Afirman que el problema más grave del chico cuya madre pidió ayuda no es la adicción sino la psicosis
La mujer había pedido desesperadamente en El Eco de Tandil que saquen a su hijo de la drogadicción. Desde el CPA aseguran que la esquizofrenia es la problemática que hay que tratar el joven porque en ese caso la adicción es algo secundario. El titular de ese centro defendió el trabajo que realizan, resaltó que el año pasado tuvieron 7 mil consultas y que “está funcionando muy bien con un buen respaldo municipal y de la provincia”.
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El titular del Centro Provincial de Adicciones (CPA) José García dialogó con El Eco de Tandil sobre el caso de la madre que pidió desesperadamente ayuda para que su hijo salga de la drogadicción.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn primer lugar, expresó su sorpresa por el hecho de que Sandra Caminos haya decidido pedir ayuda a través de El Eco de Tandil porque consideró que siempre habían estado pendientes de ella y de su hijo.
Explicó que “este chico llega en teoría por un problema de adicción al CPA, que era real, pero la verdad es que se estaba cubriendo con chapas, porque decía que lo iban a atacar, que eso era una armadura, entonces cuando lo comienzan a atender los terapeutas descubren que eso es una psicosis, que no era un brote psicótico, sino que evidentemente eso venía de antes”.
Sin embargo, “la mamá considera que esto comienza a darse debido a las drogas pero no es así, porque el chico no es un gran consumidor de drogas por lo que tengo referencia de los terapeutas, sino que tiene problemas graves de psicosis donde necesita una internación y ahí si tiene razón la mamá, Tandil no tiene una internación un hospital monovalente crónico, y el chico necesita una internación de esa manera así que su propia enfermedad no lo deja llevar los tratamientos como corresponde”.
“Cuando el psicólogo le dice que no se preocupe, que si se fuma un porro no le va a hacer nada, en realidad le está diciendo que con respecto al problema real que tiene el porro es lo de menos, pero la mamá se para en el lugar del consumo cuando lo que tiene es un chico con una enfermedad complicada”, manifestó.
Y recalcó que “el consumo no es lo principal en este caso, lo que no significa que no haya que tratarlo”.
La necesidad de internación
“El chico está contenido, atendido, en una casa de medio camino que es abierta así que cuando sale se encuentra con alguien que le da un porro y se lo fuma, o le da alcohol y el chico consume pero lo hace no desde la compulsión de la droga sino de su propia psicosis, lo seda de alguna manera”, indicó.
Consideró que el joven debe ser internado en un hospital psiquiátrico como el Borda y en ese sentido ayer “estaba haciendo un informe el licenciado que lo está atendiendo para presentarlo a Provincia a ver se le puede conseguir un lugar para internarlo porque un chico que se rodea de chapas considerando que es una armadura vemos donde está parado”.
Respecto a la preocupación de la madre de que lo internen en un lugar alejado de Tandil, sostuvo que “no es un tema de cercanía, es un tema de dónde hay que internarlo, porque también está el tema de la cantidad de camas”.
En ese sentido, aclaró que “este chico no es para una comunidad terapéutica, que es donde van la mayoría de los chicos con adicciones, hoy conseguir una cama en una comunidad terapéutica por ahí se logra en una semana pero por ahí pasan dos meses y no se consigue hasta que no se va uno de alta. Mientras tanto lo tenés que sostener en el consultorio con una terapia formal bien estructurada esperando que llegue la internación pero en este casos se necesita un hospital monovalente, psiquiátrico, en donde el chico puede estar un tiempo, o a lo mejor años, depende de la patología y de la respuesta al tratamiento”.
“Es difícil conseguir lugar en los centros de rehabilitación pero es más fácil que esto porque hay más movilidad de camas, porque en el Borda por ejemplo internás una persona y por ahí queda años adentro, son patologías distintas. En una comunidad terapéutica el chico esta 6 meses, un año y se reinserta a la sociedad, nadie se queda 5 años en una comunidad terapéutica pero en un instituto como el Borda puede hasta quedarse a vivir para siempre porque es peligroso para todos”, sostuvo.
En tanto, recordó que “Robledo Puch es el tipo que más años ha estado en la cárcel pero no es por su condena sino porque psiquiátricamente está descompensado y con el antecedente no lo pueden dejar salir ni a la vereda, es esquizofrénico también”.
No obstante, consideró que Sandra Caminos “tiene todo el derecho a no estar conforme con lo que se le hace, porque desde su angustia quiere que su hijo esté bien, pero todo lo que se le ha hecho en salud mental y en el CPA es lo correcto, está escrito en la historia clínica. Lo que sucede es que la patología del chico amerita algo superior, hasta ahora se hizo lo que había que hacer, la señora como toda madre quiere que el chico esté sano pero eso no va a pasar porque tiene una psicosis”.
“En lo que sí tiene razón es que en Tandil no hay un lugar para internación y los lugares que son de internación son dos clínicas privadas que obviamente si no tenés dinero no podés tenerlo ahí”, manifestó.
Y añadió que “ella se planta en que la situación del hijo se debe a las drogas y no termina de entender, a lo mejor es una negación que ella tiene, que su hijo más que un problema de drogas tiene un problema mental, las drogas son un agravante pero no es la patología de base”.
El funcionamiento del CPA
Acerca de las afirmaciones que le hizo a Caminos el presidente de la Asociación Antidrogas de la Nación Claudio Izaguirre acerca de que los CPA van a desaparecer, sostuvo que “yo no tengo la menor idea de quién es esa persona y segundo que los CPA hay que modificarlos puede ser, a lo mejor habría que aggiornarlos de alguna manera, pero el de Tandil en particular, está funcionando muy bien con un buen respaldo municipal y de la provincia”.
“En estos tres meses del año ya llevamos casi 1700 consultas. La semana pasada dijeron que el CPA está vaciado de contenido, que vengan a ver, porque además hacemos prevención e internación, la parte clínica está garantizada, hay pacientes que abandonan los tratamientos como en cualquier otra enfermedad. El año pasado terminamos con 7 mil consultas, así que evidentemente estamos trabajando y bien”, resaltó.
