Atención: advierten por el hackeo masivo de cuentas de Facebook a mujeres
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Lo ilícitos bajo la modalidad del “cuento del tío” se han registrado en varias oportunidades en nuestra ciudad. De hecho, en mayo de este año un delincuente se alzó con un botín de 22 mil dólares luego de engañar a un hombre de 81 años. Sin embargo, en estos últimos tiempos, donde la tecnología ha avanzado a nivel exponencial, parecieran haber evolucionado también este tipo de estafas.
En un nuevo “cuento del tío” en Tandil, un delincuente se alzó con 22 mil dólares
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailBetina Iribarren, una joven balcarceña de 28 años que estudia en Tandil, informó a El Eco de Tandil que la engañaron a través de su Facebook con un modo similar al del “cuento del tío” y le hackearon su cuenta. Si bien no le sustrajeron dinero, sí pudieron obtener todos sus datos y su información personal, la cual es muy relevante en estos días.
“Te llega desde un contacto tuyo; no te esperas que sea un hacker, lo contestas re tranquilo. Además, te pide un mail nada más, no te solicita nada raro. Yo se lo pase pensando que era la mamá de un amigo”, narró Iribarren.
A ella le sucedió el pasado domingo y recién el lunes por la tarde pudo ver que su conocido había publicado que a su madre le habían interceptado la cuenta. “Ahí me di cuenta que no había hablado con ella sino con otra persona”, contó.
Al enterarse, comenzó a avisarles a sus amigos y a efectuar posteos desde otras redes sociales (historias de WhatsApp e Instagram). Desgraciadamente no todos sus contactos lograron observar sus advertencias y muchos cayeron en el engaño. “Mínimo, fueron cuatro más. Hay gente de Balcarce, Tandil y otros lugares”, añadió.
Las mujeres, el blanco
En un principio, Iribarren no encontró ningún patrón que se repitiera en estos hackeos, lo cual le llamó bastante la atención. El hecho de que le escribieran a prácticamente todos sus contactos la confundió respecto al motivo por el que lo hacían.
“No sé para qué lo hacen, porque son personas aleatoriamente. No es que van dirigidas a alguien puntual. No tienen un segmento de edades o lugares; es aleatorio”, esbozó.
Sin embargo, con el fluir de la charla fue notando algo extraño: todos los contactos a los que les habían hablado desde su Facebook eran mujeres. Los nervios aumentaron y decidió preguntar a otras chicas que habían sufrido el mismo hecho. Las respuestas la sorprendieron: habían dialogado solo con personas de género femenino.
