió probar suerte en el país que ha marcado su historia familiar. Su apacible vida se vio trastocada el sábado por la mañana, cuando el planeta se sacudió ante los inesperados eventos que pusieron a Israel en guerra. El grupo terrorista Hamas incursionó en territorito israelí, asesinó a al menos 700 personas y secuestró a más de cien. Benjamin Netanyahu, el primer ministro del país, declaró el Estado de Guerra y muchos creen que puede ser inminente una invasión terrestre de la franja de Gaza, donde el ruido de los vuelos de combate es casi constante. La escalada bélica ya reportó 1.800 muertos y 187 mil evacuados.
Asesinatos, secuestros, torturas, violaciones. Irrupciones en casas, kibutz (comunidades agrícolas) y fiestas. El escenario es pesadillezco y ocurre en pleno siglo XXI, en el marco de un histórico conflicto entre Palestina e Israel por el territorio, con connotaciones políticas, económicas y religiosas.
En diálogo con La Mañana de El Eco (104.1 Tandil FM) el joven compartió parte de su historia y su presente: “Soy judío, nieto de uno de los fundadores del Centro Israelita de Tandil y fui criado con muchos valores hermosos de mi abuelo, mí mama, mis tías. Uno toma mucho amor a esta tierra, con alegría vine para acá y pretendemos vivir una vida súper bonita. Tengo dos banderas en mi corazón, la de Argentina y la de Israel”.
La vida bajo amenaza
Jana es chaqueña, hace más de cinco años que reside en Israel y acompañó a Federico durante la entrevista. En su crónica de los hechos, detalló que “esperamos volver a tener paz, generalmente acá siente una seguridad que es inexplicable y ahora estamos en vilo. El ataque fue sorpresivo, cuando pasaban cosas nos avisaban con anticipación pero esta vez, nada. Era un sábado a la madrugada, que es el día de descanso real (Shabbat) y no hay nada, no se trabaja, no hay transporte. Apagamos los celulares y nos enteramos por una vecina, no podíamos creer que había una infiltración aterrorizando a la población”.
Por su parte, Schijman describió en primera persona cómo transita estos días de angustia e incertidumbre y relató que “es algo que no se había vivido, es muy fuerte y se vienen momentos muy difíciles, estamos pendientes de la alarma y de tener los refugios preparados, tratando de informarnos y viendo el sufrimiento de la gente”.
Desde el sábado y al menos hasta ayer, en Harish sonaron dos veces las sirenas y debieron acudir a los refugios antibombas. Desde que las alarmas comienzan a sonar tienen 90 segundos para encerrarse allí y si después de 10 minutos las sirenas no se vuelven a activar, pueden retornar a la normalidad.
En tanto, Jana explicó que los grupos extremistas “no paran” de tirar misiles a las zonas pegadas a la franja y reseñó que Israel está bajo la “cúpula de hierro”, un sistema antimisiles aéreos que los detecta y destruye antes de que toquen tierra. No obstante, prevenir ataques marítimos y terrestres es más complejo, y de esa vulnerabilidad se valió el comando terrorista.
Según informaron, las restricciones son prácticamente totales en un radio de 24 kilómetros desde la frontera de Gaza. Las escuelas están cerradas en todo el país, y las limitaciones varían de acuerdo al sector y al desarrollo de la conflictividad. “En esta ciudad está todo abierto pero la gente tiene miedo y trata de salir lo menos posible por las dudas, aunque hay vida relativamente normal”, graficó la mujer.
“El gobierno nos va diciendo cómo proceder y en cada lugar de Israel es diferente en base al peligro”, expuso por su lado el joven, quien indicó que en donde ellos residen la vida trascurre “casi” con normalidad, pero el miedo tiñe la vida cotidiana con el susurro de la amenaza constante.
Por último, Schijman valoró el apoyo de su familia y amigos desde Tandil, y enfatizó que lo que se vive por estas horas en Medio Oriente “es un atentado contra todo el mundo”.
“No se puede vivir de este modo, aterrorizando a nuestras familias, nuestras casas. No se sabe de tiempos para restablecer la paz, pero es un gobierno presente y hay políticas a largo plazo. Esto va a salir para adelante y vamos a ver los frutos de todo el trabajo que hace Israel para ello. Quiero que lo que se está sufriendo con el terrorismo se pueda visualizar y que el mundo tome conciencia de lo que pasa. Israel es víctima de estos ataques, todos los ciudadanos somos víctimas de estos ataques”, concluyó.
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