Ante la crisis que atraviesan, el Centro de Agrimensores presentó una propuesta en el Municipio
La situación de la agrimensura en el marco del aislamiento obligatorio es muy crítica ya que se encuentran imposibilitados de trabajar desde hace más de un mes. El presidente del Centro de Agrimensores de Tandil, Esteban Kain, dialogó con este medio y señaló que presentaron una propuesta al Intendente para poder volver a trabajar bajo ciertos protocolos de seguridad e higiene.
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Una de las tantas actividades afectadas por la medida de aislamiento social, preventivo y obligatorio decretada por el presidente Alberto Fernández es la agrimensura, que el pasado jueves 23 de abril celebró su día en conmemoración a la fecha en la que la provincia de La Rioja instituyó por primera vez en nuestro país la figura del agrimensor como oficial público.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEsteban Kain, presidente del Centro de Agrimensores de Tandil, dialogó con El Eco de Tandil y contó el difícil momento que atraviesan los profesionales, que ya llevan más de un mes sin poder facturar y que, estiman, tardarán otros dos en poder volver a trabajar con normalidad.
La agrimensura es la disciplina que se ocupa de la ubicación, identificación, delimitación, medición, representación y valuación del espacio y la propiedad territorial, ya sea pública o privada, urbana o rural, tanto en su superficie como en su profundidad, así como también de la ubicación y control geométrico de obras, organizando y conduciendo su registro. Participa activamente en la actualización del Catastro.
Debido a la cuarentena obligatoria que rige en todo el territorio nacional y que se extendió hasta el 26 del corriente mes, la situación de los matriculados es muy sensible, puesto que no pueden realizar sus labores.
“Nosotros estamos cien por ciento parados. Solo hay alguna que otra actividad o trabajo que se puede tramitar vía web, pero no podemos salir ni hacer nada. Es una situación crítica; estamos completamente suspendidos. Solo podemos responder consultas de clientes vía telefónica o por mail”, refirió Kain y agregó que todos sus colegas están empleando diferentes canales de comunicación ante la imposibilidad de desplazarse por la ciudad.
El estado de los profesionales de la agrimensura es un tanto particular, puesto que es una de las actividades que más se vincula con el territorio: “Para responder e intervenir ante cualquier inquietud que tenga el cliente, más allá de poder asesorarlo telefónicamente, tenemos que acercarnos hasta el inmueble, ingresar, medir, comparar con los planos de origen y demás. Entonces al no poder desplazarnos, estamos totalmente parados y la situación se torna preocupante”.
“En el mejor de los casos, llevará dos meses normalizar la actividad”
Con cierto grado de optimismo, Kain señaló que en el supuesto caso de que finalmente añadan a la agrimensura como una de las actividades exceptuadas, solo les permitirán el libre tránsito, de modo que podrán realizar los relevamientos y luego efectuar los cálculos en sus estudios o sus hogares.
El inconveniente que advirtió es que no podrán presentarlos para su tramitación, debido a que en las dependencias provinciales y municipales no está concurriendo el personal a trabajar: “En ARBA, por ejemplo, no van los empleados; los colegios profesionales están en la misma situación; y el Municipio, con buena voluntad, está sujeto a admitir algunas presentaciones que les hagamos vía mail, pero siempre podrá intervenirla hasta cierto punto, porque al no poder recibir la documentación, firmarla y sellarla, no se va a terminar de aprobar”.
Explicó el presidente del Centro de Agrimensores de Tandil que en el caso de que liberen la actividad, luego de este parate de 30 días que han tenido sin facturación, deberán pasar otros dos meses más hasta que se normalice “ya que en la Provincia el inicio de las actividades será paulatino, debido al resguardo del personal mayor de 60 años, empleados con escolares a cargo y demás”.
“La situación comenzará a funcionar a pleno y podremos trabajar de forma normal, con una facturación habitual, recién en dos meses, entonces ya vamos a tener 90 días de parate. Y no solo a nosotros se nos hará cuesta arriba, el comercio también estará complicado debido a que la gente también tiene problemas económicos”, manifestó Kain.
Presentación de propuesta
Ante la crisis que atraviesan, desde el Centro de Agrimensores de nuestra localidad decidieron presentar una propuesta en el Municipio.
Tras ajustar los últimos detalles en una reunión, solicitaron iniciar parte de sus actividades en inmuebles rurales, subrurales y urbanos sin entrar en contacto con las personas y siguiendo cierto protocolo de seguridad e higiene.
“Pedimos que nos dejen trabajar a cada uno en su estudio, a puertas cerradas, sin atención al público. No ingresaríamos a las viviendas tampoco, ya que entendemos que no es factible por ahora. Igualmente cabe resaltar que nuestra actividad es muy solitaria, concurrimos a los terrenos solos o con un ayudante. No hay mayores inconvenientes”, refirió.
