“No es habitual que nosotros pidamos ingresar a un domicilio”, dijeron desde Bromatología
Dos vecinos denunciaron situaciones en las que personas se presentaron como agentes municipales. En uno de los casos, se llevaron un perro.
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Tras el descubrimiento de al menos dos casos en los que personas se presentaron en domicilios particulares invocando pertenecer a la Dirección de Bromatología y Zoonosis sin contar con la identificación oficial, el director del área, Ignacio Diribarne, dialogó con El Eco de Tandil.
El funcionario remarcó que ese tipo de procedimientos no forma parte de la modalidad de trabajo de Bromatología y solicitó que, en el caso de que alguien se presente como inspector municipal, se le exija la correspondiente credencial antes de permitir el ingreso al domicilio, brindar información o entregar un animal.
Vale recordar que a fines de la semana pasada desde el organismo que depende del Sistema Integrado de Salud Pública (SISP) enviaron una advertencia a la población tras dos situaciones denunciadas por vecinos, una de las cuales terminó con el retiro de una mascota de una vivienda.
Ayer, Diribarne contó que ambos episodios fueron conocidos el lunes de la semana pasada, cuando dos personas de distintas familias se acercaron a la dependencia, con diferencia de pocas horas, para relatar lo ocurrido.
“El lunes de la semana pasada, dos personas de distintas familias se acercaron a la Dirección. A la mañana vino un señor, en nombre de su hijo, a reclamar que el sábado nosotros le habíamos llevado la perrita que se encontraba adentro de su domicilio”, comenzó contando el funcionario.
Y continuó: “Dijo que se acercó alguien en un utilitario al domicilio en calle Chapeaurouge y que la persona tenía nuestra identificación”.
“Pero nosotros –aclaró- no realizamos ningún tipo de actividad y además esa no es nuestra forma de trabajar”.
La situación llamó la atención de los funcionarios, pero el episodio no quedó circunscripto a ese primer caso. “No pasaron dos horas que vino otra señora a contar que a su domicilio de Villa Italia se acercó una chica que, en nombre de Bromatología, ingresó a ver al perro”, relató.
En este segundo episodio, la mujer permitió el ingreso porque la visitante afirmó concurrir a raíz de una supuesta denuncia vecinal. “La mujer que llegó tenía conocimientos sobre el perro”, contó Diribarne.
Una vez dentro de la vivienda, observó al animal y solo le manifestó a la propietaria que “el perro está bien, nada que ver con lo que me dijeron”. Incluso, según el relato, fue a observar a los perros de un vecino.
A diferencia del primer episodio, en este caso Bromatología labró un acta. “El acta queda como antecedente nuestro de que realizamos una actuación, por si al día siguiente ocurre algo parecido”, explicó Diribarne.
“Esa no es nuestra forma de trabajar”
Ante estas situaciones, el área reforzó la advertencia a la comunidad. “Nosotros queremos decirle a la sociedad que esa no es nuestra forma de trabajar”, afirmó Diribarne.
Y agregó: “Pedimos que nadie deje entrar a alguien a su casa si no acredita debidamente que viene un organismo oficial”.
En ese marco, el funcionario explicó que los inspectores cuentan con una credencial específica. “Cada uno de los inspectores tiene una credencial firmada por Cecilia Martens, la presidenta del Sistema Integrado de Salud Pública, y las actas tienen el debido sello”, aseguró.
También remarcó que las intervenciones deben quedar documentadas.
En ese sentido, aclaró que el ingreso a una vivienda no constituye una práctica común del área. “No es habitual que nosotros pidamos ingresar”, sostuvo.
Cuando se trata de tareas de concientización -señaló-, el personal puede realizar la intervención desde el exterior. “Ahora, si en alguna ocasión vamos con la idea de concientizar al tenedor del animal, lo podemos hacer desde la vereda”, manifestó.
Desde Bromatología indicaron que no cuentan por ahora con una explicación sobre el origen de los dos episodios ni con elementos para establecer si existe alguna relación entre ellos. “Más que advertir sobre lo que pasó, no sabemos nada. Hasta ahora no hemos tenido más casos”, dijo Diribarne.
La legislación vigente
La advertencia se produce en un contexto en el que Tandil cuenta con distintas normas vinculadas con la tenencia responsable de animales.
La Ordenanza 17.269, sancionada en 2021, establece disposiciones sobre el cuidado y la circulación de perros y gatos y fija obligaciones para quienes tienen animales de compañía.
Entre ellas, determina que el tránsito y permanencia de perros y gatos en paseos y la vía pública debe realizarse de manera responsable mediante correa, pretal o collar y, cuando corresponda, bozal.
También establece la obligación de recoger los excrementos que los animales depositen en aceras, paseos, jardines, plazas y otros espacios destinados al tránsito de peatones.
A su vez, las ordenanzas 9740 y 10019 regulan la tenencia de perros potencialmente peligrosos. Entre otras exigencias, establecen su identificación mediante microchip y determinan condiciones para su circulación por la vía pública.
“Esa normativa también asegura que el animal tiene que circular con correa o cadena, collar y bozal”, explicó Diribarne.
El marco local se complementa con la Ley provincial 14.107, que regula la tenencia de perros potencialmente peligrosos y establece obligaciones específicas para sus propietarios.
La normativa contempla, entre otras razas, Akita Inu, American Staffordshire, Bullmastiff, Bull Terrier, Dóberman, Dogo Argentino, Dogo de Burdeos, Fila Brasileño, Gran Perro Japonés, Mastín Napolitano, Pit Bull Terrier, Presa Canario, Rottweiler y Staffordshire Bull Terrier, además de sus cruzas.
Para Diribarne, el cumplimiento de estas disposiciones registra avances en Tandil, aunque todavía existe un margen importante para mejorar. “Creo que vamos mejorando, pero que a su vez nos falta mucho”, reconoció, y definió el trabajo de difusión como “un trabajito de hormiga”.
En esa línea, consideró que uno de los principales desafíos es que los vecinos conozcan las obligaciones antes de que se produzca una situación que requiera de la intervención municipal.
“Creo que el secreto está en ir charlando con la gente porque son muchos quienes desconocen las ordenanzas”, señaló.
“Se enteran después, cuando es tarde; tal vez cuando ya pasó algo”, añadió.
Por eso, desde Bromatología insistieron en que cualquier persona que se presente en nombre del área debe poder acreditar su identidad y la actuación que lleva adelante.
Para corroborar una actuación vigente, el Municipio indicó como vías de contacto la sede de Bromatología, en avenida Colón 1112, y los teléfonos 249 443-2079 y 249 444-6832. Ante una situación sospechosa también se puede recurrir al 911 o a Protección Ciudadana, a través de los números 249 434-3683 y 249 460-9731.
Periodista de El Eco de Tandil.