“Cacha” Cena advirtió que la situación social “me hace acordar muchísimo al 2001”
La referente de De Corazón Tandilense describió un fuerte aumento de la demanda de alimentos, ropa y calzado.
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La falta de trabajo y la pérdida del poder adquisitivo están profundizando las necesidades en los barrios de Tandil y llevando a más familias a recurrir a las organizaciones sociales para acceder a alimentos, ropa y calzado.
Así lo describió Stella Maris “Cacha” Cena, referente de la asociación civil De Corazón Tandilense, quien advirtió que el escenario actual le recuerda a la profunda crisis que la Argentina vivió a comienzos de este siglo.
“Yo no me quiero atrever a decir que esta situación se parece mucho a la de 2001, pero estamos complicados. El que no lo quiera ver, que no lo vea, pero estamos muy complicados”, sostuvo Cena en diálogo con “Tandil Despierta”, por ECO TV y la 104.1 FM.
Y agregó: “La verdad es que me hace acordar muchísimo al 2001, que yo viví muy duramente porque fue terrible”.
Cena señaló que la principal demanda que recibe actualmente es la búsqueda de trabajo.
“La situación es difícil porque no hay mucho trabajo y, el poco trabajo que hay, no te rinde; realmente está complicado”, describió.
Según planteó, el problema alcanza a distintos sectores de la ciudad y no solamente al área donde desarrolla su actividad cotidiana, en calle De los Granaderos 269, en el barrio Las Tunitas.
“Creo que Tandil está muy complicada, no solamente en la zona donde yo vivo, sino en todos los barrios”, afirmó la referente social.
Alternativas laborales
En ese contexto, explicó que desde la organización también intentan generar alternativas laborales, aunque con dificultades. “Tratamos de organizar a mujeres para que puedan emprender en algún trabajo, pero está muy difícil la situación realmente”, señaló.
En particular, mencionó a la Red de Mujeres de trabajo, integrada actualmente por nueve o diez mujeres que buscan generar sus propios ingresos.
“Son organizadoras de eventos, e incluso tienen su carné de manipulación de alimentos, pero la verdad es que no hay nada de trabajo en este momento”, relató.
La falta de ingresos también se refleja en las demandas cotidianas que recibe la asociación. “Lo alimentario, la ropa” es lo que más se solicita, indicó Cena, quien explicó que muchas familias ya no pueden afrontar la compra de prendas y calzado para sus hijos.
“La gente no puede comprarse ropa, no puede comprar calzado para los chicos y, gracias a Dios, nosotros tenemos roperito en el lugar. También respondemos con eso y respondemos con alimentos, con verduras”, detalló.
Asiste a más de 300 personas
La asistencia alimentaria se sostiene desde el comedor, donde la organización entrega viandas de lunes a viernes. “Nosotros seguimos acá, desde el lugar, entregando viandas todos los días; ya a las 8 de la mañana empezamos a dar la comida para el mediodía. Ahora damos la comida una sola vez al día”, explicó.
Actualmente son unas 70 familias las que reciben diariamente las viandas, pero hasta no hace mucho tiempo eran alrededor de 50. “Estamos asistiendo a 70 familias por día. Antes atendíamos a 50 familias, lo que equivalía a unos 200 integrantes, y hoy superamos las 300 personas”, precisó.
La comida que se prepara varía de acuerdo con las posibilidades y los alimentos disponibles. “Hoy (por ayer) les toca guiso con lentejas, un guisito bastante potente. Además les damos el pan, facturas y a veces hasta leche para que lleven a su casa. Y así día a día”, contó.
Para sostener esa asistencia, la asociación cuenta con el acompañamiento de sus socios protectores y con recursos que obtiene a través del Municipio.
“Nuestra asociación tiene socios protectores que siempre han colaborado muchísimo. La ciudad de Tandil colabora muchísimo con la institución, desde ahí se obtiene un recurso por el que se compran los alimentos en el Banco de Alimentos”, explicó Cena.
También señaló que, cuando es posible, buscan alternativas para abaratar las compras. “A veces compramos en algún mercado grande que nos hace precio y así vamos sosteniendo el lugar”, indicó.
La referente explicó que, ante una demanda que se mantiene durante todos los días, también procura contar con una reserva de mercadería. “Ustedes saben que yo soy de ir ‘acovachando’ en los freezers para que no me falten cosas cuando estamos en situaciones medio críticas, porque es difícil poner la olla para tanta gente todos los días”, expresó.2001
El acompañamiento estatal
Durante el diálogo con El Eco Multimedios, “Cacha” Cena consideró que el Municipio también enfrenta un escenario de creciente demanda pero que, así y todo, continúa con el acompañamiento a las organizaciones.
“El Estado municipal está –creo– desbordado, como estamos todas las instituciones, con pedidos de todos lados”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que las necesidades de las familias exceden la cuestión alimentaria y alcanzan otros gastos básicos.
“Porque si fuera lo alimentario nomás lo vamos solucionando, pero hay otras cosas, como alquileres y luz”, señaló.
Sobre este último servicio, remarcó el impacto que tienen las facturas en los hogares: “Es terrible lo que ha venido de luz en los barrios; las boletas pegaron un salto que nos hacen infartar a todos. Y después el gas; sostener todo es complicado”, manifestó.
En cuanto al acompañamiento de los distintos niveles del Estado, Cena diferenció los aportes que recibe la organización. “La Provincia está presente con becas para otras cuestiones, no para lo alimentario. Nosotros no recibimos alimentos de Provincia ni de Nación; nunca los recibimos”, aclaró.
En cambio, destacó específicamente el aporte del Municipio a través de la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat.
“El aporte que tenemos es de Desarrollo Humano de Tandil, que no nos deja de mandar la leche para entregar a las familias. Hacen un aporte al Banco de Alimentos para las instituciones de Tandil, y ahí también estamos nosotros”, explicó.
Para Cena, el problema de fondo sigue siendo la falta de trabajo y la imposibilidad de que los ingresos alcancen para cubrir las necesidades básicas. “Yo creo que estamos todos iguales, medio desbordados de pedidos de ayudas; sobre todo porque no hay trabajo”, afirmó.
A esa situación sumó el aumento de los precios. “Esperemos que no lleguemos a tanto pero la verdad es que, si no tenemos laburo para las familias y no hay circulación de dinero, nadie puede adquirir cosas”, sostuvo.
Y cuestionó el impacto que observa en las compras cotidianas: “Vas a un mercado y todos los días te suben las cosas aunque te digan que no hay inflación”, se quejó.
“Hay una inflación tremenda”, insistió, y puso como ejemplo el precio del aceite: “Yo voy a un mercado y veo lo que sube el aceite, que un mes estaba 3.000 pesos al otro mes estaba 4.000 y pico pesos, y así todo el tiempo subiendo”.
Frente a ese escenario, Cena valoró el acompañamiento que recibe la institución de parte de la comunidad tandilense. “Insisto: soy muy agradecida a la ciudad de Tandil porque la verdad es que la colaboración que recibimos nosotros es muchísima, en ropa o en alimentos”, destacó.
Y concluyó: “Tandil sabe que eso llega a la gente a la que tiene que llegar”.
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